CIBERAMIGO
Pero del mismo modo que abrimos nuestra ventanita abrimos nuestro corazón,
esperamos por ese otro, queremos compartir, sus risas, sus tristezas.
Una realidad sin cara, sin formas a la vista, pero muy importante,
tanto, que podemos confiarle todo aquello que jamás nos animamos a contarle a otro.
Por eso, mi querido Ciber Amigo,
Sólo sabes que, un día abres tu ventanita y ese alguien aparece.
Es entonces, cuando entramos en un mundo de fantasía, al cual
le dedicamos más y más tiempo cada día . . .
Queremos ser parte, uno del otro, y nuestra fantasía, ya es una realidad.
Quiero decirte:
GRACIAS
por compartir mi vida, y recordarte que cuando me necesites Siempre, estaré contigo.