| Autor: Margarita Sáenz-Diez, Periodista |
|
El alféizarEl órdago de Marruecos EUROPA PRESS Publicado: 07/11/2001 Envuelto en gestos de desconcierto, llamadas a consultas del embajador de Rabat en Madrid, declaraciones oficiosas, emerge el problema del Sáhara. Objetivo esencial de la política marroquí, el rey Mohamed y la totalidad de los dirigentes políticos que le rodean no quieren renunciar a la marroquinidad de la antigua colonia española. Después de boicotear con recursos sin cuento la elaboración del censo de la población saharaui, paso previo para cumplir el mandato de la ONU sobre la autodeterminación de los habitantes de ese codiciado desierto, Marruecos necesita, exige, que España modifique su histórica posición en favor del referendo del Sáhara. Una posición que comparte con el Frente Polisario y con Argelia. Despues de conmemorar el 26º aniversario de la marcha verde con una publicitada visita al Sáhara occidental, el soberano marroquí insiste en asirse al ancla de salvación que supone el plan diseñado por James Baker. El representante del secretario general de la ONU, Kofi Annan, propone una autonomía transitoria para ese territorio, en el marco del Reino de Marruecos. Poco que ver, con el mandato todavía vigente. El apoyo prestado por Francia al proyecto de Baker ha envalentonado a la cúpula marroquí, que ha tocado a rebato. Su estrategia pasa por presionar a España hasta que modifique su posición. "Marruecos no cederá un solo metro de su territorio", ha pregonado el hijo y sucesor de Hassan, en una estrategia de hechos consumados. La necesidad que tiene España de mantener una buena relación con su frontera sureña juega en favor de los proyectos del soberano. El monarca conoce bien que los intereses españoles pasan por la estabilidad de Marruecos, y por eso ha lanzado un órdago. .
|
|
|