Resumen del síndrome post polio
El síndrome post polio: intervención desde la fisioterapia
Visita: http://www.postpoliomadrid.org
_______________________________________________________________________________
Resumen del síndrome post polio
Resumen general
del Síndrome Post polio, claro, conciso y magníficamente estructurado por la
Dra. Ana Águila.
ENVEJECIMIENTO
Y DISCAPACIDAD
Simposio:
“El
síndrome postpolio”
La
poliomielitis está prácticamente erradicada en los países desarrollados
gracias a la introducción de la vacuna, sin embargo, en los países con bajo
nivel sanitario todavía continúa siendo una enfermedad epidémica. La
poliomielitis era clasificada en el campo de la Medicina Física y Rehabilitación
como una enfermedad estática, los pacientes alcanzaban tras la fase aguda una
recuperación neurológica y
funcional, y se creía que permanecían funcionalmente estables de manera
indefinida. Sin embargo desde 1983 se viene describiendo en la literatura un
conjunto de síntomas: debilidad muscular, fatiga, mialgias y artralgias,
intolerancia al frío que constituyen el llamado síndrome postpolio, que
aparece en personas que padecieron la poliomielitis al menos 25 años antes.
En
relación a la etiopatogenia del sindrome postpolio, se barajan distintas hipótesis.
Muy esquemáticamente podemos señalar tres como las más difundidas: la
sobrecarga muscular, la disfunción de la unidad motora y el envejecimiento
neuronal prematuro. Estos tres factores parecen que actúan en conjunto
provocando debilidad progresiva que es el síntoma cardinal de las
complicaciones postpolio.
Los
síntomas suelen debutar insidiosamente, aunque pueden existir acontecimientos
precipitantes como reposo prolongado en cama, caídas, traumatismos leves y,
aparición o empeoramiento de otros problemas médicos no relacionados, como
diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatías, que en personas sin
antecedentes de poliomielitis no hubieran ocasionado la disminución de la función
muscular.
Se
ha visto que el tiempo medio desde el padecimiento de la poliomielitis hasta la
aparición de los nuevos síntomas es de 25 a 30 años, aunque en algunos casos
se ha encontrado hasta 80 años después. Suele afectar a pacientes de edad
media, alrededor de 45 años con un rango entre 24 y 86 años, y que contrajeron
la enfermedad alrededor de los 7 años, con un rango entre 3 meses y 45 años.
La
incidencia estimada en este grupo de población tiene un rango amplio que varía
desde el 20 al 60%. En EEUU, las cifras sobre supervivientes de poliomielitis
son muy dispares dependiendo del estudio. En 1986, según
el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta, se estimaba que en EEUU
en ese momento podría haber 250.000 supervivientes de poliomielitis.
En el año 1993, se consideró que había 1,63 millones de supervivientes de
poliomielitis y que la mitad de ellos podían desarrollar el síndrome postpolio.
Aunque otros autores hablan de 640.000 individuos, de los cuales la mitad podrían
desarrollar el síndrome postpolio, constituyendo así la enfermedad de
motoneurona progresiva más prevalente de EEUU.
En España, en 1987, el Instituto Nacional de Servicios Sociales estimó que existían casi 470.000 discapacitados de tipo motórico, de los cuales casi 300.000 están afectados de secuelas de poliomielitis. No obstante, está pendiente de publicación un informe de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III en la que se da la cifra de posibles casos de síndrome postpolio entre los poliomielíticos con deficiencias motoras registrados en la Base de Datos Estatal de personas con discapacidad del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales del año 2000.
No
obstante, constituye el colectivo de discapacitados más numeroso, al menos
entre la población que acude a los servicios sociales de nuestro país. Pero
además son potenciales afectados del síndrome postpolio, con lo cual
constituirían también un volumen importante de pacientes en las consultas médicas:
de medicina de familia, neurología, rehabilitación, etc.
Los
síntomas encontrados por orden de
frecuencia son: fatiga (89%), mialgias (71%), artralgias (71%), debilidad de músculos
afectados e indemnes (69 y 50%, respectivamente), intolerancia al frío (29%),
atrofia muscular (28%), calambres musculares, fasciculaciones. Derivadas de
estas deficiencias secundarias van a aparecer también discapacidades
secundarias en las AVD, fundamentalmente en las relacionadas con la movilidad.
La dependencia en las actividades personales es más rara, mientras que en las
actividades instrumentales como cocinar, limpieza, compras, transporte, es más
frecuente la dependencia, fundamentalmente
para caminar, subir escaleras y vestirse.
