REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD YACAMBU
VICERRECTORADO DE ESTUDIOS DE POSTGRADO
DOCTORADO EN GERENCIA
CONTABILIDAD GERENCIAL. UNA METODOLOGIA PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA
TOMA DE DECISIONES EN INSTITUTOS DE EDUCACION SUPERIOR.
Participante: José María
Rueda Rincón.
Cédula de Identidad:
5.682.882
Profesora: Dra. Magally Briceño.
Barquisimeto, Marzo 2008.-
TÍTULO
CONTABILIDAD
GERENCIAL. UNA METODOLOGIA PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA TOMA DE DECISIONES EN
INSTITUTOS DE EDUCACION SUPERIOR.
CONTEXTUALIZACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO
Así como los progresos de la ciencia, los cambios van de un paradigma a otro y las organizaciones son la expresión de una realidad cultural dentro de un mundo de permanentes cambios social, económico y tecnológico; existen otras que se encierran en el marco de sus límites formales en ambos casos la realidad refleja un marco de valores, creencias, ideas, sentimientos y voluntades de una comunidad institucional. Dado que la realidad que envuelve la gran mayoría de esas transformaciones por parte de sus administradores por cuanto sus tendencias son a verla de manera aislada y no como un estilo de vida en coherencia con su entorno (clave de las nuevas prácticas administrativas), lo que ha llevado al fracaso esas transformaciones por parte de esos cambios, unido a la falta de planificación y liderazgo en esas organizaciones lo que ha generado el deterioro de sus funciones por lo que se debe dar un cambio de paradigma que conlleva transformaciones profundas a nivel personal y a nivel organizacional, las propuestas tradicionales han sido inadecuadas ya que sus gerentes no poseen ideas o incentivos necesarios para realizar las mejoras queriendo realizar los esfuerzos por hacer las cosas diferentes por lo que se requiere que esos Gerentes realicen un programa sino un cambio de paradigma. Este cambio de paradigma va acompañado de una cultura organizacional que servirá de marco de referencia a la comunidad universitaria dando pautas de cómo deben conducirse.
En los procesos de transformación organizacional se han presentado casos de gerentes que han eludido tema como la cultura organizacional, ignorándose el rol del líder en ese proceso de cambio al no existir una visión compartida no habrá la energía y significa que no permitirá a esa organización junto con su recurso humano entrar en el proceso de cambio.
Toda
organización pública o privada comprometidas
con el éxito están abiertas a un aprendizaje que será el activo fundamental de
las mismas. Por lo cual, se requiere que las
organizaciones diseñen estructuras más flexibles al cambio y que éste cambio se
produzca como consecuencia del aprendizaje de sus miembros. Generando
condiciones que promuevan equipos de alto relieve, éste aprendizaje en equipo
generará un valor al trabajo y adaptabilidad al cambio con una visión amplia
hacia la innovación y nuevos esquemas gerenciales. Dichos esquemas serán el
reflejo de cómo la organización piensa y opera pudiendo exigir un trabajador
con el conocimiento para desarrollar y alcanzar objetivos de la misma, un
proceso flexible antes los nuevos cambios introducidos, una estructura plana,
ágil reducida a la mínima expresión que le permita crear un ambiente de trabajo
que satisfaga a quienes participan en la consecución de los objetivos
organizacionales.
Hoy en día se han experimentado profundos
cambios, debido entre otros factores a la creciente automatización. De esto no
escapa el Tecnológico Andrés Eloy Blanco. Este instituto inició un sistema
administrativo automatizado que lo llevó a ser implementado en el resto de los
tecnológicos (públicos) venezolanos y ante los continuos cambios que se siguen
dando dentro ese nuevo paradigma se debe realizar la introducción de una
metodología innovadora pudiendo ser la Contabilidad Gerencial.
Lo mismo debe suceder en el papel que juega
el contador público dentro de la institución. El papel que tradicionalmente ha
desempeñado como encargado del registro histórico de las operaciones que se
llevan a cabo con otros entes económicos y de preparar los estados financieros
con el fin de reflejar su situación financiera a una fecha o período
determinado.
El contador público gerencial, tiene que
pasar a ser un pilar clave en la correcta medición del desempeño institucional,
en la toma de decisiones por parte de sus autoridades y en el desarrollo de
estrategias de la institución.
Los sistemas de Contabilidad Gerencial,
surgieron para proveer información, dar apoyo a la dirección y control para
promover la eficiencia en la organización. Sus entornos no sólo comprenden los
costos totales y los resultados financieros, sino principalmente los análisis
de la actividad operativa tales como la cadena de valores que es el conjunto de
actividades interrelacionadas que son creadoras de valores.
La contabilidad moderna, ya no es sólo una
técnica de registro de datos, que luego serán mostrados a los interesados. Hoy,
la contabilidad está orientada a facilitar información útil, clasificada y
analizada, necesaria y requerida, para la toma de decisiones gerenciales, así
como para servir de herramienta de control en el manejo de las operaciones de
una empresa gubernamental o privada.
Este nuevo concepto de la contabilidad, exige
una revisión de sus funciones y un replanteo en sus bases científicas,
considerando como sus funciones: la planificación, el control presupuestal y el
análisis de los costos operacionales.
El control de gestión, es el análisis de la
información contable, bajo un enfoque administrativo gerencial, para lo cual
será necesario conocer la técnica particular de la actividad gubernamental,
privada, etc.
La vida de la institución podrá ser tan
amplia y diversificada como la de la contabilidad, en la que se tendrá que
relacionar y estudiar el pasado, el presente y la proyección de resultados a
que se pretende llegar, en concordancia con uno de sus principios generales, de
la empresa en marcha.
La
contabilidad gerencial en una empresa sea pública o privada, se debe elaborar
por áreas o centros de responsabilidad, identificándose las diferentes líneas o
centros con una función comercial, administrativa, o de producción.
Por último, cabe destacar que la contabilidad
gerencial, evalúa y controla el desarrollo del plan principal o estratégico,
con sus variaciones o desviaciones, así como las recomendaciones que conlleven
a tomar acción sobre medidas correctivas necesarias. En este sentido la
efectiva comunicación entre todos los niveles que hacen vida institucional es
importante, de tal forma que todas las operaciones puedan ser coordinadas para
conseguir los objetivos trazados en el plan operativo y el plan estratégico.
Una parte importante de la comunicación son los reportes de contabilidad, que
EL PROBLEMA
La contabilidad es la técnica de registrar, interpretar, resumir y analizar en términos monetarios la información de la actividad económica La primera función de un sistema de contabilidad consiste en registrar y procesar los hechos que componen la actividad económica en que se involucre tal actividad, creando un registro sistemático de la actividad comercial diaria los cuales se expresan en términos monetarios los que se materializan en los hechos contables.
La
contabilidad recibe diversas acepciones debido a la diversidad empresarial y a
la afinidad que cumple.; entre las que se encuentra Contabilidad Financiera,
Contabilidad de Costos y
Al ser la contabilidad un instrumento esta inserta y fundamentada por el estilo de administración que exista en la empresa el cual ha desarrollado y aplicado, se puede basar en principios y teorías entre las que se destacan. la Teoría X la cual enfatiza las variables y variaciones negativas en lugar de las positivas , pudiendo repercutir en que el personal contable asuma una actitud y una posición psicológica de precaución y dudas respecto a la credibilidad de las personas involucradas en las operaciones financieras.
“
También podría suceder que un énfasis económico demasiado evidente genere un clima de impersonalidad tal que el resto de los trabajadores lleguen a tener la sensación de que son solamente un número dentro de la empresa. Al mismo tiempo, es posible que surja una competencia organizacional descontrolada, situación que implica que cada departamento lucha por obtener una mayor cantidad de beneficios propios en detrimento de otros departamentos y de la empresa en su conjunto.
Este antagonismo que puede surgir vinculado con el área contable queda muchas veces de manifiesto en el terreno presupuestario, en donde los unos están preparados para recortar cualquier petición presupuestaria motivados en la desconfianza mientras que los otros a sabiendas de ello formulan presupuestos con cifras exageradas para que, luego del recorte les quede lo suficiente para cubrir sus reales necesidades.
