La seguridad constituye el
equilibrio entre la capacidad para mantener la facilidad de uso de los recursos
en la organización y, a su vez, controlar el acceso a dichos recursos. La
elaboración de un programa de seguridad que restrinja tanto a los usuarios como
los ataques puede ser un proceso lento y costoso. Un programa de seguridad que
se incline demasiado hacia el control podría generar descontento entre los
usuarios con directivas que les impidan trabajar de manera eficaz.
Por el contrario, un programa
de seguridad demasiado flexible podría crear una actitud complaciente entre los
usuarios con respecto a la seguridad en el lugar de trabajo además de ofrecer
más oportunidades para los atacantes. Para evitar entrar en otras cuestiones
problemáticas, es fundamental informar sobre la importancia de la seguridad en
la organización. Si los estatutos, directivas y planes de seguridad no se
implementan "por completo", habrá más problemas en el futuro. Cuando
la calidad es una parte esencial de los proyectos de tecnología de la
información (TI) en los que la perfección constituye un principio fundamental,
se debe aplicar ese mismo principio para asegurar un alto nivel de seguridad en
la organización.
Un factor importante para el
éxito de una infraestructura segura se relaciona con el desarrollo de un
proceso eficaz de administración de riesgos de seguridad. A través de la
eficacia en los procesos de identificación, evaluación, administración,
mitigación y ejecución de los riesgos, al igual que mediante planes de
contingencia, es posible reducir las probabilidades de que aparezca un riesgo
y, en el caso de que éste se materialice, se podrá minimizar el impacto o las
consecuencias.
La implementación, ejecución y
optimización continua de los planes de seguridad de la organización se vuelven
cada vez más importantes a medida que la tecnología evoluciona y surgen nuevos
métodos para sacar provecho de ésta. Los programas de seguridad deben cambiar
con el tiempo ya que necesitan de una atención constante para poder supervisar
su eficacia y determinar cuándo es necesario desarrollar nuevas directivas y
procedimientos. También deben tener en cuenta posibles derivaciones legales a
través de los Planes de respuesta a incidencias diseñados para el entorno
corporativo, ya que la posibilidad de recibir una demanda por errores en la
seguridad puede suponer un problema grave.
En el proceso de evaluación del
riesgo de seguridad existen ocho consideraciones básicas que deben abordarse:
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• |
Requisitos de seguridad para los activos.
Definir todos los componentes de la infraestructura de la organización que
requieran cualquier grado de protección, inclusive sistemas, redes,
aplicaciones e información comercial. La valoración del activo debe llevarse
a cabo en forma tanto cuantitativa como cualitativa para poder planear
adecuadamente las contramedidas y protecciones. |
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• |
Análisis de amenazas.
Crear una lista de los programas para sacar provecho de los puntos débiles
conocidos y determinar la posibilidad de una posible amenaza proveniente de
cada uno de ellos. Un punto débil es un recurso que puede utilizar una
amenaza para tener acceso a través de una vulnerabilidad en el entorno. Para
poder realizar un análisis de amenazas adecuado, es necesario compilar una
lista con los agentes de amenaza más comunes en el entorno. Una amenaza es
cualquier peligro potencial para la información o los sistemas en el entorno.
Un agente amenazante es la persona o el proceso que ataca a la red a través
de un puerto vulnerable en el servidor de seguridad, o un proceso que se
utiliza para obtener acceso a información de una forma que infringe las
directivas de seguridad. |
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Identificación de exposiciones.
Analizar el porcentaje de pérdida de activo a causa de cada amenaza
identificada. La identificación y definición del valor de pérdida potencial
de cada exposición es un componente fundamental en el análisis de riesgos de
seguridad. |
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• |
Evaluación de vulnerabilidad.
Elaborar una lista completa de todas las vulnerabilidades existentes que se
pueden usar contra aquellos activos que necesitan algún grado de protección.
Una vulnerabilidad es cualquier debilidad en un sistema de información o en
alguno de sus componentes (por ejemplo: procedimientos de seguridad del
sistema, diseño de hardware, diseño de software y controles internos) que se
puede aprovechar. |
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• |
Desarrollo de contramedidas.
Desarrollar una contramedida de riesgo de seguridad adecuada que sea lógica
desde el punto de vista comercial, es decir, que sea rentable para proteger
los activos de la organización. |
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• |
Pruebas de penetración.