En
numerosos trabajos se señala la necesidad de realizar un diagnóstico temprano,
descartando otros procesos, para poder establecer un tratamiento adecuado y
alcanzar los objetivos establecidos. En EEUU. se ha visto que los síntomas
comienzan de 5 a 8 años antes de que el paciente llegue a la clínica postpolio
para evaluación.
No
existe ninguna prueba electrodiagnóstica, enzimática o serológica patognomónica
del síndrome postpolio. Los efectos tardíos de la poliomielitis se
diagnostican por exclusión de otros procesos neurológicos u ortopédicos que
puedan causar o agravar los síntomas del paciente con secuelas de
poliomielitis.
Los
criterios diagnósticos establecidos por Halstead en 1990
están expuestos en la tabla 2. Los datos de la biopsia muscular no son
criterio diagnóstico, sin embargo para hablar de atrofia muscular progresiva
postpolio es necesario que se objetive denervación activa en forma de fibras
anguladas dispersas. Estos cambios aparecen tanto en músculos
afectados como sanos, y tanto en pacientes con secuelas de poliomielitis sintomáticos
como asintomáticos de síndrome postpolio.
La
finalidad del tratamiento es permitir al paciente que sea independiente tanto
para sus AVD, como en su trabajo y vida social. Para ello se deben dirigir todos
los esfuerzos a aliviar el dolor, mantener la movilidad, prevenir la deformidad,
conservar o aumentar la fuerza muscular y
mejorar la disfunción respiratoria. Junto a los problemas de dolor y de déficit
físico es necesario solucionar todos aquellos problemas psicológicos derivados
del aumento de la discapacidad.
El
abordaje terapéutico de las deficiencias y discapacidades del síndrome
postpolio tendrá que ser llevado a cabo por un equipo multidisciplinar. El
equipo de rehabilitación debe de constar de un fisioterapeuta, un terapeuta
ocupacional, un técnico ortopédico y un médico rehabilitador. A veces es
necesaria la colaboración de un cirujano ortopeda, un neumólogo o un neurólogo.
Además algunos pacientes necesitan la intervención de un psicólogo, un
trabajador social o un consejero vocacional.
En
cuanto al pronóstico vital y funcional, el síndrome postpolio se caracteriza
por ser lentamente progresivo con periodos de estabilidad que varían de 3 a 10
años.
En
general, las consecuencias del síndrome postpolio no son graves a no ser que
aparezcan problemas respiratorios o trastornos de la deglución, por lo que se
considera un proceso benigno desde el punto de vista vital y a la luz de los
conocimientos actuales. Sin embargo la capacidad funcional para llevar a cabo
las actividades de la vida diaria básicas puede quedar muy limitada, originando
a los pacientes discapacidades muy importantes e incluso minusvalías.
Grimby
señala que en los 4-5 años después del diagnóstico del síndrome postpolio,
el 85% de los pacientes experimentan incremento o nuevos síntomas. El 61%
refieren aumento de la fatiga, el 55% incremento o nueva debilidad, aumenta el
uso de la silla de ruedas pasando del 12% en la primera revisión al 24% en la
segunda. Se incrementa el grado de discapacidad sobre todo en la movilidad,
aunque también en el trabajo, actividades de ocio,
y en la integración social. Respecto a la dependencia en las AVD, sólo
lo fueron en el baño.
A
pesar de gran número de progresos de investigación realizados, todavía quedan
muchas cuestiones por resolver. La primera es la necesidad de establecer métodos
de laboratorio objetivos y cuantificables para definir el síndrome postpolio.
La segunda, detectar mediante estudios epidemiológicos amplios y exhaustivos
los factores de riesgo que predisponen a los pacientes a desarrollar los nuevos
síntomas. En este campo pretendemos realizar esta investigación entre los
pacientes españoles con secuelas de polio y valorar la incidencia del síndrome
postpolio. los En tercer lugar, es imperativa la necesidad de definir el papel
del virus de la poliomielitis y de las alteraciones inmunológicas en el nuevo síndrome.
El cuarto objetivo, estudiar la causa de la fatiga como el factor más precoz de
discapacidad en estos pacientes. En quinto lugar, definir el papel del
ejercicio terapéutico y su intensidad. Hay también que estudiar la
contribución de los problemas psicológicos en las manifestaciones del síndrome
postpolio. Y por último, la necesidad de estudios
controlados sobre nuevas alternativas terapéuticas.