Otro
marco en que puede establecerse la contabilidad está dado por
Una siguiente forma de concebir al sistema de contabilidad de costos es destacando su efecto estimulador de la motivación de los trabajadores y su correspondiente valoración por parte de los niveles directivos, como asimismo el rol de entregar pautas que faciliten la determinación de si se está aplicando o no el debido potencial organizacional.
14 Esta teoría señala que las personas tienen ciertas esperanzas respecto a la posibilidad de su rendimiento, de modo que su esfuerzo que conducirá a un resultado esperado, lo cual permitirá gozar de una determinada compensación o valencia, todo lo cual conduce a una serie de acontecimientos en continuo desarrollo. 11
Una siguiente forma de concebir al sistema de contabilidad de costos es destacando su efecto estimulador de la motivación de los trabajadores y su correspondiente valoración por parte de los niveles directivos, como asimismo el rol de entregar pautas que faciliten la determinación de si se está aplicando o no el debido potencial organizacional.
Este
es el caso de
Paralelamente, bajo este prisma se ve ampliado el proceso de la toma de decisiones en los diferentes niveles organizacionales, lo que hace que los directivos requieran una información cada vez más elaborada, específica, de modo que la contabilidad de costos surge como un sistema de información especializado para la toma de decisiones.
En
la actualidad, la contabilidad se ha visto afectada por las nuevas corrientes
administrativas, en particular por la adaptación en nuestro medio de
El impacto que esta filosofía ha provocado en la administración empresarial de vanguardia, está centrado en la confianza, preconizándose que la productividad y la confianza están íntimamente entrelazadas, de manera tal que si se desea aumentar la productividad se debe tener previamente trabajadores comprometidos ad hoc. La fórmula clave que permite la confianza es la delicadeza; la filosofía zen señala que si no hay delicadeza no existirá confianza, ya que las relaciones entre las personas siempre son complejas y variables.
Esta
teoría ha sido introducida en Occidente gracias a las investigaciones del
profesor WILLIAM OUCHI, de
Sin entrar en mayores detalles, recordemos que una de las características de la filosofía Zen es la ambigüedad como una forma de penetrar los niveles más profundos. Esto da lugar al típico trato que caracteriza a un administrador japonés; así, a manera de ejemplo, cuando se requiere criticar el trabajo de un subordinado, la filosofía Zen establece que se haga tratando de acercarse lo suficiente al punto clave de la conversación como para garantizar que el subordinado reciba el mensaje, pero no demasiado, evitando así que ello lo agobie u ofenda y se provoque en él una actitud defensiva.
Gracias a esta actitud oriental basada en el Zen, se permite que el subordinado quede con su orgullo y su honor intactos, evitándose que se genere en él una actitud negativa de rebeldía, impotencia, agravio o rencor.
En Occidente se considera que el "poner las cartas sobre la mesa" es una cosa de honor por lo que, al margen de lo que algo pueda doler (recuérdese el adagio de que "la verdad siempre duele"), es bueno para la persona; por ello, los japoneses consideran que a los occidentales les gusta proclamar anticipadamente las cosas, lo cual pone todo en movimiento, incluyendo actitudes y actividades de resistencia.
Los japoneses, en lugar de eso, cuando desean hacer un cambio, lo hacen reasignando tareas incrementalmente, cambiando los límites de las funciones gradualmente y anunciarán la decisión sólo cuando el cambio deseado haya llegado a ser una realidad de facto.
Por otra parte, para esta filosofía oriental, la delicadeza supone igualitarismo, es decir, que cada persona debe emplear discreción en el trato con los demás, no importa cuál sea el nivel en que la otra persona se encuentre, de manera que se le haga sentir igual y aún más importante en el proceso sistémico, tanto en lo humano como en lo técnico. Esta concepción filosófico-administrativa supone la idea de que cada persona puede y debe trabajar con autonomía, sin una estrecha supervisión o control, por cuanto entre las personas va siempre a prevalecer una mutua reciprocidad de lealtad y de honor, aparejado a un alto nivel de compromiso y, por ende, de productividad.
En consecuencia, la administración enfocada desde la filosofía Zen, permite a las personas, especialmente a directivos y ejecutivos, captar mejor la calidad de la instrumentalización de todas y cada una de sus decisiones, aunque, paradojalmente, en el vocablo japonés no existe la palabra "toma de decisiones".
Esta preconización tiene una gran incidencia al momento de diseñar el sistema contable, particularmente el de la contabilidad gerencial y de costos, porque considera que cuando un ejecutivo tiene acceso a demasiados datos para su análisis, resulta indispensable que proceda a simplificar. En consecuencia, la diferencia para diseñar el sistema contable se centra entre tener los datos suficientes para "decidir" y tener los datos suficientes para "proceder".
Tal filosofía ha sido fundamental para las diferentes escuelas administrativas derivadas del estilo japonés, influyendo sobre el modelo de Calidad Total y sus derivados.
El factor psicosociológico en que debe funcionar un sistema de contabilidad de costos va a condicionar la filosofía y orientaciones para su diseño y funcionamiento.
Esta concepción conduce a que el administrador pueda sensibilizarse a los espejismos del dominio y aceptar que en verdad "nada es realmente decidido jamás", por lo que, a diferencia de una toma de decisiones "occidental", que se caracteriza porque tiende a emitir soluciones fijas, la tradición oriental subraya que debe existir una adaptación individual a una serie de acontecimientos en contínuo desarrollo, aceptándose la ambivalencia de las cosas. Así, la toma de decisiones en el sentido oriental consiste en "elegir" en lugar de "decidir".
Esto, dicho desde la idiosincrasia nipona, considera que cuando un gerente tiene que elegir, dicha decisión viene a evitar que la rueda siga girando y simplifica las cosas. Además, dado que una toma de decisiones puede concentrarse en torno a cambios que pueden incluso encontrar resistencia o ser mal vista por otras personas, el administrador japonés, en lugar de aferrarse a una solución, da un paso intermedio para decidir como proceder. El proceso para proceder genera a su vez más información, de modo que la llegada a la meta se logra a través de una serie de pasos tentativos.
Las
reglas de
a)
b)
c)
d) EL CONTROL GERENCIAL, que tiene como finalidad asegurar que los recursos son obtenidos y utilizados en forma efectiva y eficiente para el logro de los objetivos de la organización.
e) PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA, que son conjuntos bien coordinados de programas de acción que apuntan a asegurar una ventaja sostenible en el largo plazo. En toda empresa se hace necesario que el nivel directivo se encuentre informado sobre todas las operaciones que conforman la gestión de la misma para coordinar y dirigir en forma eficiente, debiendo contar con un sistema de información que documente tanto las relaciones de la entidad con el mundo circundante como las que se producen en su interior de manera que se generar la información precisa para ser tomada en el proceso de toma de decisiones. Corresponde a los gerentes de negocios la formulación e implementación de los planes y acciones estratégicos que sean congruentes con las directrices generales corporativas, y que se ajusten al presupuesto asignado a la unidad particular de la organización. La nueva visión que debe tener el Contador Publico debe ser entre otras “Preparar información económica financiera a la par de las mejoras continuas que realiza las organizaciones en su afán de ser cada vez mas productivas y competitivas , de tal manera que los usuarios cuenten con datos oportunos y confiables del tipo de reportes que desean conocer oportunamente “ es por ello que el contador publico debe buscar continuamente innovaciones y estar predispuesto a “Restaurar la confianza hacia una transformación de paradigmas vitales”.
FORMULACION DEL PROBLEMA
A la luz del problema planteado surgen una serie de preguntas que esta tesis doctoral responderá. ¿Cómo ha sido la evolución histórica de la Contabilidad y su metodología?, ¿Cuál es la metodología contable utilizada actualmente en el Instituto Universitario Politécnico Andrés Eloy Blanco de Barquisimeto?, ¿Qué ventajas ofrecen dicha metodología?, ¿Se puede diseñar una metodología que permita fortalecer la toma de decisiones en dicho instituto?, ¿Es posible el diseño del sistema adecuado que respalde la metodología diseñada previamente para el instituto objeto de estudio?.
