REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD YACAMBÚ
VICERRECTORADO DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
DOCTORADO EN GERENCIA
SEGUNDO MOMENTO DE
Participante: José María
Rueda Rincón.
Cédula de Identidad:
5.682.882
Coordinador: Dr. Carlos
Zavarce
Barquisimeto,
Junio 2008.-
TÍTULO
CONTABILIDAD
GERENCIAL: UNA METODOLOGÍA PARA EL FORTALECIMIENTO DE
ANTECEDENTES
DE
El diseño de un nuevo enfoque de la contabilidad hace
necesario la revisión bibliográfica de la evolución histórica de esta ciencia.
Por tal razón, los antecedentes presentados son aquellos trabajos que disertan
sobre los orígenes de la contabilidad y cómo fue transformándose hasta lo que
hoy se conoce como Contaduría Pública.
Rivero (1968) afirma que el “historiador de la ciencia
constata con enorme frecuencia que los saberes prácticos, precientíficos, van
constituyendo materiales acumulados sobre los cuales, en un momento
determinado, la especulación del teórico asienta una nueva ciencia” (p.58).
Este párrafo anterior es aplicable en todo su contenido a
la disciplina contable, en tanto ésta ha ido fraguándose a través de un lento
proceso de elaboración histórica.
Como afirma Túa (1983), parece que la fuente dinámica por
la que atraviesa la teoría de esta ciencia justifica la atención que el modelo
de Kuhn ha tenido sobre la misma. Más que una revolución, puntualiza dicho
autor, es preferible pensar que
Por ello, todo lo anterior puede tener su razón de ser en
las características de los hechos objeto de estudio de
Pero, en cualquier caso, la idea de paradigma de Kuhn
aplicada a esta disciplina, exige presuponer la existencia de una comunidad
científica que comparta un conjunto de ideas que la mantenga unida.
En relación con lo anterior, parece de importancia las
precisiones que Requena (1986) realiza a propósito de sintetizar las
concepciones epistemológicas de la ciencia contable, delimitando ciertos
acaecimientos de la historia de esta disciplina y poniendo de manifiesto
algunos relevantes de su devenir histórico como cuerpo científico.
Para Fernández (1983) la Contabilidad en sus orígenes
“fue meramente empírica y respondía a la necesidad de registro. Sólo más tarde,
y a medida que la necesidad elemental generadora va siendo satisfecha, se
inicia el proceso de investigación de principios y causas caracterizador de
Carrasco y García (1986) se manifiestan en la misma
dirección cuando señalan que “es fácil retener mentalmente la deuda de crédito
con otra persona, pero resulta prácticamente imposible mantenerla cuando son
varios los sujetos que habitualmente intervienen en este tipo de relación,
aumentando el grado de dificultad en la retención cuando, además, la cuantía
experimenta sucesivas variaciones” (p.105).
En todo caso, el origen de
Sin embargo, y según Piedra, “no existe unanimidad por
parte de la doctrina en la fecha de nacimiento de nuestra disciplina. Así, por
ejemplo, Pifarré la sitúa en 1914; Melis (1950), y con él, J. H. Vlaemminck
(1961), la sitúan con Francesco Villa, quien alumbró sus principales obras
entre 1840 y 1850; Hendriksen (1981) parece situar esta fecha en el año 1930,
que es el que menciona para separar dos períodos en la ciencia contable: el
antiguo y el moderno o científico” (Piedra, 1995).
Por su parte, a juicio de Requena (1986), la verdadera
configuración científica de
Así, la configuración científica de
Con posterioridad a Fray Lucas Pacciolo (según Requena)
da comienzo un período de ciencia normal, y en el que aparece los
característicos efectos de la ruptura. Por tanto, desde la enunciación de la
`partida doble en 1494,
El cuadro N° 1 resume la evolución histórica que ha
sufrido la contabilidad. El mismo permite comprender que no se ha logrado
establecer un nexo tangible entre el proceso de la toma de decisiones y los
aportes que ella puede ofrecer a la gerencia moderna.
