PASTORAL JUVENIL GRUPO RENACER
HISTORIA� - DEL CRISTO PEREGRINO
Libro: Me has mirado a los ojos
(Que seria de ti si yo dejara de mirarte?)
Autor :
Gio

















� Desde peque�o me he sentido siempre atra�do a contemplar la figura de Cristo en los crucifijos que se exiben en las Iglesias. Cada crucifijo es una obra de arte que intenta recojer de Cristo las expreciones que El sinti� al momento de su pasi�n y muerte. Muchas veces me concentr� en contemplar su rostro; Y de cuantas mil formas se le encontraba! Muchas veces encontre su rostro mirando hacia el cielo, y en el puro silencio de la Iglesia trataba de escuchar la voz suplicante del Hijo al Padre pidiendo por nosotros. En otras tantas contemplaba el rostro de Cristo mirando hacia el suelo, pero m�s que al suelo miraba a su Madre Mar�a, miraba a su dic�pulo y finalmente terminaba mirandome a mi.
Alguna vez has contemplado su rostro mirandote? Utilizemos la imaginaci�n;
Imag�nate a Cristo cruzificado mirandote, esta fatigado pero no aparta su mirada de ti. Al contemplar su rostro adolorido solo encuentras refugio en sus ojos piadosos. Ahora trata de conversar con su mirada, sumergete en sus ojos.
En el silencio casi puedes escuchar su voz, esta en tu interior;
-Hijo m�o! Aqui estoy!
-Hijo m�o! Ven donde Mi!
-Hijo m�o! Dime lo que sientes!
-Hijo m�o! Refugiate en Mi!

Estas experiencias muchas veces las compart� con un buen amigo m�o, hasta que un buen d�a encontr� lo que siempre andaba buscando; estaba esperando por mi, lo vi en un cat�logo, quede impresionado con El, era un Cristo cruzificado y lo compr�. Cuando mi amigo lo vio tambi�n quedo impresionado. Muchas veces para referirnos a El le llamavamos "El que me hace arrodillar", por que de donde colgaba en la pared era necesario arrodillarse para poder mirar su rostro; a este Cristo le faltavan sus brazos y sus pies, creo que ese mismo echo motiv� a mi amigo para que me regalara un libro muy especial "Mi Cristo Roto" (de Ramon Cue S.J.) Me regal� el libro justamente antes de partir de retiro mientras su padre ser�a operado a coraz�n abierto. En la despedida estavamos con otras amistades , en el juego de palabras comenzamos a hablar de "el que me hace arrodillar" sin que los dem�s supieran de que estavamos hablando, sin querer comenz� a hacer alardes de la obra de arte que colgaba en la pared de mi cuarto, la escultura de mi Cristo, creo que eso incomod� mucho a mi amigo y comenz� a restarle importancia a mi Cristo. Esa noche escrib� una carta que me hizo sentir mas de cerca esa mirada de Cristo . . .


PROXIMA PAGINA
Hosted by www.Geocities.ws

1