OBJETIVOS
General
Diseñar una metodología contable para el fortalecimiento de la toma de decisiones en institutos de educacion superior.
Específicos
Diagnosticar las fortalezas y debilidades del Sistema Contable en el
Instituto Universitario Politécnico Andrés Eloy Blanco de Barquisimeto.
Diagnosticar
la necesidad de diseñar una metodología contable que permita fortalecer el
proceso de toma de decisión en el Instituto Universitario Politécnico Andrés
Eloy Blanco de Barquisimeto
Diseñar
una metodología contable y su respectivo sistema para fortalecer el proceso de
toma de decisión en el Instituto Universitario Politécnico Andrés Eloy Blanco
de Barquisimeto.
Evaluar
la efectividad de la metodología y su sistema.
MARCO TEORICO
ANTECEDENTES DE LA
INVESTIGACION
Rivero Romero (1968) afirma que el “historiador de la ciencia constata
con enorme frecuencia que los saberes prácticos, precientíficos,
van constituyendo materiales acumulados sobre los cuales, en un momento
determinado, la especulación del teórico asienta una nueva ciencia”.
Este párrafo anterior es aplicable en todo su contenido a
la disciplina contable, en tanto ésta ha ido fraguándose a través de un
lento proceso de elaboración histórica.
No es éste el contexto adecuado para ocuparse
rigurosamente del problema del devenir histórico de esta ciencia, pero si se pueda
realizar un somero análisis de su evolución a la luz de la teoría Kuhn.
La interpretación de la evolución histórica de
la Contabilidad es susceptible de realizarse bajo la perspectiva metodológica
de Thomas S. Kuhn, lo que, según un sector de la
doctrina, nos conduce a considerar que nos encontramos ante una revolución en
nuestra disciplina; este pensamiento, al menos, expresa la profunda conmoción
conceptual por la que atraviesa la Contabilidad.
Como afirma Túa
(1983), parece que la fuente dinámica por la que atraviesa la teoría de esta disciplina
justifica la atención que el modelo de Kuhn ha tenido
sobre la misma.
Más que una revolución, puntualiza dicho autor,
es preferible pensar que la Contabilidad se enfrenta con una notable evolución
de la base social en la que se asienta, que ha condicionado su cambiante papel
tanto en la empresa como en el mundo que le rodea. En el mismo sentido, otros
autores (WELLS, 1976) han afirmado que la Contabilidad se encontraría
emergiendo de un período de crisis, saliendo de una revolución de sus
estructuras.
Por ello, todo lo anterior puede tener su razón
de ser en las características de los hechos objeto de estudio de la
Contabilidad. En esta disciplina, aquellos no son permanentes ni repetibles
como puede ocurrir en las ciencias naturales. Cambian constantemente los hechos
y se modifican las circunstancias que los rodean. Como considera el profesor
Álvarez Melcón (1978a), las causas de dichos cambios pudieran
estar en las modificaciones que experimenta el mundo que estudiamos, de forma
tal que, cosas que antes no poseían importancia se han convertido después en muy
relevantes, o también, como agrega el mencionado autor, “a causa de los cambios
de nuestra fuente de información, la clase de hechos accesibles para nosotros
que pueden haber cambiado o a causa de nuestros propios cambios, las cosas por
las que nos interesamos, pueden haber variado”.
Pero, en cualquier caso, la idea de paradigma
de Kuhn aplicada a esta disciplina, exige presuponer
la existencia de una comunidad científica que comparta un conjunto de ideas que
la mantenga unida.
En relación con lo anterior, parece de importancia
las precisiones que Requena (1986) realiza a propósito de sintetizar las
concepciones epistemológicas de la ciencia contable, delimitando ciertos
acaecimientos de la historia de nuestra disciplina y poniendo de manifiesto
algunos relevantes de su devenir histórico como cuerpo científico.
Para Fernández Pirla (1983) la Contabilidad en
sus orígenes “fue meramente empírica y respondía a la necesidad de registro.
Sólo más tarde, y a medida que la necesidad elemental generadora va siendo
satisfecha, se inicia el proceso de investigación de principios y causas
caracterizador de la Ciencia, sometiéndose a sistematización el contenido
material poseído, buscándose generalizaciones y relaciones y obteniéndose
primeros principios”.
Como afirma Requena (1986), “resulta evidente
que, aunque su origen parece situarse en las primeras manifestaciones mentales
del control económico de las haciendas, ello no puede considerarse, en modo
alguno, como ruptura constitutiva que configure el conocimiento de nuestra
ciencia... De tal manera, difícilmente debe conferirse a la contabilidad mental
ni siquiera la consideración de origen sino, estrictamente, de primeros atisbos
de una mera inquietud de control innata en el hombre. A lo sumo, como una
primera manifestación de la misma”.
Carrasco y García (1986) se manifiestan en la
misma dirección cuando señalan que “es fácil retener mentalmente la deuda de
crédito con otra persona, pero resulta prácticamente imposible mantenerla
cuando son varios los sujetos que habitualmente intervienen en este tipo de
relación, aumentando el grado de dificultad en la retención cuando, además, la
cuantía experimenta sucesivas variaciones”.
En todo caso, el origen de la Contabilidad
podría situarse en sus primeras anotaciones escritas, aunque, dado lo
rudimentario de las mismas hasta la invasión de los bárbaros -continúa el
mencionado autor-, solamente las realizadas en Roma responden de una manera más
precisa a tal consideración, si bien no como auténtica ciencia sino,
estrictamente como una técnica.
Sin embargo, y según Piedra, “no existe
unanimidad por parte de la doctrina en la fecha de nacimiento de nuestra disciplina.
Así, por ejemplo, Pifarré la sitúa en 1914; Melis
(1950), y con él, J. H. Vlaemminck (1961), la sitúan
con Francesco Villa, quien alumbró sus principales obras entre 1840 y 1850; Hendriksen (1981) parece situar esta fecha en el año 1930,
que es el que menciona para separar dos períodos en la ciencia contable: el
antiguo y el moderno o científico” (PIEDRA HERRERA, 1995).
Por su parte, a juicio del profesor Requena
(1986), la verdadera configuración científica de la Contabilidad encuentra sus
primeras secuencias en el siglo XIX bajo la teoría personalista de Cerboni, pues aunque aportaciones anteriores tales como la obra
de Pacciolo fueron de singular trascendencia, no
fueron precisamente el hito de mayor consistencia para la cualificación científica
de nuestra disciplina. En último extremo, cabría situar el pasado histórico de
la ciencia de la Contabilidad en las escuelas personalista y su precursora la
lombardo-austriaca, o en todo caso, en la escuela contista
de Degranges a finales del siglo XVIII.
Así, la configuración científica de la
Contabilidad comienza con Fabio Besta, cuya doctrina
parece merecer la calificación de origen de su pasado actual en el que podría
situarse dicho origen. No obstante, dado el carácter paradigmático del principio
de dualidad y el alto valor intrínseco de la recurrencia histórica de la obra de
Pacciolo, podía situarse la ruptura que constituye el
comienzo de nuestra ciencia en el año 1494, toda vez que con anterioridad, sólo
se produjo un proceso de acumulación “característico predecesor de toda ruptura
que, sucesivamente, va determinando en la que ésta se producirá” (REQUENA,
1986).
Con posterioridad a Fray Lucas Pacciolo -según Requena- da comienzo un período de ciencia
normal, y en el que aparece los característicos efectos de la ruptura. Por
tanto, desde la enunciación de la `partida doble`en
1494, la Contabilidad rompe con su pasado, iniciando así, un proceso de
desarrollo “en el que, sucesivamente, van tomando cuerpo diferentes
concepciones, características de la ciencia normal, cuya presencia histórica se
produce en los denominados `período clásico`y
`período científico`” (REQUENA, 1986), en el que actualmente se encuentra.
