EL SAHARA

                                        

 

INDICE                      

 

El territorio

Características generales

Las áreas geográficas

Los recursos naturales

 

La situacion Actual

Los campamentos de refugiados

 

 

 

 

EL TERRITORIO

 Características generales

     Geográficamente, esta región constituye la parte occidental del gran desierto del Sáhara.

     Desde siempre, el territorio saharaui ha estado delimitado por el norte, con el río Draá; por el nordeste, con la Hamada, meseta pedregosa donde nacen los afluentes de este río y del Saguía el Hamra; por el este, con el entronque perceptible entre las características mesetas y montañas del Zemmur y el Tiris, con las comarcas del dátil, el oasis y el manantial de las dunas del Azefal y su prolongación hacia el oeste, hasta el Océano Atlántico.

     El actual territorio de la República Árabe Saharaui Democrática, corresponde con el de la antigua provincia del Sáhara Español. La configuración del mismo se acordó en diversos tratados de principios del siglo XX, que establecieron el reparto del África Noroccidental o Magreb entre España y Francia. Su delimitación es meramente artificial, como la de la mayoría de los países africanos, y está basada en la alineación según paralelos y meridianos terrestres.

     Se halla limitado al norte, en toda su extensión, por el paralelo 27º 40´; al Este, por una línea que sigue el meridiano 8º 40´ ( oeste de Greenwich), desde su cruce con el paralelo 27º 40´ hasta su encuentro con el 26º . Sigue este paralelo hasta su cruce con el meridiano 12º W y baja luego por este meridiano hacia el Sur, hasta encontrar el Trópico de Cáncer, donde la frontera describe una amplia curva que deja fuera del territorio las salinas de Iajil (Mauritania) y va a encontrar hacia el Sur el paralelo 26º. Por el Sur, es este paralelo la línea fronteriza casi hasta el mar, puesto que sólo la mitad exterior, en sentido longitudinal, de Norte a Sur, de la península de Cabo Blanco pertenecía a España. La otra mitad, y por ello la bahía del Galgo, es actualmente de soberanía mauritana. Por el Oeste, el territorio del Sáhara Occidental limita con el Océano Atlántico.

     La extensión es de 266.000 Kilómetros cuadrados, de los cuales 82.000 corresponden a la región norte, cuya capital es El Aaiun, y 184.000 a la región sur, cuya capital es Dahla, antigua Villa Cisneros. El territorio tiene fronteras terrestres (con una longitud total de 1.570,5 kilómetros) con Marruecos, al norte; Argelia al este (con muy poca extensión); Mauritania, al sudeste y el Océano Atlántico, al oeste, sumando una longitud de costa de 1.062 kilómetros.

     Aunque la idea más generalizada del Sáhara es que está constituido por una inmensa llanura arenosa, lo cierto es que tiene un perfil más variado de lo que imaginamos. Aunque modesto, podemos decir que su relieve es tiene rasgos destacados como la llanura cristalina, erosionada de la región de Tiris, al suroeste; la meseta de Aatf, al este de la antigua Villa Cisneros (Dahla), la cadena de Aguerguer, paralela a la costa, el Adrar Sutuf, al sur, y la Hamada, al norte, páramo duro y pedregoso.

     En general, el territorio está constituido por dos zonas muy marcadas desde el punto de vista de la orografía: el litoral, de unos 60 a 120 Km de anchura y con una altitud de 22m., va descendiendo escalonadamente hacia el mar. La costa se caracteriza por sus acantilados de 20 a 100m. de altura.

     El interior también es, en general, llano, pero encierra sierras montañosas o Adrar, de perfil áspero y recortado que apenas superan a los 500m. de altitud, colinas aisladas o Gleibat, grandes arenales o Ergs, lagos salinos desecados o Sebjas, oasis, etc.

