EN LA MUJER EL HOMBRE APRECIA La naturalidad y el tacto.
La inteligencia sin ostentación.
La cultura sin pedantería.
La conversación atractiva y amena.
La feminidad en todos los momentos.
Que sepa escucharle con atención, sin interrumpirlo a cada instante.
Que lo adule discreta y oportunamente.
Que le muestre su admiración y confianza.
Que se interese es sus problemas y actividades.
Que le deje sentirse un poco protector y sepa cuando mimarlo.
Que sepa ser discreta con su pasado.
Que sea buena compañera y se divierta con lo que él se divierte.
Que ella se comporte como una dama, esto es, con dignidad y decoro.
El buen humor y el optimismo.