CUADRO N° 1
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA
CONTABILIDAD
|
Años |
Descripción |
Exponentes |
Representantes |
Análisis |
|
1850-1920/30 |
Escuelas Económicas del Pensamiento Contable. |
La
Escuela Personalista. La
Escuela Controlista. La
Escuela de Economía Hacendal. · La
Escuela Patrimonialista. |
Carboni Besta Zappa Massi |
Aborda la elaboración
de Teoría o metas más o menos científicas haciendo distinción entre técnica y ciencia
y elabora principios económicos-administrativos. El Patrimonio se asume desde un punto de vista
jurídico por la responsabilidad jurídica de quienes administran son
responsables de la administración de la empresa. Analiza el Patrimonio
desde punto de vista económico, las cuentas
van a representar hechos materiales(teoría materialista) y
valores (teoría valorista) La finalidad de la
actividad económica es el lucro quedando subordinada la problemática contable al mismo Considera al patrimonio
en su aspecto estático y dinámico, cualitativo y cuantitativo su fin es un
control conveniente del patrimonio. |
|
1920-1960 |
Orígenes del Termino “Principio
Contable”. |
|
Sprague, Paton, Canning |
Utilizan una óptica deductiva que sirvieron de apoyo
para la racionalización contable y así encontrar una
explicación al concepto de Contabilidad dándole enfoque y
terminologías diferentes. Con la crisis
de los años |
|
1960-1973 |
Grandes Declaraciones de
Principios y las Vacilaciones entre el
deber ser y lo que es la Práctica en |
Su principal representante es
Moonitz. Se conoce como la etapa lógica caracterizada por la utilización de
la deducción contable: Surgen nuevos planteamientos teóricos se sustituyen el término
“principio contable” por “hipótesis básica”. Instaurándose una nueva línea
de pensamiento mediante la instauración
de un itinerario lógico deductivo que permitirán normas contables
que descansaran en tres escalones:
Postulados-Principios y Reglas. Ante las nuevas ideas de dar un
mejor y adecuado soporte teórico al proceso de emisión de normas lo que permitió
una restructuración del organismo
rector originando una fuerte crisis. Esta etapa se caracterizó por la Formulación
de reglas concretas desarrolladas en relación con los postulados y
principios previamente expresados lo
que permitirá establecer Principios Contables
que permiten servir de referencia para la solución de problemas y
describir el entorno económico y político en que opera el sistema contable. |
||
|
1973 |
Paradigma
de Utilidad y Marcos Conceptuales en
la etapa teleológica o Normativa. |
Surge el Paradigma de utilidad
cuyo núcleo básico es la característica
cualitativa (verificabilidad, insesgabilidad y cuantificabilidad) de la
información financiera a través
de tres conceptos ligados entre si:
Utilización de cifras contables,
necesidades de los usuarios y objetivos de la información financiera siendo
la característica cualitativa. La
inclusión de las necesidades de los usuarios y los correlativos informativos de la información financiera pasan a ser
referencia esencial para la elaboración de normas. |
||
|
1978-1989 |
Aparición de Marcos Conceptuales. |
Nace
por el ascenso del paradigma de
utilidad lo que conllevó la remodelación de la idea contable con una
nueva reordenación denominada Marco
Conceptual, basándose en el itinerario
lógico – deductivo mediante los cuales se apoyara la información financiera lo que supuso la apertura de nuevos debates para la búsqueda de soluciones a los problemas contables pese a sus diferencias estos Marcos conceptuales establecen tres finalidades a cumplir: Describir la
practica existente, prescribir la practica futura y definir términos claves y
cuestiones fundamentales. |
||
BASES TEÓRICAS
Esta
parte se ha dividido en dos puntos claves para la tesis doctoral que se
realizará y la cual tratará de diseñar una nueva metodología como lo es
1.
Caracterización Del Conocimiento Contable
Hoy nadie niega el carácter científico de
Así, son numerosos los autores que coinciden en otorgar a
Calafell (1963) señala que “los autores han profundizado
en torno a la fundamentación de
Para Braithwaite “una teoría científica es un sistema
deductivo en el que se sigue lógicamente consecuencias observables de la
consideración conjunta de hechos observables y el conjunto de hipótesis
fundamentales del sistema; por tanto, todo estudio de la naturaleza de una
teoría científica es estudio de la del sistema deductivo que se utilice en
ella” (Braitwaite, 1965).