BASES TEORICAS
Las bases teóricas para esta tesis se clasificaron en cinco puntos concernientes a la evolución de la contabilidad como ciencia y permitirá establecer un constructo teórico para la metodología que se desea diseñar.
1) Las
escuelas económicas del pensamiento contable. (1850-1920/30). Los italianos fueron los pioneros en la elaboración
de teorías más o menos científicas basadas en la relación entre Contabilidad y
administración empresarial. Las principales escuelas, iniciadas a principios
del XIX fueron:
· La Escuela Lombarda, con Villa,
que aborda la elaboración de teorías más o menos científicas, distinguiendo
entre la técnica y la ciencia y elaborando un conjunto de principios
económico-administrativos.
· La Escuela Personalista con Cerboni, para quién el patrimonio es considerado desde el
punto de vista jurídico, ya que la disciplina contable debía medir las
responsabilidades jurídicas que se establecen entre las distintas personas que
intervienen en la administración del patrimonio de la empresa.
· La Escuela Controlista con Besta, que define el patrimonio como un conjunto de bienes
o fondo de valores, es decir lo analiza desde el punto de vista económico. Las
cuentas como elementos de representación de los elementos que componen el
patrimonio, no van a captar derechos ni obligaciones, sino hechos materiales
(teoría materialista), y valores (teoría valorista).
· La Escuela de Economía Hacendal, de Zappa, que opina
que la finalidad de la unidad económica es obtener rédito y que toda la
problemática contable debe quedar subordinada a la determinación del mismo.
· La Escuela Patrimonialista
de Masi, que sostiene que el objeto de la investigación contable es el
patrimonio considerado en su aspecto estático y dinámico, cualitativo y
cuantitativo y que su fin es el gobierno oportuno, prudente y conveniente de
tal patrimonio.
2) Los orígenes del término “Principio Contable”: Etapa de aceptación
generalizada. (1920-1960). La preocupación económico-científica también se desarrolló en EEUU,
desde una óptica deductiva de los fundamentos de la disciplina, con Sprague (1907), Paton (1922) y Canning (1929) pertenecientes a la denominada Escuela Neocentista americana, que se apoyaron, para la
racionalización contable, en la lógica aristotélica-euclidiana, como es la
definición de principios y postulados para encontrar una explicación al
concepto de Contabilidad y su funcionamiento, al igual que las escuelas
italianas pero con terminología y enfoque diferentes. El concepto de “principio”
nace de la mano de la teoría empleada por la escuela neocentista
americana, aunque ninguna norma, entonces, se calificó como tal.
Tras la Gran Depresión se reorganizó el
mercado de valores y en el marco de dicha reorganización se creó, en 1930, un
comité que comenzó a emitir reglas detalladas denominadas Principios Contables,
con la pretensión de contar con un grupo de reglas que aseguraran la
uniformidad y que contribuyeran a la salvaguarda de los intereses de los
inversores bursátiles. Por lo tanto la primera aparición del término Principio
surge con un significado concreto:
“Regla, de cualquier tipo, normalmente
detallada, emitida por la regulación contable, orientada a la búsqueda de la
uniformidad y basada por lo general en la práctica más habitual o generalizada
en el momento”.
3) Las grandes declaraciones de
Principios y sus vacilaciones entre lo que es y lo que debería ser la práctica
en la etapa lógica. (1960-1973). Se inicia una nueva etapa donde en la
literatura contable, tanto profesional como académica, fueron cada vez más
frecuentes los nuevos planteamientos teóricos junto a las críticas al modelo
manejado por la regulación. R. Mattessich en sus
publicaciones de 1957 y 1958, sustituye el término “principio contable”
por el de “hipótesis básica”.
En esta década de los cincuenta se produjo
una fuerte crisis ante la necesidad planteada de apoyar mediante un adecuado
soporte teórico, todo proceso de emisión de normas, lo que supuso una
reestructuración a fondo del organismo protagonista de la regulación contable
hasta que en 1962 fue sustituido por el F.A.S.B.
En esta época se instauró la nueva línea de
pensamiento para la regulación mediante la instauración de un itinerario lógico-deductivo
del que deberían resultar las normas contables más adecuadas y cuyas etapas
descansan en tres escalones: Postulados-Principios-Reglas.
El artífice de esta nueva filosofía fue Moonitz, denominándose a esta etapa, lógica,
caracterizándose por la utilización de la deducción contable, con el mencionado
itinerario, cuyas principales especificaciones fueron:
· Formulación de reglas
concretas, que deben desarrollarse en relación con los postulados y
principios previamente expresados.
· Establecimiento de unos principios
contables, que como reglas básicas coordinadas entre sí,
constituyeran un entramado de referencia para la solución de problemas.
· Determinación de unos postulados,
que describen el entorno económico y político en el que opera el sistema
contable, y que se apoyan en las formas de pensamiento y hábitos de la
comunidad de negocios.
Según lo visto hasta estos momentos podemos
afirmar que en el concepto de Principio confluyen dos ópticas:
1.- Una óptica que tiene su origen en la regulación contable de índole profesional y por tanto en los organismos encargados de la
misma, es decir el Principio es una derivación
de la práctica profesional para orientar y homogeneizar la práctica contable,
pasando en una segunda fase a emitir declaraciones de carácter más teóricas que
tratan de explicar los fundamentos de la práctica, lo que dio lugar al concepto
de Principio Generalmente Aceptado que en su sentido amplio
incluye tanto los fundamentos
básicos de la disciplina cualquiera que sea su naturaleza conceptual, como las
reglas concretas.
De este modo los principios contables se
definen como: Reglas, emitidas por instituciones de autoridad reconocida al
respecto, derivadas de la práctica más frecuente y por tanto más recomendable,
de tal manera que un Principio de Contabilidad Generalmente Aceptado presenta
dos importantes aspectos: El hacer referencia a la norma habitual más
practicada, determinando la mejor conducta a seguir y la aprobación por una institución
profesional que lo considera como tal a causa de su habitualidad.
2.- Una segunda óptica que se asienta en la epistemología
contable, es decir en la teoría del conocimiento de la ciencia de la
contabilidad. Así desde este punto de vista caben dos acepciones a la
definición de Principio:
a.- En un sentido amplio “Principio” es sinónimo
de “fundamento”, es decir los conceptos manejados en el itinerario lógico en
cuanto se refieren al sistema contable y no a su entorno: Características,
objetivos, requisitos de la información y macrorreglas.
b.- En un sentido restrictivo, el término
“Principio” sería un escalón de los que constituyen el itinerario lógico
descrito: El de las “macrorreglas básicas
de carácter general cuyo objeto es guiar a la práctica, a la luz de los
objetivos que previamente ha de fijarse el sistema contable y con la finalidad
de asegurar la consecución de dichos objetivos” y que han sido obtenidas
como consecuencia de los restantes elementos del proceso deductivo.
Los distintos sistemas contables existentes surgen de prácticas
contables diferentes debido a: La enseñanza teórica y la práctica profesional, el entorno económico,
la fiscalidad, el nacionalismo, los usuarios de la información financiera, el
contexto legal, etc. Y dentro de
cada país las fuentes han sido: La legislación mercantil, contable y fiscal, los organismos
gubernamentales y las organizaciones profesionales y privadas.
No hay que olvidar que la economía es una
ciencia social, la contabilidad configura modelos económicos que representan la
empresa, los Principios contables, aún cuando se les pretenda dar un contenido
económico, formalmente no se adaptan a él por tener una estructura jurídica,
por lo que podemos concluir diciendo que los Principios más que científicos son
paracientíficos.
Heredero de esta filosofía es el Documento nº
1 de A.E.C.A. “Principios y Normas de Contabilidad en España”, de 1980
con revisión posterior de 1991. En él se explica que su elaboración sigue “una
metodología deductiva, que se inicia con la enunciación de un conjunto de
postulados, axiomas o hipótesis básicas de carácter general, de los que saldrá
por inferencia deductiva un conjunto de principios hasta desembocar, por
último, en una serie de normas particulares”.
