Josmar Carrasco Chávez, C.I.V-12.534.171

III Trimestre – Licenciatura en Información y Documentación

Universidad Yacambu – Estudios Virtuales

 

Introducción a la Investigación

 

TRABAJO 1

 

Trabajo escrito representando la reflexión personal, comenzada a partir de la lectura del material de apoyo (e-libro). Dicha reflexión consideró los siguientes contenidos:

 

1.    Diferencias entre el conocer y el conocimiento;

2.    Vías por las cuales podemos tener acceso al conocimiento;

3.    Métodos y técnicas que posibilitan el acceso a las fuentes de información y a la producción del conocimiento.

 

D E S A R R O L L O

 

DIFERENCIAS ENTRE EL CONOCER Y EL CONOCIMIENTO

 

Aquí unos de los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos; en realidad en que consiste el acto de conocer, cual es la esencia del conocimiento, cual es la relación cognoscitiva entre el hombre y las cosas que lo rodean. A pesar de que es una operación cotidiana no hay un acuerdo acerca de lo que sucede cuando conocemos algo.

 

La definición más sencilla nos dice que conocer consiste en obtener una información acerca de un objeto. Conocer es conseguir un dato o una noticia sobre algo. El conocimiento, es esa noticia o información acerca de ése objeto. La teoría del conocimiento es una doctrina filosófica. Para precisar su ubicación en el todo que  es la filosofía, es necesario que antes aparezca una definición esencial de esta.

 

En todo proceso de conocimiento podemos distinguir cuatro elementos:

 

a)    El sujeto que conoce.

b)   El objeto conocido.

c)    La operación misma de conocer.

d)   El resultado obtenido que es la información recabada acerca del objeto.

 

Dicho de otra manera: el sujeto se pone en contacto con el objeto y obtiene una información acerca del mismo. Cuando existe congruencia o adecuación entre el objeto y la representación interna correspondiente, decimos que estamos en posesión de una verdad.

 

Goodman sostiene que no conocemos el mundo sino las "versiones" que fabricamos de él. Existe el mundo, por supuesto, pero no es eso lo que conocemos. "Conocer" no es una experiencia inmediata, es un proceso constructivo en el que participamos de forma activa. Así, eso que llamamos el "mundo" es nuestra propia construcción. Como señala Goodman, "la percepción participa en la elaboración de lo que percibimos". Lo más que podemos llegar a conocer son nuestras propias "versiones del mundo".

 

Según la interpretación que da la Biblia conocer es intimidad, es abarcar algo profundo sobre algo o alguien, siendo el conocimiento una parte especifica una situación que no indica la globalidad de alguien.

 

La experiencia proviene de la memoria. En efecto, muchos recuerdos de una misma cosa constituyen una experiencia. La experiencia al parecer se asimila casi a la ciencia y al arte. El arte comienza, cuando de un gran número de nociones suministradas por la experiencia, se forma una sola concepción general que se aplica a todos los casos semejantes. Saber que tal remedio ha curado a Calias atacado de tal enfermedad, que ha producido el mismo efecto en Sócrates y en muchos otros tomados individualmente, constituye la experiencia; pero saber, que tal remedio ha curado toda clase de enfermos atacados de cierta enfermedad. En la práctica la experiencia no parece diferir del arte, y se observa que hasta los mismos que sólo tienen experiencia consiguen mejor su objeto que los que poseen la teoría sin la experiencia. Esto consiste la experiencia es el conocimiento de las cosas particulares, y el arte, por lo contrario, el de lo general. Ahora bien, todos los actos, todos los hechos se dan en lo particular. Porque no es al hombre al que cura el médico, sino accidentalmente, y sí a Calias o Sócrates o a cualquier otro individuo que resulte pertenecer al género humano. Luego si alguno posee la teoría sin la experiencia, y conociendo lo general ignora lo particular en él contenido, errará muchas veces en el tratamiento de la enfermedad. En efecto, lo que se trata de curar es al individuo. Sin embargo, el conocimiento y la inteligencia, según la opinión común, son más bien patrimonio del arte que de la experiencia, y los hombres de arte pasan por ser más sabios que los hombres de experiencia, porque la sabiduría está en todos los hombres en razón de su saber.

 

En efecto, los hombres de experiencia saben bien que tal cosa existe, pero no saben por qué existe; los hombres de arte, por lo contrario, conocen el porqué y la causa. Y así afirmamos verdaderamente que los directores de obras, cualquiera que sea el trabajo de que se trate, tienen más derecho a nuestro respeto que los simples operarios; tienen más conocimiento y son más sabios, porque saben las causas de lo que se hace; mientras que los operarios se parecen a esos seres inanimados que obran, pero sin conciencia de su acción, como el fuego, por ejemplo, que quema sin saberlo. La superioridad de los jefes sobre los operarios no se debe a su habilidad práctica, sino al hecho de poseer la teoría y conocer las causas. Añádase a esto, que el carácter principal de la ciencia consiste en poder ser transmitida por la enseñanza. Y así, según la opinión común, el arte, más que la experiencia, es ciencia; porque los hombres de arte pueden enseñar, y los hombres de experiencia no. Por otra parte, ninguna de las acciones sensibles constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean el fundamento del conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada; por ejemplo, nos hacen ver que el fuego es caliente, pero sólo que es caliente.