Mattessich se cuestiona si el vocablo teoría,
utilizado en la terminología científica convencional, resulta procedente en el
caso de
Este autor (Mattessich, 1966), en clara coincidencia con
Braithwaite, argumenta que para analizar la medida en que
1.-
Los hechos observados, o sea, los observables o hipótesis empíricas de
2.-
Las hipótesis fundamentales, también llamadas por Carnap inobservables.
3.-
La conjunción de ambos, es decir, los principios puente de Hempel y reglas
de transformación de Carnap.
4.-
La deducción de consecuencias observables.
En referencia a los hechos observados, su identificación
es bien sencilla, pudiéndose concretar en objetos económicos, agentes
económicos, además de sus cambios, interacciones y relaciones. Estos
últimos hechos observados “consisten en transacciones económicas pasadas o
futuras entre las anteriores entidades (es decir, entre el conjunto de objetos
y agentes)” (Mattessich, 1966).
Según Mattessich, los elementos anteriormente descritos
como observables constituyen los elementos originales o primarios, no obstante
lo cual, subraya el referido autor la circunstancia de que, en contabilidad,
las observaciones fácticas dependen, en realidad, de teorías, como por ejemplo
lo prueba la valoración de los objetos económicos, que constituyen una
construcción teórica más que una noción primitiva (Mattessich, 1966).
En
relación a los objetos económicos, Mattessich (1964) realiza una distinción
entre objetos económicos reales, tales como bienes y servicios, y objetos
económicos financieros, como son los derechos. Ambas tipologías se integran en
el mundo económico en un sólo conjunto específico de elementos vinculados hacia
la producción y el consumo. De otra parte, cabría considerar al hombre como un
ente natural aislado, como agente económico colaborador de la interacción
económica, en especial, en diferentes funciones, cuya realización la efectúa
integrado en unidades sociales de distintos órdenes. De esta forma, los “bienes
y agentes son susceptibles de agrupación para integrarse en subconjuntos del
mundo económico de forma que, bajo la denominación de unidades económicas,
constituyen el marco en donde tiene lugar tal actividad, las cuales pueden
también integrarse en unidades de orden superior e incluso formar una sola
unidad económica, fuera de la cual no existen elementos económicos” (Requena,
1988).
Tales matizaciones no hacen más que corroborar el
carácter difuso de la distinción entre los conceptos de observable e
inobservable. Así Mattessich reconoce que la discriminación entre ambos
constituye más una cuestión de grado que una diferencia en sí misma.
Por su parte, en Contabilidad, las hipótesis fundamentales
son aún más difíciles de establecer que los propios hechos, dificultad que se
agrava ante la circunstancia de que, en nuestra disciplina las decisiones
vienen, usualmente, condicionadas por los objetivos específicos que se
persigan, como lo prueba el hecho de que, en ocasiones, mientras que ciertas
hipótesis pueden resultar válidas para un determinado propósito, para otro u
otros proceden hipótesis distintas.
Aunque lo anterior puede dificultar el establecimiento de
una teoría de
Las hipótesis fundamentales de
Mattessich, además, al referirse al conjunto de hipótesis
que no pueden establecerse antes de que los objetivos se hayan precisado,
justifica la aparición de algunos enunciados básicos formulados en términos de
proposiciones existenciales, cuya función sería la de reservar un lugar
determinado a aquélla a la espera de la aparición de los mencionados objetivos.
Algunas de esas proposiciones existenciales en Contabilidad pueden concretarse
en las siguientes (Mattessich, 1966):
-
Existe un conjunto de hipótesis específicas para recoger dentro de una cuenta
general las fluctuaciones en el nivel de precios.
-
Existe un conjunto de hipótesis específicas para asignar valores a
transacciones.
-
Existe un conjunto de hipótesis específicas que describen cuando una parte de
riqueza debe considerarse como ingreso o como gasto.
Por
otra parte, y según Braithwaite, una vez precisados los hechos observados por
Requena (1986), tal consideración conjunta “de conceptos
confiere a
Por último, centrándose en el último elemento necesario a
tener presente en el análisis de la caracterización de
Lo explicitado anteriormente viene suponiendo una gran
dificultad para el diseño de un nuevo enfoque de
Como consecuencia de lo anterior, podría decirse, en
definitiva, que “si bien existen, serios problemas respecto de la
caracterización de la contabilidad como una teoría científica, no lo es menos
que, desde un punto de vista epistemológico, tales dificultades no son
insuperables” (Mattessich, 1966).