El esquema del itinerario lógico-deductivo se
inicia con la descripción de las características del entorno económico en el
que la empresa desarrolla sus actividades, continuando con los requisitos que
se le han de exigir a la información contable, para continuar con la exposición
de los principios generales de la Contabilidad, concluyendo que en posteriores
documentos se formularán las reglas o normas contables específicas. Dentro de
éstas figuran sus criterios de valoración con un planteamiento que supone
aceptar que el poder adquisitivo del dinero se mantiene constante y por
lo tanto existe estabilidad de precios.
Esta propuesta, aporta un elemento importante
respecto a etapas anteriores y es la vinculación de la contabilidad con el
entorno económico por lo que necesita
definir este escenario donde se va a desarrollar la teoría contable, elemento
que justifica los cambios en el tiempo (el entorno económico cambia) y el
espacio (la existencia de sistemas contables distintos, relacionados con las
diferencias del entorno).
4) El Paradigma de Utilidad y los Marcos
Conceptuales en la etapa telelógica o normativa.
(Desde 1973). En esta etapa frente a la preocupación de la anterior por la discusión
de las mejores reglas para el cálculo y la medición de la situación económica y
del beneficio de la unidad económica, se fueron abriendo paso tres conceptos
íntimamente ligados entre sí: La utilización de las cifras contables, las
necesidades de sus usuarios y los objetivos de la información financiera, éstos
son el núcleo básico de lo que se ha denominado el “paradigma de utilidad”
y dentro de ellos las características cualitativas de la información financiera
como núcleo fundamental.
En el planteamiento utilitarista se discuten
cuatro requisitos o características cualitativas, que se formulan como
indispensables para que la información financiera pueda cumplir adecuadamente
sus objetivos. Éstas características son: La relevancia, la verificabilidad,la insesgabilidad y la cuantificabilidad.
Ahora el nuevo avance fue la inclusión de las
necesidades de los usuarios y los correlativos objetivos de la información
financiera en el itinerario lógico-deductivo, en un lugar preferente como
referencia esencial para la elaboración de normas y como elemento básico sobre
el que había que pivotar dicho itinerario. Y por tanto en tratar estos objetivos
de manera normativa o teleológica, es decir cuando la elección de unos u otros
objetivos podría condicionar la dirección a tomar por los sucesivos escalones
de la deducción.
De los Principios se pasa a la discusión
sobre los objetivos y las características de la información financiera, que
podemos resumir básicamente en:
- Estar al servicio de aquellos usuarios
que no tienen la capacidad o los recursos necesarios para obtener información.
- Proveer información útil a los
inversores y acreedores para que puedan prever, comparar y evaluar la capacidad
de la empresa para obtener beneficios.
- Facilitar información útil para
apreciar la capacidad y responsabilidad de la gerencia en el uso eficaz de los
recursos de la empresa.
- Suministrar la situación financiera y
de resultados, útil para predecir, comparar y evaluar la capacidad de la
empresa para obtener beneficios, proporcionando información relativa a las
transacciones y otros acontecimientos relacionados con ciclos incompletos de
beneficio.
5.) La
aparición de los Marcos Conceptuales. La asunción plena del paradigma de utilidad supuso remodelar el ideario
contable con una nueva reordenación que se denominó Marco Conceptual a modo de
una Constitución Contable, definiéndose como: “Una interpretación de
la teoría general de la Contabilidad, mediante la que se establecen, a través
de un itinerario lógico-deductivo, los fundamentos conceptuales en los que se
apoya la información financiera”.
El primero fue el elaborado por la F.A.S.B.,
(Conceptual Framework) se componía de cinco documentos publicados entre 1978 y
1985.
En 1989, el I.A.S.C. elaboró el suyo
propio que es el que ha servido de guía posteriormente a otros, definiéndolo
como: “Un sistema coherente de objetivos y principios interrelacionados, los
cuales se espera sirvan de guía para la elaboración de normas contables
coherentes que prescriban la naturaleza, función y límites de la contabilidad
general y de los estados financieros. Se espera servir al interés público
proporcionando estructura y dirección a la contabilidad financiera y los
estados contables, para facilitar la elaboración de la información financiera
objetiva relevante, que ayude a fomentar la asignación eficiente de recursos
escasos en la economía y sociedad, incluyendo el estímulo a los mercados
financieros para desarrollar eficientemente su función.”
Los cambios que se originaron en esta
evolución giraron alrededor del análisis de los usuarios de la información
financiera y sus necesidades (El Paradigma de Utilidad), de los objetivos de la
información financiera para asegurar la satisfacción de los objetivos de la
información y las necesidades de los usuarios, pasando a denominar Hipótesis
Básicas a los Principios Contables.
A pesar de su ambigüedad o falta de rigor, según distintos autores, la
aparición y desarrollo de los Marcos Conceptuales supuso la apertura de un
nuevo camino para el debate y para la búsqueda de soluciones a los problemas
contables aunque la diferencia entre ellos puede ser importante, así el emitido en Francia por la Ordre des Experts Comptables de Francia (1996), representa diferencias
con los modelos anglosajones en puntos muy significativos.
A pesar de las diferencias, todos los Marcos
Conceptuales han de establecer tres finalidades que han de cumplir: Describir
la práctica existente, prescribir la práctica futura y definir términos clave y
cuestiones fundamentales.
La medición de la eficiencia de las empresas es un tema relativamente nuevo si se analiza en su conjunto. Sin embargo, esto implica una serie de términos y cualidades de las empresas que han sido discutidos a lo largo del tiempo y que sus principales exponentes fueron presentados en los antecedentes.
BASES METODOLOGICAS
Esta parte se ha dividido en dos puntos clave para el desarrollo metodológico de una tesis doctoral que trata de teorizar y diseñar una nueva metodología como lo es la Contabilidad gerencial, pues aporta el constructo metodológico existente para investigaciones de esta ciencia.
1. Caracterización Del Conocimiento Contable
Hoy nadie niega el carácter científico de la Contabilidad,
aunque no han faltado autores que han negado su autonomía científica, tales
como Gino Zappa u
otros, si bien, actualmente, sus razonamientos parecen haber quedado
totalmente falsados.
Así, son numerosos los autores que coinciden en otorgar a la
Contabilidad su estatuto de cientificidad. “Cerboni
la consideró como `ciencia de la administración hacendal`;
Besta, como `ciencia del control económico`; Massi la entendió como `ciencia de la administración del patrimonio`;
López Amorín, `ciencia del equilibrio patrimonial`.
Igualmente es considerada como ciencia sustantiva por otros varios tratadistas
extranjeros, así como por todos los españoles que consideran la Contabilidad
como ciencia y, en especial, los profesores Rodríguez Pita: `ciencia que
estudia las leyes del equilibrio patrimonial producido por los actos administrativos`,
y Fernández Pirla, quien de una forma concreta dice que la Contabilidad `con
ser ciencia económica, es ciencia autónoma con leyes y principios propios que
permiten que juzguemos el análisis precontable como
auténtico contenido de la Contabilidad, considerada en su dimensión
científica`”(REQUENA RODRÍGUEZ, 1965).
Calafell (1963) señala que “los autores han
profundizado en torno a la fundamentación de la Contabilidad como ciencia
basándose en los caracteres que, según la lógica, deben reunir unos
conocimientos para ser considerados como científicos, estudiando el objeto
material, el objeto formal y el fin de la ciencia
contable (Fernández Pirla, Calafell Castelló). Otros
han utilizado la Axiomática de las ciencias formales y han constituido sistemas
de axiomas, teoremas, postulados y
definiciones a las cuales someten la realidad económica con
objeto de ser tratada con rigor científico y de enunciar los principios y
normas de la ciencia de la Contabilidad (Mattessich, Holzer). Por último, en la actualidad, existe un grupo de autores
que aplican a la demostración científica de la Contabilidad los principios de la
teoría de conjuntos y de la lógica simbólica, tendiendo a una teoría formal de
la Contabilidad (Devine, Ijiri, Mattessich)”.
