ALUMNOS: EL 'RATZINGER SCHÜLERKREIS'
(TEMA:
"JESÚS EN EL EVANGELIO Y EN LA HISTORIA")
Del 30 de agosto al 1 de septiembre se ha celebrado en el palacio
pontificio de Castel Gandolfo el tradicional encuentro de Benedicto XVI con sus
antiguos alumnos universitarios. En el encuentro se ha hablado tanto a la luz
del libro escrito por Benedicto XVI, "Jesús de Nazaret", como en previsión del
segundo volumen que el "Papa" dedicará al conocimiento de Jesús, prestando
particular atención a su Pasión.
Los asistentes han estudiado la correspondencia entre el Jesús
descrito por los Evangelios y su figura histórica, así como la narración de la
Pasión. El Ratzinger Schülerkreis, es decir, el círculo de antiguos estudiantes
que prepararon su tesis doctoral junto al profesor Joseph Ratzinger, se
acostumbra a reunir con él desde los tiempos en que era arzobispo de Munich y
después prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. La organización
práctica del encuentro corre a cargo de Stephan Horn, un alemán de 72 años,
último asistente del profesor Ratzinger en la universidad
de Ratisbona,
que preside la asociación de antiguos alumnos del "Papa".
Han sido
invitados
especialmente al simposio dos exegetas evangélicos que Benedicto XVI conoce
muy bien: Martin Hengel (perteneciente a la escuela protestante liberal alemana) y
Peter Stuhlmacher
(luteranos), expertos de fama mundial. Ambos, profesores en la Universidad de Tubinguen, donde Ratzinger fue
profesor en los años sesenta.
Las conversaciones fueron introducidas por
estos dos grandes exegetas invitados “ad hoc”.
Hengel ya había
participado en los años noventa en uno de los encuentros, a propósito de la
figura de Pedro en el Evangelio de Marcos.
Hengel ha hablado de la historicidad de la figura de Jesús,
mientras que Stuhlmacher presentó la pasión y muerte de Jesús proponiendo las
reflexiones que ha podido madurar a través de sus estudios. Tras las ponencias
de los dos profesores alemanes, comenzó el debate. En el encuentro participaron
además el cardenal
Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, y el obispo auxiliar
de Hamburgo, monseñor Hans-Jochen Jaschke. Los alumnos de Ratzinger presentes
este año eran 38. Entre ellos, se encontraba un profesor de África, especialista
en teología y antropología, así como otros profesores, párrocos, religiosos,
religiosas, y laicos. El domingo los participantes se unieron a la celebración
eucarística presidida por el Papa. La homilía fue pronunciada por el arzobispo
de Viena.
Hasta aquí, la noticia. Podemos
decir que en esta ocasión Benedicto XVI
se ha mostrado tal como es en realidad. Reunido
amigablemente con sus antiguos alumnos, si es verdaderamente, como algunos
creen, el gran "amigo de la Tradición" hubiera aprovechado la
oportunidad para
demostrarlo, rodeado de un grupo sobre el que tiene gran influencia.
¿Qué hace en cambio? Ante todo, en
lugar de hacer un significativo gesto celebrando la Misa
Tridentina, opta por la Misa nueva. Pudiendo haber convocado a
teólogos católicos de buena doctrina, no sólo no lo hace, sino
que invita a ocupar el centro de la escena a herejes luteranos
(Hans
Küng debería exigir una disculpa por haber sido excluido).
Además allí podemos ver a su viejo amigo austríaco: el
“Cardenal" de Viena
Christoph Schönborn,
codo con codo con él frente al altar.
Semanas antes, Schönborn había
encargado un trabajo al mismo infame “artista” comunista cuya
muestra
pervertida y blasfema[1]
exhibida durante la pasada primavera en el Museo
de la Catedral de Viena desencadenó una repulsa internacional. El cardenal,
que
sabía lo que se exponía, poco hizo para detenerlo, en la
Iglesia Católica estaría haciendo penitencia por haber permitido
tamaña afrenta a Nuestro Señor, pero en la iglesia conciliar, es
un huésped honrado por el "Papa". (Ver: EL PÁRROCO
DE LA CATEDRAL DE VIENA DEFENDIÓ
LA EXPOSICIÓN BLASFEMA EN EL MUSEO DIOCESANO)