     En su conjunto, el Sáhara Occidental es una gran plataforma en la que predomina los suelos firmes, con frecuencia pedregosos, y en cualquier caso duros, lo que facilita el desarrollo de las comunicaciones terrestres. A pesar de ser una llanura, no es monótona y en ella caben distinguir las hamadas, mesetas sobre zonas deprimidas, los yébeles, modestas alineaciones montañosas que no superan los 200 metros de altitud y los llamados monte-isla de coloración oscura. Tiene una morfología de altas mesetas alineadas, con macizos rocosos flaqueados por zonas bajas de arena y dunas. Estas arenas, y sus formaciones dunares ocupan una mínima parte de la superficie, aquí el erg o duna típica aparece de forma de media luna con pendiente del lado opuesto de donde sopla el viento.

     El clima es seco y con pronunciadas diferencias térmicas. Su tipología viene determinada por zonas, habiendo grandes diferencias entre la zona litoral y el interior. Las precipitaciones se caracterizan por lluvias sin ritmo estacional y largos periodos, que superan el año, sin precipitación alguna. Cuando se producen, son lluvias locales y, en ocasiones, de fuerte intensidad. Las temperaturas son relativamente moderadas en la costa, oscilando entre 20º y 25º, creciendo hacia el interior, donde se puede alcanzar más de 50º. Por la noche la temperatura puede llegar a descender 30º. Los vientos son relativamente fuertes y abundantes. El Sáhara Occidental esta sometido a los beneficiosos alisios y al Irifi, viento sumamente seco y cálido, que habitualmente va acompañado de espesas y molestas nubes de arena. A causa de los fuertes vientos la erosión eólica es muy importante.

     El agua es fundamental para la supervivencia en el desierto. La red hidrográfica se compone de una serie de Ued (pl. Uadis) o ríos, cauces fósiles por lo que únicamente discurre agua en épocas de grandes lluvias, y que dan lugar a las llamadas "sebjas", depresiones salinas de las que podemos destacar las cercanas a Cabo Bojador y las de Iyil en sus límites orientales. Debido a las altas temperaturas, el agua se evapora rápidamente y nunca llega al mar

     El cauce más importante del territorio lo constituye el Saguía El-Hamra, que atraviesa el norte del territorio de este a oeste y da su nombre a la región.

     La vegetación se compone de formas xerófilas, adaptadas a la sequedad, donde arbustos y matorrales poseen grandes raíces y adoptan tejidos carnosos que conservan la humedad. Este tipo de vegetación ofrece bayas y frutas silvestres que son muy apreciadas por los saharauis, entre las que destacan azag, achacan anafis, edmajd, gardab, gerzimi, terfás, tmer, etc. Existen más de 500 especies vegetales diferentes que se distribuyen a lo largo del territorio en función de las condiciones climáticas, la composición del suelo y la abundancia de agua. Las zonas húmedas, como las "graras" (depresiones de tamaño variable, resultado de infiltraciones de agua que acaban por producir el hundimiento del terreno) y los ríos secos, son las más ricas en vegetación. En estos lugares es fácil encontrar acacias, gramíneas - como el trigo y la cebada - plantas leñosas y herbáceas, como el "melón de burro" o la "turya". Las graras recogen el agua de los alrededores y en ellas pueden crecer distintas especies de árboles. Los más comunes suelen ser los resistentes a la escasez de agua, como el atil, las tarfas, el ignin, el tamat, la turya, las higueras, el eucaliptus, las acacias y las palmeras. En los terrenos rocosos como la Hamada, la vida vegetal es casi inexistente.