Para Braithwaite “una
teoría científica es un sistema deductivo en el que se sigue lógicamente
consecuencias observables de la consideración conjunta de
hechos observables y el conjunto de hipótesis fundamentales del sistema; por
tanto, todo estudio de la naturaleza de una teoría científica es estudio de la
del sistema deductivo que se utilice en ella” (BRAITWAITE, 1965).
Mattessich se cuestiona si el vocablo teoría,
utilizado en la terminología científica convencional, resulta procedente en el
caso de la Contabilidad. Así se
plantea el mencionado autor si ésta “es simplemente un conjunto de leyes y
dogmas de dirección junto con la descripción de los instrumentos que sirven
para el cumplimiento de estas leyes o aspira a ser algo más riguroso”
(MATTESSICH, 1966).
Este autor (MATTESSICH, 1966), en clara
coincidencia con Braithwaite, argumenta que para
analizar la medida en que la Contabilidad resulta susceptible de acomodación al
concepto de teoría científica, deben ser objeto de consideración cuatro
elementos fundamentales:
1.- Los hechos observados, o sea, los observables o hipótesis empíricas
de la Contabilidad.
2.- Las hipótesis fundamentales, también llamadas por Carnap inobservables.
3.- La conjunción de ambos, es decir, los principios puente de Hempel y reglas de transformación de Carnap.
4.- La deducción de consecuencias observables.
En referencia a los hechos observados, su
identificación es bien sencilla, pudiéndose concretar
en objetos económicos, agentes económicos, además de sus cambios,
interacciones y relaciones. Estos últimos hechos observados “consisten en transacciones
económicas pasadas o futuras entre las anteriores entidades (es decir, entre el
conjunto de objetos y agentes)” (MATTESSICH, 1966). Según Mattessich,
los elementos anteriormente descritos como observables constituyen los
elementos originales o primarios, no obstante lo cual, subraya el referido
autor la circunstancia de que, en contabilidad, las observaciones fácticas dependen,
en realidad, de teorías, como por ejemplo lo prueba la valoración de los objetos
económicos, que constituyen una construcción teórica más que una noción primitiva
(MATTESSICH, 1966).
En relación a los objetos económicos, Mattessich (MATTESSICH, 1964) realiza una distinción entre
objetos económicos reales, tales como bienes y servicios, y objetos económicos
financieros, como son los derechos. Ambas tipologías se integran en el mundo
económico en un sólo conjunto específico de elementos vinculados hacia la
producción y el consumo. De otra parte, cabría considerar al hombre como un
ente natural aislado, como agente económico colaborador de la interacción
económica, en especial, en diferentes funciones, cuya realización la efectúa
integrado en unidades sociales de distintos órdenes. De esta forma, los “bienes
y agentes son susceptibles de agrupación para integrarse en subconjuntos del mundo
económico de forma que, bajo la denominación de unidades económicas, constituyen
el marco en donde tiene lugar tal actividad, las cuales pueden también integrarse
en unidades de orden superior e incluso formar una sola unidad económica, fuera
de la cual no existen elementos económicos” (REQUENA RODRÍGUEZ, 1988).
Tales matizaciones no hacen más que corroborar
el carácter difuso de la distinción entre los conceptos de observable e
inobservable. Así Mattessich reconoce que la
discriminación entre ambos constituye más una cuestión de grado que una
diferencia en sí misma.
Por su parte, en Contabilidad, las hipótesis
fundamentales son aún más difíciles de establecer que los propios hechos,
dificultad que se agrava ante la circunstancia de que, en nuestra disciplina
las decisiones vienen, usualmente, condicionadas por los objetivos específicos
que se persigan, como lo prueba el hecho de que, en ocasiones, mientras que
ciertas hipótesis pueden resultar válidas para un determinado propósito, para
otro u otros proceden hipótesis distintas.
Aunque lo anterior puede dificultar el establecimiento
de una teoría de la Contabilidad aplicable con carácter general, también es
cierto que “tales dificultades pueden salvarse fácilmente” (MATTESSICH, 1966).
Sería suficiente con señalar los objetivos que correspondieran, tras lo cual,
ya cabría establecer las hipótesis relevantes que vinieran al caso, que merced
a las oportunas reglas de correspondencia o transformación, permitirán asignar
contenido empírico a los enunciados teóricos.
Las hipótesis fundamentales de la Contabilidad
presentan más dificultades de precisión que los hechos observables. De ahí los
diversos intentos de formular axiomas contables, proposiciones básicas,
postulados, principios, hipótesis, reglas, etc. Podría decirse, pues, que esta
característica normativa y teleológica de la disciplina contable dificulta el
establecimiento de un único conjunto de hipótesis fundamentales, dando lugar,
quizás, a múltiples conjuntos alternativos de hipótesis empíricas para otros
tantos objetivos particulares. Ahora bien, entendemos que la no existencia de
una base común para todo sistema contable implicaría rechazar la concepción de
una Teoría de la Contabilidad, pero “si es posible precisar dentro de la
completa gama de sistemas contables una serie de proposiciones básicas comunes a
todos estos sistemas, una teoría de la Contabilidad -en el sentido riguroso del
término- puede existir perfectamente. En tal circunstancia deberíamos formular alguna
de esas proposiciones básicas a modo de sentencia que contengan las variables
que permitan enunciar posteriores proposiciones compatibles con objetivos específicos,
es decir, que permitan insertar hipótesis empíricas orientadas” (MATTESSICH,
1966).
Mattessich, además, al referirse al conjunto de hipótesis
que no pueden establecerse antes de que los objetivos se hayan precisado,
justifica la aparición de algunos enunciados básicos formulados en términos de
proposiciones existenciales, cuya función sería la de reservar un lugar
determinado a aquélla a la espera de la aparición de los mencionados objetivos.
Algunas de esas proposiciones existenciales en Contabilidad pueden concretarse
en las siguientes (MATTESSICH, 1966):
- Existe un conjunto de hipótesis específicas
para recoger dentro de una cuenta general las fluctuaciones en el nivel de
precios.
- Existe un conjunto de hipótesis específicas
para asignar valores a transacciones.
- Existe un conjunto de hipótesis específicas
que describen cuando una parte de riqueza debe considerarse como ingreso o como
gasto.
Por otra parte, y según Braithwaite,
una vez precisados los hechos observados por la Contabilidad así como el
auténtico alcance de sus hipótesis fundamentales, procedería analizar la
consideración conjunta de ambos.
Requena (1986), tal consideración conjunta “de
conceptos confiere a la Contabilidad una configuración teórica especial, cuya
razón de ser se deriva de la consustancial naturaleza de sus hipótesis
fundamentales y la frecuente interrelación de las mismas con objetivos
concretos, cuya circunstancia no ha sido, comúnmente, tomada en consideración.
De tal manera, se observa que, generalmente, se utiliza en Contabilidad
hipótesis específicas que, erróneamente, son tomadas como reglas contables, e
incluso, en ocasiones, como auténticos principios de contabilidad, sin deparar
en establecer la evidente asociación de las mismas con los propósitos u objetivos
particulares que las condicionan, los cuales hacen de ellas meras proposiciones
restringidas a un campo limitado de aplicación”.
Por último, centrándonos en el último elemento
necesario a tener presente en el análisis de la caracterización de la
Contabilidad como cuerpo de Teoría, es necesario señalar que aquélla incide en
la investigación del alcance de sus consecuencias observables. El problema que
se origina en torno a esta circunstancia no resulta del todo aclarado, toda vez
que como afirma Mattessich (1966) “el camino o
criterio a seguir para la refutación de hipótesis contables resulta no menos precario
que los medios a utilizar para ello. Suponiendo que ciertas teorías son adecuadas
para la verificación, o más concretamente para la refutación de hipótesis contables,
¿en qué momento procede rechazar la hipótesis o teoría testada? Una teoría
científica no puede ser verificada en el sentido estricto de la palabra, sino
sólo, en todo caso, refutada, y como consecuencia, el criterio de invalidación,
en cierto modo, sustituye al de verificación”.
