| Autor: Joaquín Trullén Romeo |
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Confederación General del Trabajo (CGT-Catalunya) Joaquín
Trullén Romeo
Voy a centrar este artículo en el primer apartado de las Jornadas de Reflexión y Debate (Como puede afectar al presente y futuro del pueblo saharaui el nuevo orden mundial, después de los acontecimientos del 11 de Septiembre). Uno de los primeros “efectos colaterales” para los saharauis, podría ser la reducción de las exiguas raciones alimentarias que vienen recibiendo en los campamentos de refugiados de la Hamada argelina, escudándose en el incremento de ayuda humanitaria que se tiene que ofrecer a los cientos de miles de refugiados afganos que huyen de los bombardeos y la guerra. No olvidemos que esta ayuda fue mermada en un 30% antes de los atentados de EEUU, amparándose en una reducción de las partidas destinadas por ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). También hay que tener en cuenta el enorme coste de la guerra, lo que hará que muchos paises reduzcan sus presupuestos en ayuda humanitaria y lo dediquen a defensa y a la quimera de la seguridad en aeropuertos, fronteras y grandes ciudades. Con toda seguridad esta “guerra” producirá, por parte de los medios de comunicación, un desplazamiento informativo y un olvido de la causa saharaui, lo que hará que se refuercen a corto y medio plazo las posiciones marroquíes. Otro aspecto que pudiera ser negativo para los saharauis, aunque difícil de demostrar, podría ser el intento por parte de las fuerzas y posiciones cercanas a Marruecos de criminalizar y alinear al Frente POLISARIO con sectores fundamentalistas o paises como Libia, en un intento de presentarlos como cercanos a grupos de carácter terrorista, con vistas a su posterior aislamiento de todo tipo de foros o ayudas internacionales (lo que está haciendo actualmente Israel con los palestinos). Por eso es tan importante en estos momentos, que las Organizaciones de todo tipo, que mantienen la solidaridad hacia la causa saharaui, se esfuercen dentro de sus medios, para que su causa no caiga en el olvido y en la desinformación de la situación; los Sindicatos entre los trabajadores, los Ayuntamientos entre los ciudadanos, las ONGs entre sus asociados, etc., para que la gente de los campamentos no vea disminuir ni un gramo de comida, ni de solidaridad. No es justo para ellos, el pasar décadas recibiendo ayuda humanitaria. Se debe de ir al origen de los problemas, y convendría recordar al mundo civilizado (el llamado primer mundo), que es muy importante evitar las grandes diferencias entre el norte y el sur. Así se reducirían las tensiones de la emigración y sobre todo, que a los eternos olvidados (palestinos, saharauis, kurdos, etc.) se les debe dar solución aquí y ahora, haciendo cumplir las resoluciones de la ONU lo antes posible. Si hace una década se hubiera formado una Internacional contra la pobreza con la prontitud y los medios que ahora se ha formado la Internacional contra el Terrorismo, (40 paises la mayoría desarrollados) en otra situación estaríamos ahora, ya que no tengo ninguna duda de que “de aquellos barros provienen estos lodos”. Por la Confederación
General del Trabajo (CGT-Catalunya)
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