Utilizar las pruebas de penetración para identificar las diferentes maneras
en que un individuo no autorizado puede tener acceso a la organización. Entre
los métodos comunes de pruebas de penetración se incluyen:
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Estas pruebas son útiles para
incrementar la atención que una organización le presta a las directivas de
seguridad. Una de las consideraciones más importantes al realizar una prueba de
penetración es solicitar los servicios de un agente externo de conocida
reputación.
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• |
Respuesta a incidencias. Un
buen plan de respuesta a incidencias detalla los procedimientos específicos
que se deben seguir a medida que obtiene más información sobre ataques a la
organización. Por lo general, el orden a seguir en los procedimientos
delineados en el programa de seguridad estará determinado por la naturaleza
de los síntomas del ataque. Debido a que el tiempo es un factor fundamental,
se deben implementar aquellos procedimientos que lleven menos tiempo antes de
los que entrañen un período de tiempo más extenso. |
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• |
Alcance de las tareas para asegurar los
activos. Definir la cantidad total de trabajo, incluso el tiempo,
el esfuerzo y el dinero necesarios para ofrecer la seguridad suficiente y
para mantener la infraestructura general indicada desde el punto de vista del
soporte y usuario final de la organización. El análisis coste-beneficio para
una protección determinada debe derivar de un análisis de riesgo de seguridad
adecuado junto al activo del coste total de propiedad (CTP) o del retorno de
la inversión (RDI) de la organización. |
Un activo es cualquier elemento
en el entorno de la organización que podría necesitar algún grado de
protección. Esto podría incluir componentes del balance general como
aplicaciones de software o hardware y otros elementos menos tangibles como
datos o personas. El fin de la seguridad es evitar que los activos queden
expuestos a algún tipo de peligro y proteger la confidencialidad, integridad y
disponibilidad de los datos. La preocupación de todas las corporaciones tiene
que ver con el riesgo que implica la modificación de sus datos, lo cual degrada
la integridad de la información comercial.
Los activos en sí también deben
clasificarse de acuerdo a las medidas de protección que requiera cada uno.
Entre las medidas se incluyen:
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• |
Prevención:
medidas para evitar el daño, la alteración y el robo de los activos. Las
medidas preventivas incluyen desde el bloqueo de la puerta de la habitación
donde se encuentra el servidor hasta la implementación de directivas con un
alto nivel de seguridad |
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• |
Detección:
medidas para detectar cuándo se han dañado, alterado, robado o puesto en
riesgo los activos. Las medidas de detección incluyen mecanismos para
determinar de qué manera se ha puesto en peligro un activo y,
específicamente, quién fue el causante del daño. Existen distintas
herramientas para la detección de intrusiones, daños o alteraciones y virus. |
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• |
Reacción:
medidas que permiten la recuperación de los activos, aún cuando un activo se
ha perdido o dañado. |
Estas medidas de protección se
deben integrar con diferentes tipos de contramedidas. Las contramedidas, o
protecciones, disminuyen el riesgo potencial que corre un activo de estar en
peligro. Se han diseñado para eliminar vulnerabilidades o reducir el riesgo de
que una amenaza se aproveche de una vulnerabilidad en un entorno de equipos.
Lo primero que se debe saber para poder
desarrollar contramedidas es en qué forma podrían ponerse en peligro los
activos de la organización mediante la enumeración de amenazas y riesgos
relevantes a ellos. La lista siguiente contiene cinco principios a tener en
cuenta al desarrollar un programa de seguridad para proteger los activos de la
compañía. Cada uno de estos principios debe evaluarse de acuerdo con las
necesidades de la compañía.