Lo explicitado anteriormente viene suponiendo
una gran dificultad para la Contabilidad, pero, no es menos cierto que también
afecta a otras muchas disciplinas. En cualquier caso -concreta Mattessich- ello es solamente cuestión de realizar una
efectiva distinción entre hipótesis científicas e hipótesis pragmáticas, pues
mientras éstas no pueden ser invalidadas más que por la aparición de otras hipótesis
competitivas que proporcionan un mayor rendimiento que la teoría testada, una
hipótesis puramente científica puede ser invalidada por el criterio
anteriormente expuesto.
Como consecuencia de lo anterior, podría
decirse, en definitiva, que “si bien existen, serios problemas respecto de la
caracterización de la contabilidad como una teoría científica, no lo es menos
que, desde un punto de vista epistemológico, tales dificultades no son
insuperables” (MATTESSICH, 1966).
Además, siguiendo a la profesora Piedra, “en
este intento de caracterización científica de la Contabilidad, y desde otro
punto de vista, podemos basarnos en el análisis realizado en los apartados
precedentes sobre los rasgos distintivos que debe revestir un conocimiento
determinado para ser tipificado como científico: racionalidad y objetividad.
La noción de racionalidad en Contabilidad queda
plenamente justificada en tanto que ésta opera sobre hipótesis empíricas, en
base a un conjunto de reglas lógicas, de tal forma que resulta posible extraer
conclusiones.
Además, entre las conclusiones teóricas de esta
disciplina se dan toda una serie de conexiones, de tal forma que se encuentran
perfectamente sistematizadas.
Junto a su racionalidad, la Contabilidad es
también objetiva, en el sentido bungiano, de
adecuación al objeto perseguido, y en el popperiano,
al admitir en las teorías contables la contrastación intersubjetiva.
Por tanto, la Contabilidad no pretende sino
desentrañar una realidad, explicitarla en forma veraz, no necesitamos abundar
en la explicación de su adecuación al primer sentido otorgado al término
`objetividad`”.
En definitiva, se participa de las palabras de
Rivero cuando afirma que “la Contabilidad, pues, constituye hoy una de las
ciencias más definidas y precisas con que el hombre moderno se enfrenta a la
realidad que lo rodea. En el conjunto de las ciencias económicas, la
Contabilidad ocupa una avanzada -a través de su núcleo temático en torno a los
fenómenos patrimoniales- para la exploración de la sociedad contemporánea en lo
que respecta a sus fundamentos y ordenación económica. Por ello, quedan lejos
ya las fecundas fases empíricas y precientíficas y también
el período constitucional de la ciencia contable.
Hoy esta ciencia se yergue con sus medios
propios de investigación, sus amplias conexiones jurídico-económicas y su
metodología como una de las grandes realidades del pensamiento contemporáneo.
La arcaica opinión de que la Contabilidad no es una ciencia, sino una técnica,
queda configurada como una afirmación arqueológica propia de quien carece de
auténtica información científica”.
2. LAS TESIS DE KUHN APLICADAS A LA
CONTABILIDAD
Las tesis de Kuhn no
han sido aplicadas únicamente para estudiar el proceso de desarrollo científico
de la Contabilidad, sino también para analizar la situación actual de la misma.
En esta línea sobresalen los trabajos de Wells y Belkaoui,
y el documento Statement of Accounting
Theory and Theory Aceptance (SOATATA) de la American Accounting
Association (A.A.A.).
2.1. La matriz disciplinar en Contabilidad:
La propuesta de Wells.
Según Wells la Contabilidad evoluciona mediante
un proceso continuado de revoluciones y de sustitución de paradigmas.
Apoyándose en el sentido amplio de paradigma como “matriz disciplinar”, Wells
trata de descubrir -de acuerdo con las tesis de Kuhn-
sus elementos observando la conducta de los miembros de la comunidad
científica. Esta comunidad científica que Wells identifica, comprende a los
miembros de organizaciones de profesores e investigadores, tales como la American
Accounting Association, la
Asociación de Profesores Universitarios de Contabilidad de Reino Unido, la
Asociación de Contabilidad de Australia y Nueva Zelanda, la División de
Investigación de la A.A.A. y la Fundación de Investigación Contable de
Australia. Esa opinión, como señala Donoso (1995), reviste de un tinte
localista y limitado a su investigación. “Localista porque la comunidad científica
identificada queda restringida a unos pocos países anglosajones y limitada porque
su propuesta no explica el proceso de crecimiento de nuestra ciencia, al descansar
la matriz disciplinar o paradigma en un tipo de comunidad científica solamente
identificable en el presente siglo. Sin embargo, estas limitaciones no disminuyen
el valor de su propuesta, aunque sus conclusiones deberían ser matizadas para
situarlas en un ámbito adecuado de referencia.” De esta polémica también
participa el profesor Requena (1989) señalando respecto a Wells que “su comunidad
científica no se adecúa al sentido de universalidad con que Kuhn
(1971) concibe la acción de paradigma”.
La matriz disciplinar de Kuhn
estaría formada, según Wells (1976), por los siguientes elementos:
1. Generalizaciones simbólicas, que
serían aquellos componentes generalmente
aceptados y de fácil representación por el grupo:
- Partida doble.
- Clasificación de activo en fijo y circulante.
- Concepto de fondo de maniobra.
- Ratios contables.
- Apalancamiento financiero.
2. Acuerdos de grupo, que se
corresponden con algunos de los considerados como
principios de contabilidad generalmente aceptados:
- Principio de realización.
- Principio de asociación de ingresos y gastos.
- Principio de empresa en marcha.
- Principio del coste como base de valoración
de activos.
3. Valores compartidos:
- Prudencia.
- Consistencia
- Importancia relativa.
4. Ejemplares, que se corresponderían
con los principales manuales y documentos profesionales. Wells analiza la
mencionada matriz disciplinar con el fin de comprobar si en el momento presente
nos encontramos ante un cambio revolucionario o de paradigma, para lo cual
aplica el proceso metodológico desarrollado por Kuhn,
señalando las siguientes fases:
a) Percepción de anomalías. Las principales anomalías detectadas por
Wells se derivan de la incapacidad del sistema de coste histórico para
representar la realidad económica de la empresa en épocas de inestabilidad
monetaria.
b) Las crisis y emergencias de teorías. Un campo afectado por las anomalías puede
calificarse como en estado de crisis profunda con lo que se exige la destrucción
de paradigmas en gran escala y cambios importantes en los problemas y las
técnicas de la ciencia normal. Por tanto, el surgimiento de nuevas teorías es precedido
generalmente por un período de inseguridad profunda que es generado por el
fracaso de la ciencia normal para dar las respuestas adecuadas. Según afirma Donoso
(1995) en nuestra ciencia, la emergencia de teorías para paliar las anomalías detectadas
en el punto precedente han sido muchas y variadas, entre las que merecen destacarse
las de Edwards y Bell (1972), Sprouse y Moonitz (1962), Mattessich (1964),
Chambers (1966a), Mathews
(1965), así como numerosas propuestas a nivel institucional.
La siguiente fase, sigue Donoso, identificada
por Wells, es el surgimiento de diferentes escuelas de pensamiento. Aunque como
subraya Kuhn se requiere que tras un período de
debate el nuevo paradigma sea aceptado por la comunidad científica.
Entre los debates mantenidos por la comunidad
científica contable en las últimas décadas destacan los suscitados entre Chambers (1966a, 1971a, 1971b) y Mattessich
(1966), entre este último y Sterling (1970, 1972) o
la oposición de Nelson (1973) al cambio, en defensa de la matriz disciplinar
sustentada, o las condiciones de Edwards, Bell y Johson
(1979), y Chambers (1982).
c) Creación de escuelas de pensamiento. Lo anterior da lugar a la aparición de dos
grandes corrientes: una de defensa de la matriz que sustenta el principio del coste
histórico (en su caso ajustado al nivel general de precios) y aquélla que pretende
la utilización de un criterio de valoración a coste corriente. Wells identifica,
de acuerdo con los diferentes criterios de valoración de activo, hasta cuatro
escuelas diferentes que ofrecen respuestas alternativas al método de valoración
del coste histórico:
1. La contabilidad ajustada al nivel general de
precios.