     El Sáhara occidental es bastante rico en aves. Uno de los principales motivos de esta riqueza es que su territorio se encuentra en una importante vía de migraciones de aves de Europa al África subsahariana. El avestruz ha sido siempre el ave más característica de la zona. Antes de la colonización era muy abundante, pero en la actualidad se encuentra prácticamente extinguida y apenas se pueden encontrar algunos ejemplares en Mauritania. Respecto al resto de los animales, la misma suerte han corrido la gacela, el antílope y el orix. La caza incontrolada y la guerra los han hecho desaparecer. En la actualidad pueden encontrarse mamíferos como el zorro, el fenec, el guepardo, el lince, la hiena o el chacal, así como otras especies de menor tamaño, como liebres, ratones, erizos y musarañas, entre otras. Otro de los animales característicos de la fauna del Sáhara son los lagartos. También se encuentran diferentes especies de serpientes, algunas de ellas venenosas, como la "lefa". En las zonas próximas a la costa viven algunas tortugas.

 

Las áreas geográficas

 

     Desde el punto de vista del paisaje y la geografía, el territorio del Sáhara Occidental puede dividirse en cinco grandes áreas:

 

Saguia el Hamra. Hamada: Esta región recibe el nombre del río que la atraviesa y al que confluyen todas las cuencas fluviales de la zona. Estos ríos, conocidos como "ueds", están generalmente secos, aunque en sus cuencas vive abundante vegetación durante todo el año. Las graras son grandes y suelen estar pobladas de acacias y otros árboles y arbustos resistentes. En general, el subsuelo es rico en agua. Una línea de pozos bordea esta región por el sur. La única zona importante de dunas en la región es la del Draa. En esta zona es donde se encuentran las minas de Bu Craa, el yacimiento de fosfatos a cielo abierto más grande y rico del mundo, con unos 84 kilómetros de largo y 15 kilómetros de ancho.

Al este de Sagui el Hamra empieza la Hamada que es una meseta desértica y pedregosa, de una altitud relativamente elevada, en la que en la actualidad se encuentran los campos de refugiados. La vegetación en la Hamada es prácticamente inexistente, aunque bajo la superficie existen bolsas naturales de agua. Tanto en invierno como en verano, las condiciones climáticas de la Hamada son las más extremas. El rigor del clima es bien conocido por todos los refugiados, de ahí que la maldición tradicional diga: "!Que Dios te envíe a la Hamada!". 

El Zemmur: Al sudeste de Saguía el Hamra está el Zemmur, una región de montañas de granito y sílice, donde se alternan las llanuras pedregosas con abundantes macizos de no mucha altura. Aunque no tanto como en Saguía el Hamra, los ríos secos y los depósitos de agua subterránea también son abundantes en el Zemmur. Existen algunos valles fértiles y amplias depresiones que forman uno de los paisajes más bellos de la región. El macizo de Guelta es el centro de esta zona. El límite entre el Zemmur y las regiones del sur lo forman las montañas de Um Dreiga, Karb Ennaga y Negyr, así como el bosque de Tawahfagt y las extensas planicies y valles que rodean Bir Nazaran.

El Tiris: Es una región de inmensas llanuras en las que, según la época de año, la vegetación aparece con matas verdes o gramíneas que sirven de pasto a los rebaños en invierno, o desaparece en verano transformándose en zonas áridas de las que los rebaños deben partir. En el Tiris se encuentran valles con talhas así como zonas con algunos pozos que hacen posible la vida en la región, pues el agua no es tan abundante como en otras zonas. La horizontalidad del paisaje sólo se ve alterada por los glabat, verdaderas montañas-isla de granito negro. Con su perfil redondeado afloran del subsuelo creando uno de los paisajes más característicos del Sáhara Occidental.

Adrar Suttuf: El monte de Zug con 480 metros de altura sobre el nivel del mar señala el límite entre el Tiris y Adrar Suttuf. Esta región es la zona más alta del territorio del Sáhara Occidental, con montes que alcanzan los 500 metros. Estos montes, junto con los valles que los separan son los que caracterizan el paisaje de las partes central y oriental del Adrar Suttuf. Hacia la costa, el paisaje se transforma en blanco y pedregoso y la vegetación desaparece a pocos kilómetros de la costa.