Tabla
1. Criterios para establecer el diagnóstico del síndrome postpolio*
1.
Antecedente de poliomielitis paralítica confirmada por la historia,
exploración clínica y EMG.
2.
Intervalo de estabilidad clínico-funcional
tras la enfermedad aguda de al menos 20 años.
3.
Aparición de debilidad muscular no atribuible a falta de uso. Puede
acompañarse de otros síntomas como fatiga excesiva, mialgias, artralgias,
atrofia muscular, deficiencia respiratoria, disminución de la capacidad
funcional.
4. Signos electromiográficos compatibles con denervación aguda y reinervación crónica.
5.
Exclusión
de otros procesos neurológicos u ortopédicos que puedan ser causa de los síntomas
expuestos.
____________________________________________
1.
Halstead LS. Late complications of poliomyelitis. En: Joseph Goodgold ed.
Rehabilitation Medicine. St Louis: The CV Mosby Company, 1988; 328-342.
2.
Dalakas MC. Post-polio syndrome 12 years later. Ann-N-Y-Acad-Sci 1995 May 25;
753: 11-18.
3.
Halstead LS. Efectos tardíos de la poliomielitis. En: Adelantos clínicos en
Medicina Física y Rehabilitación. Frederic J Kotke, Esther Alicia Amate,
editores. Washington DC: Organización Panamericana de la Salud, 1994; 127-145.
4.
Dalakas MC,Elder G, Hallet M. A long-term follow-up studiy of patients vith
poliomyelitits neuromuscular symptoms. N Engl J Med 1986; 314: 959-963.
5.
Halstead LS, Rossi CD. New problems in
old polio patients: results of a survey of 539 polio survivors. Orthopedics
1985; 8: 845-850.
6.
Ramlow J, Alexander M, LaPorte R, Kaufman C, Kuller L. Epidemiology
of the post-polio syndrome. Am J Epidemiol 1992; 136: 769-786.
7.
Vázquez Arce MI. Síndrome post-polio: revisión bibliográfica a propósito de
un caso. Rehabilitación (Madr) 1992; 26: 401-405.
8.
Twist DJ, Ma DM. Physical therapy management of the patient with post-polio
syndrome. Physical therapy 1986; 66: 1403-1406.
9.
Jubelt B, Drucker J. Post-polio syndrome: an update. Semin-Neurol. 1993; 13:
283-90.
10.
Trojan D, Cashman N, Shapiro S, Tansey C, Esdaile J. Predictive factors for
post-poliomyielitis syndrome. Arch Phys Med Rehabil 1994; 75: 770-777.
11
Aguado AL, Alcedo MA. Las personas con discapacidad física. En:
Verdugo MA. Personas con discapacidad. Perspectivas psicopedagógicas y
rehabilitadoras. 1ª Edición Madrid: Siglo Veintiuno editores SA, 1995;
145-184.
12.
Kidd D, Howard RS, Williams AJ, Heatley FW, Panayiotopoulos CP, Spencer GT. Late
functional deterioration following paralytic poliomyelitis. QMJ 1997;
90(3): 189-96.
13.
Alustiza A, Ramos M, Pérez O, Chajma S, Marehabilitaciónuenda C, García I. Síndrome
postpolio como motivo de consulta en rehabilitación. Rehabilitación (Madr)
1996; 30: 262-265.
14.
Halstead LS. Post-polio
syndrome: definition of an elusive concept. En: Munsat TL ed. Post-polio
syndrome. Boston: Butterworth-Heinemann; 1990, pags 23-38. Citado en ref.
1.
15.
Grimby G, Jonsson AL. Disability
in poliomyelitis sequelae. Phys-Ther. 1994; 74: 415-24.
16.
Dalakas MC. The post-polio syndrome as an evolved clinical entity. Definition
and clinical description. Ann-N-Y-Acad-Sci. 1995; 753: 68-80.
17.
Agre JC, Matthews DJ. Rehabilitation concepts in motor neuron diseases. En:
Braddom ed. Physical
Medicine & Rehabilitation. Philadelphia: Saunders Company,
18.
Grimby G. Symptoms, disabililiy, muscular structure and function, and
electromyographic evaluation of post-polio individuals at 4-5 years of follow-up.
Disabil-Rehabil 1996; 18 (6): 306-7.
_______________________________________________________________________________
El síndrome post polio: intervención desde fisioterapia
Resumen de la ponencia "El síndrome postpolio: intervención desde fisioterapia" que realizó en el Simposio de Oviedo D. Ángel Luis Hernando.