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• |
Confidencialidad. La
confidencialidad es una condición que se mantiene al asegurar que sólo los
usuarios autorizados puedan tener acceso a la información. Garantiza el
cumplimiento del nivel necesario de reserva en cada intersección del
procesamiento de datos para evitar una revelación sin autorización. Un
ejemplo de medidas ineficientes en cuanto a seguridad sería permitir el
acceso de usuarios anónimos a información confidencial, como por ejemplo, un
archivo compartido del departamento de recursos humanos. |
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• |
Integridad. La
integridad implica proteger la precisión y la totalidad de los métodos de
información y procesamiento. Se mantiene cuando existe veracidad y
confiabilidad de la información dentro del entorno del sistema, y cuando se
evita la modificación no autorizada de datos. El almacenamiento de datos
incorrectos dentro del sistema puede ser tan perjudicial como la misma
pérdida de datos. |
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• |
Autenticación. La
autenticación es el proceso que comprueba que los usuarios son quienes dicen
ser cuando inician sesión en un sistema. Por lo general, los nombres de
usuario y las contraseñas cumplen con esta autenticación. Los métodos de
autenticación más sofisticados incluyen el uso de tarjetas inteligentes, o
biometría, incluido el escaneado de huella digital o retina. |
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• |
Autorización. La
autorización es el derecho que se le otorga a un individuo o proceso para
usar el sistema y los datos almacenados en éste. Por lo general, un
administrador del sistema configura la autorización y, posteriormente, la
comprueba un equipo del entorno siguiendo alguna forma de identificación de
usuario, como un número de identificación personal (PIN), un código o una
contraseña. |
Si un agente amenazante
da lugar a una amenaza y aprovecha una vulnerabilidad, el ataque
genera un peligro potencial para la seguridad. El ataque puede dañar el activo,
lo que afectaría su confidencialidad, integridad o disponibilidad. De este
modo, el ataque expone a la compañía a posibles pérdidas. Sin embargo,
estas exposiciones se pueden reducir mediante el uso de contramedidas.
En la tabla siguiente se
proporciona una perspectiva unificada de los componentes clave en la
administración de la seguridad.
Tabla 1: Componentes clave de seguridad
|
Componente |
Definición |
|
Amenaza |
Una amenaza es cualquier
peligro potencial para la información o los sistemas. |
|
Agente amenazante |
Un agente amenazante es la
persona o el proceso que ataca a la red a través de un puerto vulnerable en
el servidor de seguridad, o un proceso que se utiliza para tener acceso a
información de una forma que infrinja las directivas de seguridad. |
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Vulnerabilidad |
Una vulnerabilidad es un
software, hardware o deficiencia de procedimiento que podría darle a un
atacante o agente amenazante la oportunidad de introducirse en un equipo o
red, y tener acceso a recursos dentro del entorno sin autorización. |
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Riesgo |
Un riesgo es la posibilidad
de que un agente amenazante se aproveche de una vulnerabilidad. Es el
potencial de pérdida o la probabilidad de que una amenaza se aproveche de una
vulnerabilidad. |
|
Exposición |
Una exposición se produce
cuando un agente amenazante expone un activo de la compañía a una pérdida
potencial. Una vulnerabilidad puede exponer una organización a posibles
daños. |
|
Contramedida |
Una contramedida, o
protección, puede reducir un riesgo. Las contramedidas incluyen
configuraciones de software, hardware o procedimientos que eliminan una
vulnerabilidad, o reducen las posibilidades de que un agente amenazante se
aproveche de una vulnerabilidad. |
La relación entre amenazas,
vulnerabilidades y riesgos puede ser un concepto difícil de entender al
principio. Cada amenaza y vulnerabilidad que se identifique dentro de la
organización debe ser calificada y clasificada de acuerdo a un estándar, como
baja, media o alta. La clasificación varía entre las distintas organizaciones y
a veces también dentro de la misma organización. Por ejemplo, la amenaza de un
terremoto es significativamente mayor para las oficinas que se encuentran cerca
de una línea de error importante que para cualquier otro lugar. De forma
similar, la vulnerabilidad del daño físico a equipos será muy alta para una
organización que se dedique a la producción de equipos de electrónica
extremadamente sensibles y frágiles, pero la misma vulnerabilidad será más baja
para una compañía constructora.
La matriz de administración de riesgo ayuda a
evaluar las amenazas y su impacto en la organización. El nivel de riesgo en su
organización se incrementa con el nivel de amenaza y vulnerabilidad, como se
indica en la ilustración siguiente.

Figura 1
Matriz de administración de riesgo
La matriz de administración de
riesgo podría ser utilizada como una herramienta de la siguiente forma. Por
ejemplo, la compañía podría tener dos tipos de sitios Web diferentes, uno sin
fines lucrativos que brinde información comercial, o un sitio transaccional de
servicios financieros que ofrece transacciones de venta integrales para los
clientes.
