YO SOY TU DIOS, ¡NO TEMAS!
YO SOY TU DIOS y te soy fiel aún cuando llevas una cruz por momentos
muy pesada; pero recuerda, que estoy siempre a tu lado.
YO SOY TU DIOS y pienso en ti desde toda la eternidad.
YO SOY TU DIOS y dirijo todas las cosas únicamente para tu bien.
YO SOY TU DIOS y te amo como nadie puede amarte.
YO SOY TU DIOS, ¿Sientes la soledad? Yo te haré compañía.
YO SOY TU DIOS, ¿Qué más ansías?
Si estás triste, corre a refugiarte en mi corazón.
YO SOY TU DIOS, ¡TODO LO PUEDES!
Por tanto, no desees sino aquello que desea mi Corazón.
¿Por qué no te fías de mí?
Tu nombre está escrito profundamente en mi corazón.
Por eso, jamás podré olvidarme de ti.
Si ahora no lo comprendes, un día podrás verlo con toda claridad.
Conozco todo lo que te angustia.
Veo la prueba dura y larga que soportas.
Acepta todo con tranquilidad y paz, porque Yo lo he permitido así.
Tu persevera y permanéceme fiel para que mi corazón te recompense.
¿Nadie te dice una palabra de aliento?
Ven a Mí que yo seré tu íntimo consuelo, un día te compensaré por todo
lo que no has tenido en la tierra.
¡Ánimo!
¡Coraje!
Nada debe desanimarte, porque si Me posees, tienes todo lo que se puede
poseer.
Si estás cansado de sufrir, arrójate en mis brazos y verás como las
sombras se disipan y como las fuerzas se acrecientan.
Las cosas del mundo pasan y el tiempo huye . . .
Una sola cosa te quedará siempre: TU DIOS.