 

 

VÍAS POR LAS CUALES PODEMOS TENER ACCESO AL CONOCIMIENTO

 

El público puede acceso a la información, en la actualidad primordialmente por el uso de la Internet para enviar y recibir correos electrónicos, participar en servicios de listas y grupos de discusión y buscar información. Los científicos también la utilizan para la investigación, las personas comunes para hablar con otros, sea a través de charlas, a través de voz por IP. Aplicaciones más recientes del acceso a Internet incluyen el intercambio de datos a través de las tecnologías punto a punto, la distribución de música, los boletines electrónicos, el periodismo ciudadano, la obtención de RSS de noticias de diversas fuentes.

 

Lo  novedoso es que se puede tener acceso a Internet desde los propios hogares y oficinas, pero también desde bibliotecas públicas y cibercafés, y en cierto grado desde instituciones educativas y los siempre crecientes telecentros, así como desde los vestíbulos de los hoteles y los salones de aeropuertos equipados para el acceso a redes inalámbricas.

 

Las enormes cantidades de información a las que cualquier persona puede tener acceso, dondequiera, en cualquier momento y sin costo alguno pueden ser llamadas áreas públicas de la información. El acceso público a Internet se basa en la idea de que incluso en economías de mercado dominadas por la obtención de ganancias, la propiedad y el control comunitarios de los recursos de información pueden ser eficientes y eficaces.

 

A través de fuentes impresas: prensa (diarios, semanarios, matutinos, vespertinos), trípticos, boletines, gacetas, hoja volantes, libros de actas, libros contables, dossier, minutas informativas; la radio, la televisión, foros, conferencias, simposios, talleres, cursos, simples platicas y conversaciones con otras personas documentadas sobre una materia. Son diversos los medios por los cuales se puede tener acceso a la información, y sin menospreciar los antes nombrados, la Internet ocupa el primer lugar.

 

Acceso universal a la información a escala mundial

 

El debate más importante de la actualidad gira en torno a la “universalización” del acceso a la información. ¿Por qué es tan importante la universalización? Investigadores como Ernest Wilson se preocupan por el hecho de que, en ausencia del acceso universal a la información, la difusión rápida a través de Internet u otros medios, en las organizaciones, las culturas, y las sociedades de naciones industrializadas pueda ensanchar el espacio multidimensional que las separa de los países en desarrollo, exacerbando un problema moral y práctico ya significativo, para los países subdesarrollados. Sin embargo, existen numerosos obstáculos para lograr el acceso en masa. Mientras en gran parte de Norteamérica y de Europa Occidental los medios para el acceso a la información es muy elevada y prácticamente cada ciudadano que desee puede tener acceso principalmente por la Internet, en muchas partes del mundo en vías de desarrollo, y en particular en África Subsaharial, solo un pequeño porcentaje de la población puede tener acceso, con un acceso en banda ancha extremadamente lento y por un costo que representa una parte sustancial de sus ingresos. Los números de computadoras, teléfonos, etc., por cada mil habitantes y el ancho de banda en la mayoría de estos países son muy bajos comparados con los países avanzados y están distribuidos de manera desigual.

 

 

MÉTODOS Y TÉCNICAS QUE POSIBILITAN EL ACCESO A LAS FUENTES DE INFORMACIÓN Y A LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO.

 

Los nuevos sistemas electrónicos de información, ofrecen a los usuarios medios, métodos y técnicas de búsqueda más fáciles e intuitivos. Por ejemplo, las plataformas o servidores de búsqueda como: google, yahoo, hotmail, altavista, etc, sus búsquedas basadas en la ponderación estadística (también conocida como clasificación de relevancia) los cuales producen una lista de web clasificados en orden de importancia, con los ítems más apropiados al inicio de la lista.

 

Destacando que los usuarios “con experiencia en tecnología” y “sin experiencia en investigaciones” se pueden beneficiar con una mayor calidad de información en cuanto a sus necesidades, y se les debe incentivar a que exploren y utilicen, de manera efectiva, las posibilidades electrónicas de información del ciberespacio. Por esto, los profesionales en Información Documentación y Bibliotecología, deberán emplear mayores esfuerzos en promover los conocimientos electrónicos de información, para satisfacer a los usuarios a desarrollar las habilidades.

 

Es importante continuar explorando el uso de nuevas tecnologías para llegar, interactuar así con los generadores de información. Pero también deberíamos reconsiderar nuestras actitudes y perspectivas con el fin de reinventar nuestros servicios en este nuevo entorno electrónico. Como sugirió John R. Sack, debemos alejarnos de la visión “ptolemaica” de la biblioteca como centro para aproximarnos a la visión “copernicana” del usuario como figura central. Con esta perspectiva, los profesionales en estas áreas, estarán mejor equipados para utilizar las capacidades tecnológicas emergentes que sirvan eficazmente.