En la ilustración siguiente se
proporciona un modelo teórico que se utiliza para determinar las distintas
amenazas, motivos y objetivos, métodos, puntos débiles y vulnerabilidades que
podrían emplearse en contra de la organización en un ataque.

Figura 2
Esquema de las amenazas en los activos
En la ilustración anterior se describe un
esquema simple y lógico que demuestra de qué forma los agentes amenazantes
podrían poner en peligro a los activos. Los tres tipos de clasificación de
amenazas se describen en el extremo izquierdo de la figura. La clasificación de
amenazas identifica quién es el atacante o qué agentes están iniciando un ataque.
Éstas incluyen amenazas benignas, amenazas malintencionadas e incidentes
catastróficos.
Por lo general, los agentes amenazantes tienen
motivos y objetivos que cumplir cuando intentan poner en riesgo la seguridad de
los activos, como la ganancia financiera. Los agentes amenazantes utilizan
herramientas, técnicas y métodos específicos para sacar provecho de ciertas
vulnerabilidades de la seguridad de los activos. Las flechas que se muestran en
la ilustración indican la ruta que podría tomar un atacante durante su intento
de poner en peligro un activo y las vulnerabilidades de las que podría
beneficiarse para llevarlo a cabo.
Una amenaza es una persona, un
lugar o una entidad que tiene la capacidad de tener acceso a los recursos y
causar daño. Las amenazas pueden tener dos orígenes principales: humanas y
eventos catastróficos. Las amenazas humanas se pueden subdividir en dos categorías:
malintencionadas y benignas. Los "ataques" benignos provienen
generalmente de usuarios y empleados que no cuentan con el entrenamiento
necesario para operar equipos y no son conscientes de las distintas amenazas a
la seguridad de los equipos. Los ataques malintencionados generalmente
provienen de personas ajenas, o empleados descontentos o ex empleados que
tienen un objetivo o fin específico por cumplir.
Tabla 2: Tipos de amenazas
|
Amenaza |
Ejemplos |
|
Incidentes catastróficos |
Incendio, inundación, vientos
fuertes, terremoto, corte de electricidad, ataques terroristas |
|
Persona benigna |
Empleados desinformados,
usuarios desinformados |
|
Persona malintencionada |
Atacantes, espías
industriales, gobiernos, soborno e ingeniería social |
Cualquier evento que esté relacionado con climas
extremos, fenómenos naturales o incidentes catastróficos que puedan causar un
daño severo a la infraestructura de la organización. Se puede sufrir la pérdida
de información, el daño del hardware y la pérdida de productividad junto con la
destrucción de otros servicios esenciales.
Las amenazas mecánicas
generalmente se pasan por alto. Éstas pueden incluir cortes de luz, errores de
hardware e interrupciones de la red. La prevención de vulnerabilidades que
pueden surgir de estos tipos de amenazas se logra a través de una planificación
adecuada.
El agrupamiento de hardware,
las cajas de electricidad redundantes para los centros de datos y un diseño
sólido de redes ayudan a eliminar puntos de errores individuales en la
organización que podrían causar errores mecánicos. Sin embargo, la implementación
de estas medidas podría ser extremadamente costosa y se debe evaluar
cuidadosamente para garantizar que el valor del activo justifique el uso de
tales métodos.
La
amenazas humanas pueden aparecer de dos maneras diferentes: malintencionadas y
benignas. Las amenazas benignas pueden causar graves problemas a la integridad
de los datos a través de un error de usuario normal. Dentro de esta categoría
se encuentran los errores de software, errores en el ingreso de datos y errores
administrativos.
Las amenazas malintencionadas
consisten en ataques llevados a cabo por empleados descontentos o
malintencionados, ex—empleados o personas ajenas a la organización. Es probable
que las personas que pertenecen a la organización tengan fines y objetivos
específicos y, por lo general, dispondrán de algún tipo de acceso legítimo a
los sistemas del entorno. Los empleados son el grupo que está más familiarizado
con los equipos y las aplicaciones de la compañía, incluyendo el conocimiento
de cuáles son los puntos débiles y las vulnerabilidades que podrían causarle el
mayor daño a la organización. En el caso de estos tipos de ataque es casi imposible
protegerse ya que son extremadamente difíciles de detectar.
