PENSÉ
Pensé que la vida era amistad . . .
y compartí instantes de gratas charlas,
me manché con vino en las fiestas
de mis amigos,
guardé confesiones, di consejos,
dejé mis lágrimas en otros hombros,
fui abrazo, palabra y silencio . . .
Pensé que la vida era servicio . . .
y sentí la necesidad ajena en mi propio corazón,
ayudé a todo aquel que se acercase a mí,
limpié heridas, até cordones,
abrí puertas, cedí asientos,
fui escalera, andamio y rueda . . .
Pensé que la vida era pasión . . .
y le puse nombres a las estrellas,
escribí en la corteza de los árboles,
le grité mi amor a la luna en medio de un círculo
de fuego en la playa,
soplé mis besos al viento para que le llegasen
a la persona amada,
abracé en la oscuridad y en soledad,
suspiré a la luz del día,
derramé lágrimas en mi almohada
anhelando mi destino . . .
Pensé que la vida era dolor . . .
y creí encontrar la razón
que justifica las pérdidas,
las guerras, las injusticias,
las decepciones, los malestares,
y todo lo malo que sucedía a mi alrededor . . .
Pensé que la vida era una aventura . . .
y me largué a recorrer el mundo
sin planificar el futuro,
sin detenerme ante los obstáculos,
sin mirar hacia atrás,
sin paraguas, sin monedas, sin abrigo,
sin nada que no fuera yo mismo
en medio del universo . . .
Pensé que la vida era sabiduría . . .
y aprendí la edad del mundo,
las fases de la luna,
a ver crecer la plantita que cultivé,
a cambiar un pañal,
a recoger un cachorrito abandonado
y darle calor,
a pedir perdón,
a reírme de mi mismo . . .
Entonces entendí que . . .
trabajo, amistad, servicio, pasión, dolor, aventuras
o sabiduría, son nada
más que algunos compañeros del camino.
La vida es un conjunto de sueños que se van
realizando lentamente, solo para
que otros sueños ocupen su lugar . . .