 

Desarrollo de los Cibercafés

 

Los telecentros, también conocidos como puntos de acceso público (Francia), centros comunitarios digitales (México), etcétera, difieren de los cibercafés en su forma de trabajo. Los cibercafés han sido concebidos, ante todo, para proporcionar a las personas que los utilizan una conexión a Internet y cuando sea necesario, una introducción básica al empleo del equipamiento. Funcionan de manera similar a un establecimiento de autoservicio, donde el usuario según sea su necesidad de información, utiliza los recursos que ofrece el sistema para ir dando respuestas y soluciones a sus interrogantes, siendo estos uno de los mayores métodos que posibilitan el acceso a la información.

 

De lo anterior se pueden considerar dos formas de considerar el acceso público a Internet:

 

1.    Permitir a los ciudadanos de todo el mundo utilizar las herramientas de la red de información para acceder a la información disponible, así como crear su propia información y difundir sus habilidades.

 

2.    Asegurar el acceso libre a la información esencial, de modo que las oportunidades proporcionadas por Internet sean utilizadas realmente para que todo el mundo pueda acceder al conocimiento.

 

Pudiendo definir el acceso a través de medios electrónicos a la información como el servicio desde un sitio distante del lugar físico de la biblioteca que provee estos recursos, al usuario que requiere dicha información, destacando que el acceso remoto a las bibliotecas o fuentes de información, no comenzó con la era electrónica; Los catálogos impresos en forma de libro del siglo XIX permitían a los usuarios consultar los fondos desde sus hogares u oficinas. Pero esto dejó de ser posible con el cambio de siglo, cuando los ficheros comenzaron a reemplazar a los catálogos. Esto permitió la creación de nuevos métodos, hoy día conocidos por todos.

 

El acceso remoto electrónico en las bibliotecas comenzó con el acceso telefónico, vía módem, a las bases de datos comerciales a fines de los ‘60 y comienzos de los ‘70. En 1972, por ejemplo, Dialogo comenzó sus actividades comerciales con 3 bases de datos. En 1975, había 300 bases de datos disponibles; en 1980, ese número se incrementó a 600 y, en 1984,  a 2.400. La última edición del Gale Directory of Databases lista 8.261 bases de datos y subarchivos que están disponibles comercialmente hoy en día, y señala el crecimiento en el tamaño de las bases de datos durante el mismo período: la “base de datos promedio en 1975 contenía 173.000 registros y alcanzó cerca de los 500.000 registros en 1985. El ingreso promedio a una base de datos en 1993 fue de 739.188 registros”.

 

Tipos de recursos electrónicos remotos de información

 

Dado el número creciente de recursos y métodos de acceso a la información vía Internet, conviene contar con un método de clasificación con el fin de analizarlos. Aunque, se pueden clasificar de muchas maneras. Una es por su forma de representación de datos (es decir, palabras, números, imágenes o sonidos), pudiendo ser por el correo electrónico, las conferencias electrónicas, los archivos de software que contienen software de dominio público, material de especial ayuda a los usuarios. Otra forma pudiera ser por región y país de origen y un método es por categorías de materias.

 

Por otra parte, producto de la interpretación de la información surgen los conocimientos, generando así otras informaciones, dando paso a nuevos conocimientos y vuelve a generarse nueva información. Y esta reacción en cadena produce un aumento de las necesidades informativas del hombre. En este sentido, las nuevas tecnologías han provocado que ese efecto se produzca de manera exponencial, ya que el desarrollo de nuevos métodos de almacenamiento, procesamiento y recuperación de información ha multiplicado las formas de adquirirla, lo que a su vez ha contribuido al crecimiento progresivo del volumen de información disponible, por cuanto los métodos, técnicas y recursos para la obtención de la información son casi inagotable, más no así el acceso por parte de cierto tipo de población.-

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

http://www.ucm.es/info/especulo/numero2/goodman.htm

 

http://www.cem.itesm.mx/dacs/publicaciones/logos/anteriores/n39/aocampo.html

 

http://www.revistapolis.cl/conoci.htm

 

http://www.monografias.com/trabajos/epistemologia2/epistemologia2.shtml

 

http://www.filosofia.org/cla/ari/azc10051.htm

 

http://www.vecam.org/article.php3?id_article=558&nemo=edm

 

http://vereda.saber.ula.ve/ciencia_tecnologia/sociedad_informacion.htm

 

http://www.bibnal.edu.ar/paginas/recursosbiblio/users.htm

 

http://biblioteca.uam.es/documentos/Jornadas_REBIUN/4%20-%20nueva_mision_bibliotecas.pdf

 

http://www.ifla.org/IV/ifla66/papers/005-120s.htm

 

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