Además, siguiendo a Piedra (1995), “en este intento de
caracterización científica de
La noción de racionalidad en Contabilidad queda
plenamente justificada en tanto que ésta opera sobre hipótesis empíricas, en
base a un conjunto de reglas lógicas, de tal forma que resulta posible extraer
conclusiones. Además, entre las conclusiones teóricas de esta disciplina se dan
toda una serie de conexiones, de tal forma que se encuentran perfectamente
sistematizadas.
Junto a su racionalidad,
En definitiva, se participa de las palabras de Rivero (1968)
cuando afirma que:
Hoy esta ciencia se yergue con sus medios propios de
investigación, sus amplias conexiones jurídico-económicas y su metodología como
una de las grandes realidades del pensamiento contemporáneo. La arcaica opinión
de que
2.
LAS TESIS DE KUHN APLICADAS A
Las tesis de Kuhn no han sido aplicadas únicamente para
estudiar el proceso de desarrollo científico de
2.1.
La matriz disciplinar en Contabilidad: La propuesta de Wells.
Según Wells (1976)
Localista porque
la comunidad científica identificada queda restringida a unos pocos países
anglosajones y limitada porque su propuesta no explica el proceso de
crecimiento de nuestra ciencia, al descansar la matriz disciplinar o paradigma
en un tipo de comunidad científica solamente identificable en el presente
siglo. Sin embargo, estas limitaciones no disminuyen el valor de su propuesta,
aunque sus conclusiones deberían ser matizadas para situarlas en un ámbito
adecuado de referencia. (p. 137)
De esta polémica también participa Requena (1989)
señalando respecto a Wells que “su comunidad científica no se adecúa al sentido
de universalidad con que Kuhn (1971) concibe la acción de paradigma”.
La matriz disciplinar de Kuhn estaría formada, según
Wells (1976), por los siguientes elementos:
1.
Generalizaciones simbólicas, que serían aquellos componentes
generalmente aceptados y de fácil representación por el grupo:
-
Partida doble.
-
Clasificación de activo en fijo y circulante.
-
Concepto de fondo de maniobra.
-
Ratios contables.
-
Apalancamiento financiero.
2.
Acuerdos de grupo, que se corresponden con algunos de los considerados
como principios de contabilidad generalmente aceptados:
-
Principio de realización.
-
Principio de asociación de ingresos y gastos.
-
Principio de empresa en marcha.
-
Principio del coste como base de valoración de activos.
3.
Valores compartidos:
-
Prudencia.
-
Consistencia
-
Importancia relativa.
4.
Ejemplares, que se corresponderían con los principales manuales y
documentos profesionales. Wells analiza la mencionada matriz disciplinar con el
fin de comprobar si en el momento presente nos encontramos ante un cambio
revolucionario o de paradigma, para lo cual aplica el proceso metodológico
desarrollado por Kuhn, señalando las siguientes fases:
a)
Percepción de anomalías.
Las principales anomalías detectadas por Wells se derivan de la incapacidad del
sistema de coste histórico para representar la realidad económica de la empresa
en épocas de inestabilidad monetaria.
b)
Las crisis y emergencias de teorías. Un campo afectado por las anomalías
puede calificarse como en estado de crisis profunda con lo que se exige la
destrucción de paradigmas en gran escala y cambios importantes en los problemas
y las técnicas de la ciencia normal. Por tanto, el surgimiento de nuevas
teorías es precedido generalmente por un período de inseguridad profunda que es
generado por el fracaso de la ciencia normal para dar las respuestas adecuadas.
Según afirma Donoso (1995) en nuestra ciencia, la emergencia de teorías para
paliar las anomalías detectadas en el punto precedente han sido muchas y
variadas, entre las que merecen destacarse las de Edwards y Bell (1972),
Sprouse y Moonitz (1962), Mattessich (1964), Chambers (1966a), Mathews (1965),
así como numerosas propuestas a nivel institucional.
La siguiente fase, sigue Donoso, identificada por Wells,
es el surgimiento de diferentes escuelas de pensamiento. Aunque como subraya
Kuhn se requiere que tras un período de debate el nuevo paradigma sea aceptado
por la comunidad científica.