Los atacantes no son los únicos
que pueden dañar una organización. La amenaza principal a la integridad de los
datos proviene de usuarios no autorizados que no tienen conciencia de las
acciones que están realizando. Los errores y las omisiones pueden ocasionar la
pérdida, el daño o la alteración de datos importantes de la organización.
Existen literalmente cientos de
formas diferentes de categorizar amenazas. Microsoft desarrolló el método STRIDE
(por la sigla en inglés que describe al método) para categorizar los siguientes
tipos de amenazas malintencionadas: Imitación de identidad, Manipulación
de datos, Rechazo, Revelación de información, Denegación
del servicio, y Elevación de privilegios. A continuación se define cada
uno de los componentes del método.
Las amenazas de imitación de
identidad incluyen cualquier actividad orientada a obtener acceso y utilizar,
ilegalmente, la información de autenticación de otra persona, como pueden ser
el nombre de usuario o la contraseña.
Es posible ingresar a un activo
a través de una amenaza que utiliza una vulnerabilidad en el entorno de la
organización. La siguiente tabla proporciona ejemplos de tres tipos clave de
puntos débiles.
Tabla 3: Tipos de puntos débiles
|
Punto débil |
Ejemplo |
|
Punto de vulnerabilidad
técnica |
Ataque de fuerza bruta |
|
Recolección de información |
Identificación de dirección |
|
Denegación del servicio (DoS) |
Daño físico |
Los atacantes malintencionados
que eliminan o alteran información por lo general lo hacen porque quieren
probar una operación determinada o como venganza por algo que ha pasado. Las
personas malintencionadas que pertenecen a la organización normalmente actúan
por resentimiento contra la organización y están disgustadas por algún motivo.
Quienes no pertenecen a la organización, sin embargo, podrían atacar sólo para
probar que el ataque es posible, o tal vez por la satisfacción de decir lo que
han hecho.
La tecnología de la información
es cada vez más la herramienta y, al mismo tiempo, el blanco del fraude y el
robo. Los sistemas financieros que están diseñados y controlados adecuadamente
pueden apoyar a la legislación necesaria o la solicitud de informes para
prevenir el fraude. Los entornos de sistemas financieros no son los únicos
sujetos a estos abusos. Otros blancos incluyen aquellos entornos que controlan
el acceso a información personal, como agencias de crédito o de identidad,
sistemas de acceso y seguimiento de personal, sistemas de inventario, sistemas
de calificación escolar o sistemas de facturación del servicio telefónico de
larga distancia.
Tabla 4: Tipos de vulnerabilidades
|
Vulnerabilidades |
Ejemplos |
|
Físicas |
Puertas sin cerrojo |
|
Naturales |
Edificio corporativo
construido sobre una línea de error |
|
Hardware y software |
Software antivirus y
revisiones de sistema operativo desactualizados |
|
Medios |
Interferencia eléctrica |
|
Comunicaciones |
Protocolos no cifrados |
|
Humanas |
Procedimientos mal definidos
y aplicaciones escritas de manera inadecuada |
Un riesgo es la probabilidad de
que un agente amenazante se aproveche de una vulnerabilidad, más el potencial
de pérdida o la probabilidad de que una amenaza se beneficie de dicha
vulnerabilidad. Si un servidor de seguridad presenta varios puertos abiertos,
aumentará el riesgo de que un intruso pueda utilizar uno de ellos para tener
acceso a la red mediante un método no autorizado.
Si los usuarios de su entorno no conocen
adecuadamente los procesos y procedimientos de seguridad, aumenta el riesgo de
que un empleado cometa un error y destruya información involuntariamente. Si
una red no cuenta con un sistema de detección de intrusos, aumenta el riesgo de
que no se descubra un ataque a tiempo. Reducir vulnerabilidades o agentes de
amenaza disminuye el riesgo.
Las contramedidas, o
protecciones del sistema, mitigan el riesgo potencial. Una contramedida es todo
elemento tal como una configuración de software, hardware o procedimiento que,
al ser implementado, contrarresta una amenaza y vulnerabilidad para reducir el
riesgo en un entorno informático.
Entre los ejemplos de contramedidas se incluyen:
administración de contraseñas seguras, un guardia de seguridad, mecanismos para
controlar el acceso dentro de un sistema operativo, implementación de
contraseñas para el servicio básico de entrada y salida (BIOS) y capacitación
en conocimientos sobre seguridad.