El litoral atlántico: La frontera occidental del Sáhara la constituyen los 1.062 kilómetros de costa, generalmente escarpada, en algunas zonas con acantilados de hasta 100 metros de altura. Otras zonas del litoral están formadas por playas muy largas. En el litoral se encuentran algunos puertos y fondeaderos naturales bien conocidos desde tiempos lejanos por los navegantes. La bahía de Río de Oro entre la península de Dajla y Argub, de 30 kilómetros de largo y 20 de ancho es la más conocida, junto a la bahía de Cintra. Antiguamente el Suehel estaba muy poco habitado pues la riqueza que podía extraerse del mar era poca. Sin embargo, en la actualidad, la riqueza del banco de pesca saharaui constituye una de las principales fuentes de riqueza del territorio del Sáhara Occidental.

 

 

Los recursos naturales

 

     Los datos correspondientes a 1974 publicados por el Banco Mundial convertían al Sahara Occidental en el país más rico del Magreb y uno de los más ricos de África.

     Dentro de los factores de producción, el factor tierra tuvo, hasta el descubrimiento de los fosfatos un valor muy limitado, y su escaso rendimiento determinaba un desplazamiento constante en la vida de los saharauis. Este movimiento estaba en relación con los complicados y específicos recursos de un suelo sólo por ellos conocido donde la escasez de pastos y agua disponibles imponían por lo general una gran dispersión. Sus gentes no se reunían más que en raros momentos, tanto para asegurar una mejor alimentación como por razones de seguridad.

     Tenían una economía estacionaria, limitada por unas fronteras ganaderas cerradas y constreñida por la climatología y los recursos. La frontera agrícola estaba igualmente cerrada en cuanto a la posible incorporación de nuevas "graras" - terrenos arcillosos de subsuelo húmedo - y sólo podían tener tierras marginaless, con rendimientos decrecientes.

     De otro lado, la inmensa riqueza de su banco pesquero. . La plataforma continental sahariana es una de las zonas pesqueras más ricas del planeta. Con una extensión de más de 150.000 Km2, gran diversidad de especies, unos 200 de peces, 60 de moluscos y varias de cefalópodos y crustáceos. Esta riqueza permitió a la potencia colonial desarrollar un sistema exportador, que no exigía ni grandes capitales ni inversiones en la tierra firme de la colonia, lo que hubiera llevado a una más profunda modificación de la antigua estructura económica, y un desarrollo mejor de ésta.

     Antiguamente la economía tradicional del Sahara Occidental giraba en torno a tres ejes: la ganadería nómada, la agricultura y pesca tradicional.

     La ganadería nómada era la base de la economía saharaui. El rebaño estaba básicamente compuesto por camellos, ya que son los animales que mejor se adaptan a las condiciones del desierto, aunque también se criaban cabras y corderos. Del ganado se aprovechaba todo. Los rebaños eran propiedad de la familia. Cada tribu y fracción tenía una marca con la que identificaban sus rebaños.

     La agricultura tradicional se desarrollaba como una actividad complementaria. Los terrenos más fértiles se reservaban para el cultivo de cereales y hortalizas.

     Algunos grupos de la costa se dedicaban a la pesca marítima. Pescaban sin embarcaciones, por lo que manipulaban las artes de pesca desde la costa utilizando unos palos muy largos para colocar y recoger las redes.

     Por otro lado, a lo largo de la historia, el Sahara fue una zona de paso y de destino de importantes vías comerciales. Productos como la goma arábiga del norte del río Senegal, o las plumas de avestruz del desierto, atrajeron a los comerciantes europeos, que ofrecían metales, tejidos y alimentos a cambio de estos productos.

     En 1947, el geólogo español Manuel Alias Medina, descubrió los yacimientos de fosfatos en la región de Bucraa, los más ricos del mundo a cielo descubierto. Las reservas de ésta zona son evaluadas en más de 10 millones de toneladas. Otros recursos minerales se encuentran también en el subsuelo saharaui, entre ellos: petróleo, oro, plata, uranio, hierro, cobre y estaño.