Entre los debates mantenidos por la comunidad científica
contable en las últimas décadas destacan los suscitados entre Chambers (1966a,
1971a, 1971b) y Mattessich (1966), entre este último y Sterling (1970, 1972) o
la oposición de Nelson (1973) al cambio, en defensa de la matriz disciplinar
sustentada, o las condiciones de Edwards, Bell y Johson (1979), y Chambers
(1982).
c)
Creación de escuelas de pensamiento. Lo anterior da lugar a la aparición
de dos grandes corrientes: una de defensa de la matriz que sustenta el
principio del coste histórico (en su caso ajustado al nivel general de precios)
y aquélla que pretende la utilización de un criterio de valoración a coste
corriente. Wells identifica, de acuerdo con los diferentes criterios de
valoración de activo, hasta cuatro escuelas diferentes que ofrecen respuestas alternativas
al método de valoración del coste histórico:
1.
La contabilidad ajustada al nivel general de precios.
2.
Contabilidad al coste de reposición.
3.
Contabilidad en función del valor de la empresa.
4.
Contabilidad al valor de realización neto o contabilidad continuamente
actualizada.
La
aceptación de un nuevo paradigma, de acuerdo con Kuhn (1971), exige la
destrucción del paradigma anterior y el consiguiente conflicto entre escuelas
del pensamiento científico opuestas, lo que dada la inconmensurabilidad de los
paradigmas en competencia, se hace necesaria una transición entre paradigmas,
donde los argumentos de persuasión para atraer a la comunidad científica como
un todo son imprescindibles, hasta que el nuevo paradigma resulta dominante.
Todo este proceso de transición constituye la revolución científica.
d)
Habría
que preguntarse si en
Así mismo, cabe cuestionar si las tesis de Kuhn puedan
ser aplicadas a una ciencia de las características de
2.2.
La concepción multiparadigmática de Belkaoui.
Según Belkaoui (1985) un paradigma es una imagen esencial
de la materia subjetiva de una ciencia, que sirve para definir lo que debiera
ser utilizado, las preguntas que hay que hacer y las reglas que se deben seguir
para interpretar las respuestas obtenidas. En definitiva, se trata de la unidad
mayor de consenso en una ciencia y sirve para diferenciar una comunidad
científica de otra.
Este autor somete a análisis la situación actual de la
ciencia contable tomando como referencia los diferentes enfoques de la misma
contenidos en el informe “Statement of
Accounting Theory and Theory Aceptance” (SOATATA) de
Este informe establecía la existencia de un trío de
tendencias dentro de la comunidad científica contable, que se diferencian por
el objetivo que persiguen:
1)
Búsqueda del verdadero resultado.
2)
Facilitar información útil para la toma de decisiones.
3)
Economía de la información. Belkaoui señala la existencia de una multiplicidad
de paradigmas, que se encuentran en pugna por lograr la máxima aceptación en la
comunidad contable:
a)
Paradigma antropológico-inductivo.
b)
Paradigma del beneficio verdadero-deductivo.
c)
Paradigma de utilidad de la decisión-modelo de decisión.
d)
Paradigma de utilidad en la decisión-decisor-comportamiento agregado del
mercado.
e)
Paradigma de utilidad en la decisión-decisor-usuario individual.
f)
Paradigma de economía de la información.
Por último es necesario citar las
palabras de Donoso (1995) el cual identifica los paradigmas más importantes que
son identificados por Belkaoui.
De los paradigmas identificados por Belkaoui, los dos
primeros son los más representativos y los que mejor definen a las principales
posiciones contrapuestas de la comunidad científica. El primero se fundamenta
en la utilización del método inductivo, mientras que los demás utilizan una
metodología deductiva y normativa.
Los
cuatro últimos podrían considerarse como extensión del segundo, dado que, en
definitiva, el paradigma del beneficio verdadero-deductivo tiene como finalidad
última aportar datos útiles para la toma de decisiones por los diferentes
usuarios; y, precisamente, el criterio de utilidad en la toma de decisiones
podemos considerarlo, implícita o explícitamente, formando parte esencial de
los demás paradigmas contemplados.
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