2. Contabilidad al coste de reposición.
3. Contabilidad en función del valor de la
empresa.
4. Contabilidad al valor de realización neto o
contabilidad continuamente actualizada.
La aceptación de un nuevo paradigma, de acuerdo
con Kuhn (1971), exige la destrucción del paradigma
anterior y el consiguiente conflicto entre escuelas del pensamiento científico
opuestas, lo que dada la inconmensurabilidad de los paradigmas en competencia,
se hace necesaria una transición entre paradigmas, donde los argumentos de
persuasión para atraer a la comunidad científica como un todo son
imprescindibles, hasta que el nuevo paradigma resulta dominante. Todo este
proceso de transición constituye la revolución científica.
d) Habría que preguntarse si en la Contabilidad estamos asistiendo a una revolución
que conduce a un cambio de matriz disciplinar; lo que, según Wells (1976)
resulta prematuro verificar. Hoy, dados algunos cambios, principalmente de carácter
normativo (legal o institucional) que se han producido en relación con la aceptación
simultánea de ambos paradigmas (MATTESSICH, 1985), nos hace pensar que la labor
de persuasión de la escuela que sustenta el nuevo paradigma o matriz
disciplinar está dando frutos. Esta tolerancia de paradigmas contrapuestos si seguimos
a Kuhn, y contrariamente a la opinión de Mattessich que reconoce una matriz disciplinar por
combinación de diferentes valores, sería un paso más en el cambio
revolucionario y la mejor forma de consolidar, a través de la prueba, aquel paradigma
cuya aceptación en la comunidad científica sea mayor, dado que las diferencias
entre paradigmas son irreconciliables (KUHN, 1971).
Así mismo, cabe cuestionar si las tesis de Kuhn puedan ser aplicadas a una ciencia de las
características de la Contabilidad, donde el entorno económico y social ejerce
una influencia decisiva en su evolución, más que la investigación y el descubrimiento
en las ciencias puras. En este sentido hemos de destacar la opinión de Mattessich (1985) cuando señala que, más que un cambio
paradigmático en Contabilidad nos enfrentamos con un cambio metodológico que
puede conducir a una perspectiva, que posibilite y solvente cuestiones no
planteadas. Además el propio Wells en la analogía que propone entre el modelo kuhniano y el progreso de la contabilidad, hace referencia
únicamente al pensamiento contable “ya que dadas las dificultades políticas
para comenzar un cambio en la práctica contable, este puede ser un progreso
evolucionista más que revolucionario. Pero sospecho que no tendrá lugar hasta
que la revolución aquí descrita haya tenido lugar completamente” (WELLS, 1976).
2.2. La concepción multiparadigmática
de Belkaoui.
Según Belkaoui (1985)
un paradigma es una imagen esencial de la materia subjetiva de una ciencia, que
sirve para definir lo que debiera ser utilizado, las preguntas que hay que
hacer y las reglas que se deben seguir para interpretar las respuestas
obtenidas. En definitiva, se trata de la unidad mayor de consenso en una ciencia
y sirve para diferenciar una comunidad científica de otra.
Este autor somete a análisis la situación
actual de la ciencia contable tomando como referencia los diferentes enfoques
de la misma contenidos en el informe “Statement of Accounting Theory and Theory Aceptance” (SOATATA) de la
American Accounting Association
(AAA), sobre la base de la noción de paradigma Kuhniano.
Este informe establecía la existencia de un
trío de tendencias dentro de la comunidad científica contable, que se
diferencian por el objetivo que persiguen:
1) Búsqueda del verdadero resultado.
2) Facilitar información útil para la toma de
decisiones.
3) Economía de la información. Belkaoui señala la existencia de una multiplicidad de
paradigmas, que se encuentran en pugna por lograr la máxima aceptación en la
comunidad contable:
a) Paradigma antropológico-inductivo.
b) Paradigma del beneficio verdadero-deductivo.
c) Paradigma de utilidad de la decisión-modelo
de decisión.
d) Paradigma de utilidad en la
decisión-decisor-comportamiento agregado del mercado.
e) Paradigma de utilidad en la decisión-decisor-usuario
individual.
f) Paradigma de economía de la información.
“De los paradigmas identificados por Belkaoui, los dos primeros son los más representativos y
los que mejor definen a las principales posiciones contrapuestas de la
comunidad científica. El primero se fundamenta en la utilización del método inductivo,
mientras que los demás utilizan una metodología deductiva y normativa.
Los cuatro últimos podrían considerarse como
extensión del segundo, dado que, en definitiva, el paradigma del beneficio verdadero-deductivo
tiene como finalidad última aportar datos útiles para la toma de decisiones por
los diferentes usuarios; y, precisamente, el criterio de utilidad en la toma de
decisiones podemos considerarlo, implícita o explícitamente, formando parte esencial
de los demás paradigmas contemplados” (DONOSO, 1995).
Enfoque
de la Investigación
Las transformaciones que se vienen generando en el mundo gerencial han obligado a las grandes corporaciones a realizar estudios dirigidos a innovar estrategias que logren establecer sistemas eficientes para el logro de los objetivos. En atención a las demandas competitivas que enfrentan las organizaciones en todos los ámbitos de la sociedad contemporánea, éstas se debaten entre la perspectiva de existir y la prospectiva de sobrevivir, entre el sucumbir ante la vorágine tecnológica y académica que acompaña los cambios sociales, o la reacción intencional hacia el cambio y la transformación. Es por esta razón que las organizaciones competitivas se abren paso a la producción de activos de conocimiento institucionales, desarrollados por sus actores, quienes cada día más aúnan esfuerzos en la búsqueda del saber.
La contabilidad es un elemento gerencial cuyo propósito es obtener información oportuna para la toma de decisiones y fundamental para el logro de los objetivos planteados. Asimismo persigue como sistema el trabajo en equipo efectivo para optimizar las relaciones entre los diferentes departamentos para ser evaluados por los gerentes quienes planea y controlan su funcionamientos
Por lo anteriormente expuesto, el presente estudio se basa en el diseño de una metodología llamada contabilidad gerencial relacionada principalmente con la acumulación y el análisis de información relevante para uso interno de los gerentes en la planeación, el control y la toma de decisiones por lo que el autor considera que el mismo tendrá una postura epistemológica holística. La Holística es definida por Hurtado (2000), como una doctrina filosófica contemporánea, es un fenómeno psicológico y social enraizado en las distintas disciplinas humanas y orientado hacia la búsqueda de una cosmovisión basada en preceptos comunes al género humano.
De
acuerdo a la forma en que se recopila la información, el presente estudio se
apoya en una investigación de campo, puesto que, según Morles
(1997), un estudio es de campo cuando: “el investigador visualiza en forma
detallada el sitio donde se está realizando la investigación, a su vez, pasa a
describir cada elemento que le sea de utilidad en el hecho investigativo, es
decir, mantiene un contacto con la realidad en que ocurre el hecho o situación,
En este sentido, la presente investigación
tiene como propósito fundamental diseñar un sistema
contable gerencial para el fortalecimiento de la gestión factor que tiene su base en la obtención de
datos viables para adoptar una postura adecuada para su diseño. A su vez, el Manual de Trabajos de Grado y
Maestría Tesis Doctorales de
Por
otro lado, el diseño del estudio se encuentra enmarcado en la modalidad de
proyecto especial, en tal sentido, el Manual de Trabajos de Grado y Maestría Tesis
Doctorales de
Asimismo se apoyará en un diseño bibliográfico tomando en cuenta las diversas fuentes que se consultaran para su elaboración.
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