     A estas riquezas naturales hay que añadir el gran potencial turístico de la zona, aún sin explotar.

 

 

 

 

 Los campamentos de refugiados

 

     A raíz de la guerra con Marruecos, la población saharaui se encuentra distribuída en tres zonas diferentes:

 

     Los Campamentos de Refugiados Saharauis de Tinduf se dividen en cuatro asentamientos que reproducen la estructura administrativa de su territorio. Cada uno de los asentamientos, denominados Wilaya (provincia), se subdivide a su vez en seis dairas (municipios) -que son siete en el caso de la wilaya de Dajla-, cada daira se divide a su vez en barrios. Los nombres asignados a wilayas y dairas hacen referencia a poblaciones y enclaves de Saguia el Hamra y Río de Oro, con tal de mantener vínculos simbólicos con la tierra originaria:

     A estos centro de población hay que sumarle el centro de Recepción, RABUNY ( situado sobre el enclave del primer campamento de refugiados, Hasi Bujemaa, que se creó en 1976). Las wilayas distan del campamento central entre 40 y 170 kilómetros y entre 30 y 40 Km. de Tinduf, excepto Dajla que estará a unos 200 km. al sureste de la capital argelina. La comunicación entre wilayas la constituyen pistas y caminos; carreteras sólo las encontramos entre Tinduf y Rabuni y la wilaya de Smara.

     Esta organización presenta indudables ventajas de orden sanitario y organizativo ya que previene la extensión de epidemias, la contaminación de los acuíferos y permite una distribución más racional de los escasos recursos disponibles. Pero, al mismo tiempo, constituye un reto importante en cuanto a la distribución y sobre todo en lo referido al transporte de alimentos, agua, combustible y personas enfermas.

 

     A nivel nacional existen dos Hospitales Generales, dos Escuelas Internados ("12 de octubre" y "9 de junio"), una Escuela de Mujeres ("27 de febrero") y un Complejo avícola-agrícola.
Cada wilaya cuenta con un Hospital "provincial", un centro de salud por daira, una escuela provincial, una guardería por daira y un pequeño huerto (con la excepción de Auserd que aún no lo tiene).

 

     Desde el punto de vista organizativo, todo adulto de los Campamentos de refugiados debe pertenecer a uno de los cinco Comités existentes, tanto a nivel local (daira), provincial (wilaya) o Nacional. Estos Comités son los siguientes:



1.- Comité de Salud: está integrado por dos subcomités, uno de profesionales con función asistencial, y otro de salud preventiva que se responsabiliza de aspectos relacionados con la calidad de las aguas, del medio ambiente, …


2.- Comité de Educación: a su vez se divide en dos subcomités. Uno se encarga de los temas de guarderías y escuelas primarias. El otro tiene a su cargo los temas relacionados con el bienestar de los niños y la alfabetización de los adultos.


3.- Comité de Suministros: Un subcomité se ocupa de la distribución de alimentos, ropa, tiendas, gas, …; y otro informa del valor nutritivo de alimentos, su preparación, …


4.- Comité de Desarrollo Económico o Producción: Un subcomité responsable del trabajo en los huertos y granjas locales, provinciales y nacionales; otro subcomité a cargo de la producción de artesanía.


5.- Comité de Arbitraje y Asuntos Sociales: dividido en dos subcomités, uno de arbitraje, dedicado a los asuntos judiciales, matrimonios, divorcios, …, y otro de asuntos sociales, responsable de la organización de actos sociales, servicios sociales (minusválidos, ancianos, …)

 

     Además existen los Consejos locales de Daira y los Consejos provinciales de Wilaya, de los que forman parte los responsables de los comités y otros sectores de la población, determinándose en ellos las metas y actuaciones populares, de producción, de distribución, …


     Cincuenta y dos miembros de los cuatro Consejos de Wilaya y veinte de las zonas ocupadas forman el Consejo del Pueblo, Nacional o Parlamento, responsable del funcionamiento diario de los Campamentos.


