| Autor: Ignasi Riera |
|
Ignasi Riera Los malos vientos del desierto planean
sobre el pueblo de la República Árabe Saharaui Democrática,
que vive en el exilio impuesto por una mala descolonización española,
en los días de agonía del general, hace ahora 26 años.
Los Estados que se pasan la vida dando lecciones al
mundo de democracia, se burlan sistemáticamente de las resoluciones
de las Naciones Unidas e impidiendo la celebración del referéndum
de autodeterminación que ha de decidir el futuro político
de todo un pueblo y su retorno al país de donde fueron expulsados.
Otros pueblos, con menos coraje, ya hubiesen pactado su fracaso histórico
y se habrían resignado, bien a la diáspora irreversible o
bien al estatuto de los vencidos para siempre. Pero no ha sido así,
y eso que la vida en el exilio en los campos de refugiados de Tinduff,
es precaria; sostenible por la voluntad de Argelia y por la ayuda solidaria
internacional. ¿Qué futuro les espera? El Parlamento de Catalunya,
aprobó por unanimidad su apoyo al proceso de las Naciones Unidas.
¿No sería exigible un esfuerzo pedagógico, encabezado
por el Presidente del Parlamento, para presionar a la diplomacia del Estado
a favor de las Naciones Unidas? El chantaje del rey de Marruecos y los
intereses económicos de una parte nuestros conciudadanos nos hacen
cómplices de un genocidio ciertamente programado. En esta cuestión,
nos jugamos nuestra coherencia y la autenticidad de nuestra fe en los derechos
de los pueblos que quieren ser fieles a su historia. ¡ Y no es poca
cosa!
|
|
|