Miércoles
5 / XI / 03 – 11, 00 horas
El
síndrome postpolio: intervención desde fisioterapia
Ángel
Luis Hernando Galiano. Universidad Rey Juan Carlos
Sinopsis:
Desde
el punto de vista físico / funcional el s. postpolio plantea una problemática
que en gran parte resulta similar a la de todos aquellos procesos condicionados
por una inevitable utilización asimétrica (sobreutilización) de estructuras
segmentarias anatómicas. En este caso se produce una conjunción de sistemas
afectados: el neurológico (con
importantes repercusiones en el aparato respiratorio y en la deglución) y el
locomotor, manifestándose fundamentalmente con: aparición
temprana de fatiga, dificultades en la mecánica respiratorias y dolor e
impotencia articular / muscular.
El paso del tiempo suele añadir otros procesos concomitantes que
agudizan la sintomatología, principal y más frecuentemente
la enfermedad osteoartrítica y los enfisemas pulmonares en los pacientes
fumadores.
Las técnicas de fisioterapia pueden, por una parte contribuir a
coadyuvar la sintomatología y por otra entrenar a los pacientes de forma
individualizada y adaptada a sus capacidades de forma que su desempeño
funcional no se afecte severamente.
Condicionantes muy importantes a la hora de establecer pautas de terapia
física serán: el grado de severidad del cuadro poliomielítico en cuanto a la
musculatura afectada (cualitativo y cuantitativo) y el tiempo transcurrido. La
tolerancia individual servirá a los profesionales para establecer un perfil de
tratamiento idóneo.
La prescripción de ejercicio está sometida a controversias o
interrogantes:
1)
ejercicio pautado como principal herramienta terapéutica.
2)
preservar energías: predominio del descanso sobre la actividad.
Si
tenemos en cuenta que desde la fisioterapia podemos incidir tanto con
actuaciones no fatigosas, más al contrario relajantes, y también con técnicas
activas antiatróficas que mantengan la capacidad sináptica neuromuscular,
estamos en situación de afirmar que, en tanto pudiesen establecerse otros
tratamientos que regeneraran más claramente
neuronas motoras, la fisioterapia contribuye a paliar los síntomas
principales: el dolor muscular / articular, la impotencia funcional intrínseca
y los problemas respiratorios.
Para
ello empleamos el corpus terapéutico disponible:
electroterapia, termoterapia, técnicas manuales (masoterapia, terapia
miofascial, R.P.G., movilizaciones sin/con impulso, etc.), estiramientos
postisométricos, posturas o.a., cinesiterapia en todas sus modalidades (con
especial incidencia en la respiratoria); así como se confeccionan programas de
actividad física dirigida en aquellos pacientes seleccionados que su nivel de
tolerancia permite un requerimiento físico algo mayor.
Es
de tener en cuenta que los últimos brotes importantes de poliomielitis en España
datan de las décadas de los años 40-50, por lo que los afectados por el s.
postpoliomielitis se van acercando a la edad geriátrica o ya lo están, lo que
añade un reto más a la hora de plantear medidas de prevención terciaria que
palien-retarden situaciones de grave dependencia.
Ángel
Luis Hernando Galiano:
Currículum
resumido
-
Fisioterapeuta experto en geriatría (16 años en la Residencia de
Mayores “Ntra Sra. del Carmen” – Comunidad de Madrid)
-
Jefe de Área Técnico / Asistencial (5 años Residencia de Mayores “La
Paz” – Comunidad de Madrid)
-
Coordinador de Centros Residenciales. Servicio Regional de Bienestar
Social – Comunidad de Madrid (2 años)
-
Coordinador de Centros no Residenciales. Servicio Regional de Bienestar
Social – Comunidad de Madrid (1 año)
-
Profesor Asociado de Fisioterapia General y de Fisioterapia Geriátrica.
Universidad Rey Juan Carlos (5 años)
-
16 ponencias en: congresos y reuniones
de la SEGG y de la SMGG
-
29 comunicaciones en eventos de Fisioterapia Geriátrica y Gerontología
-
12 colaboraciones (capítulos) en publicaciones (libros) del ámbito de
la Fisioterapia y de la Geriatría
-
3 artículos en Revista de la SEGG
-
10 artículos en Revista de la AEF
-
2º premio a la mejor comunicación Congreso Europeo de Gerontología
(Madrid)
-
Premio a la mejor comunicación social XVI Congreso de la SEGG.
Fecha de última revisión: 1-1-2004