EN LA MUJER AL HOMBRE LE DESAGRADA La conversación excesiva, venenosa o desatinada.
Las escenas de celos.
La desconfianza.
Los reproches.
Las lágrimas sentimentalistas.
El carácter violento.
Las respuestas bruscas.
La hipocresía.
Las pequeñas mentiras.
La coquetería exagerada.
La indiscreción.
El exceso de frivolidad.
El deseo de lujo, la pedantería, la presunción y el orgullo exagerado.
Que adopte poses infantiles o de vampiresa.
Que demuestre demasiada cultura o independencia.
Que pregunte sistemáticamente ¿De dónde vienes?¿Qué hiciste?
El deseo constante de exhibición.