| Autor: Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional Universidad de Santiago de Compostela |
|
¿Círculo vicioso en el Sáhara? Jerónimo Saavedra y la desviación del PSOE
El ex-ministro socialista y presidente
del PSOE de Canarias ha tomado posición a favor de Marruecos en
el conflicto del Sáhara Occidental, dando un espectacular giro a
la tradicional postura de su partido sobre esta cuestión. Para justificar
su cambio ha echado mano del ya muy ajado argumento de la estabilidad.
A su juicio, se trata de elegir entre tener a 100 km. del Archipiélago
canario "un régimen político estable con la garantía
de los Estados Unidos" (refiriéndose a Marruecos) o "un régimen
Hace 26 años, Hassán
II consiguió conjurar las gravísimas amenazas que amenazaban
su trono mediante la invasión del Sáhara Occidental, que
aunque se diga que fue ocupación pacífica" (en la frontera
noroccidental del territorio entraban en el Sáhara los integrantes
de la "Marcha Verde"), fue una invasión militar en toda regla (en
la frontera nororiental lo hacía el Ejército marroquí
matando a cuanto saharaui se interponía en su camino. Con
aquella operación, se consiguió el objetivo de dar
a su régimen un triunfo exterior que permitiera silenciar la oposición
interior y dar a Marruecos "estabilidad".
En primer lugar, la tiranía
política. En efecto, con la entrega (que no "devolución"
como ha dicho algún columnista español, pues nunca Marruecos
lo poseyó antes) del Sáhara, Hassán acentuó
más, si cabe, su política criminal (torturas, "desapariciones"
y represión) ensañándose de forma sádica muy
en especial (aunque no únicamente) con los opositores saharauis.
El nuevo triunfo exterior también le permitió ejercer su
sadismo con los opositores internos marroquíes que se pudrían
en cárceles secretas de triste recuerdo. Ni qué decir tiene
que el fraude sistemático y masivo de las "elecciones" que se celebraban
en Marruecos no mereció el más mínimo reproche en
Occidente, lo cual no pudo dejar de animar al Rey a continuar con estas
prácticas.
Junto a estas causas internas de
inestabilidad, la entrega del Sáhara a Marruecos supuso la creación
de un importante foco de inestabilidad en todo el norte de África.
Esta inestabilidad vino producida no sólo por la guerra del Sáhara
que enfrentó a los saharauis contra Mauritania (hasta 1979) y contra
Marruecos, sino por las tortuosas maniobras de debilitamiento de Argelia
(país que ya en 1963 sufrió una guerra de agresión
por parte de Marruecos -la "guerra de las arenas"- y que luego apoyó
a los saharauis). Entre esas maniobras no fue la menor el apoyo de todo
tipo que ofreció el régimen de Hassán a los terroristas
islámicos
Tras la muerte de Hassán el panorama es desolador. Un Marruecos que políticamente no es sino el coto privado del Rey y donde la democracia y las libertades no existen. Un Marruecos corroído por la corrupción del "Majzén" en cuya cúspide está el Rey. Un Marruecos dominado por el islamismo, que no reconoce en absoluto la supuesta autoridad religiosa del rey como "comendador de los creyentes" que le atribuye la "Constitución" marroquí. En efecto, después del "ejemplo" argelino, los islamistas se han convertido en la única fuerza que verdaderamente se opone al sistema, al "Majzén" por lo que son la primera fuerza social del país. En definitiva, una situación explosiva. En esta situación, hoy como hace 26 años se habla del Sáhara Occidental como "solución" a los problemas internos de Marruecos, como forma de conseguir esa "estabilidad" tan pregonada por Saavedra. Hoy como hace 26 años se dice que un triunfo exterior, como el que supondría reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, solucionaría la gravísima crisis interna marroquí. Sin embargo, ¿cuánta influencia política tenía el Ejército antes de 1975 y cuánta tiene hoy? ¿cuánta influencia social tenía el islamismo antes de 1975 y cuánta tiene hoy? La respuesta, evidente, a estas preguntas
ya nos indica que la repetición de la fórmula usada en 1975
no puede llevar sino a un
|
|
|