     El sistema económico de los Campamentos de Refugiados es prácticamente inexistente, dada la situación de conflicto que viven en la lucha por su independencia. La ausencia de una base económica dificulta, cuando no imposibilita, la satisfacción plena de las necesidades más elementales que exige el desenvolvimiento de toda colectividad humana. De todo ello se deduce la gran importancia que tiene la cooperación exterior en el desarrollo de las unidades productivas que sirvan de base a una economía que les permita cada vez una mayor independencia de la solidaridad internacional para satisfacer sus necesidades primarias.

     A la población que vive de forma permanente en los Campamentos de Refugiados Saharauis hay que añadir una población flotante de aproximadamente 35.000 personas dedicadas, fundamentalmente, al pastoreo. De toda esta población aproximadamente el 65% son mujeres, sobre ellas recae la responsabilidad de que sea posible la vida en los Campamentos. Son las hacedoras de un milagro cotidiano que ya dura 24 años.


     Dado que la mayor parte de los hombres se hallan movilizados en el ejército, las mujeres desempeñan una actividad sociopolítica muy superior a la de las demás mujeres del Magreb.
Cuando España dejó el Sáhara en el 75, no había ninguna mujer capacitada profesionalmente. Muy pronto se vieron en la necesidad de tener que salir fuera de los campamentos, en pequeños grupos primero, más adelante lo harían en mayor numero, con la finalidad de recibir formación. En medio de estas condiciones adversas la mujer saharaui realizó el gran esfuerzo que hoy le reconoce su propia sociedad.


     Debido a estos largos años de "convivencia forzosa" en la hammada, las mujeres han logrado un nivel de asociación y representación política lo suficientemente relevante como para contribuir a modificar algunas costumbres ancestrales paralizantes. Sobre las mujeres recae el esfuerzo administrativo en general y más concretamente el educativo, el sanitario, el económico y cultural. Ella es quien en gran medida ha levantado y puesto a andar a su pueblo con esfuerzo, cariño y dignidad.


     Hoy en día miles de mujeres saharauis reciben formación técnica y universitaria en diferentes países. La colonización les dejó como legado, entre otros, una tasa de analfabetismo entorno al 96%. A pesar de ello la sociedad saharaui ha progresado invirtiendo este dato.



     Las primeras escuelas clandestinas se crearon en las "Zonas Liberadas" sin medios materiales, escribiendo sobre la arena. Hasta que a comienzos del 76 se constituyeron las primeras escuelas en cada daira, a la intemperie, escribiendo sobre pizarras pequeñas y papel cartón. Cada "maestra" enseñaba lo que sabía, fueron las denominadas "maestras de experiencia". Más tarde fundarían la Escuela de Mujeres "27 de febrero ".


     Así se inició una nueva experiencia de lucha contra la ignorancia y de supervivencia. Salieron a países limítrofes las primeras promociones de mujeres para recibir formación, pues partían de cero. Como algunas de ellas manifiestan: "la vida del exiliado es muy dura, pero es motivo de inspiración y entrega".


     Con el transcurrir de los años se ha ido acrecentando la experiencia y el saber de la mujer saharaui; se ha ido concienciando de sus derechos y deberes dentro de la sociedad, de la necesidad de su participación en la toma de decisiones. La figura femenina ha cobrado dignidad, es vista por la población con afecto y consideración.

 

     Como contrapunto a la marroquinización impuesta en las Zonas Ocupadas que trata de borrar vestigios culturales autóctonos; la mujer saharaui se preocupa de revivir y de recuperar el patrimonio oral de su tradición, la riqueza de su herencia cultural transmitida a través de la lengua, la religión, los valores morales, la poesía, los bardos y adagios populares, etc… También incentiva la presencia de mujeres escritoras, poetisas… El canto y el baile reflejan por medio de sus contenidos todo lo que llevan observando durante largo tiempo : una forma particular de ver el mundo.

 

 

 

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