| Abonado de la Vid |
| La fórmula de equilibrio aconsejada es 2-1-3, que es la más adecuada para la viña, tanto de mesa, como de vinificación. El nitrógeno es el elemento que proporciona el vigor y es una de las bases principales del rendimiento, pues permite aumentar la capacidad de producción de la cepa, si bien su empleo excesivo puede perjudicar la calidad, así como, sobre todo si no se aporta adecuadamente fósforo y potasio, puede favorecer el "corrido", y disminuir la resistencia a enfermedades y perjudicar el agostamiento de la madera. Las dosis de fósforo son relativamente pequeñas, ya que en riego localizado este elemento es mucho más móvil en el suelo y más asimilable. El potasio actúa sobre el rendimiento, activando el crecimiento, y favoreciendo la respiración, la fotosíntesis. Influye en el fruto y en sus características cualitativas, eleva el aroma y el perfume y mejora el sabor. Aumenta el título de azúcar y disminuye la acidez. En riego localizado, si empleamos dosis altas de riego, como es muy móvil, hay que aportar dosis más elevadas de este nutriente. En cuanto al magnesio, resaltar que si se utilizan aguas de muy buena calidad es de esperar carencias en este elemento a partir de 3 a 5 años de la implantación del goteo. Ver |
| Enlaces Sistema de fertilización asociado al riego en viñedo; Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid. El artículo expone los principales elementos minerales necesarios en el cultivo de la vid, así como las posibles consecuencias en el caso de déficit de los mismos. Además, enumera alguna de las principales formas de abono existentes para la fertirrigación del viñedo. Cómo realizar una correcta fertirrigación en viñedo; Cuantificar las necesidades hídricas y de nutrientes en la vid no resulta fácil. Los viñedos cultivados en España en secano se caracterizan por padecer falta de agua y tener un déficit hídrico que se traduce en baja producción y escasez de aromas. Por ello, es conveniente conocer cuáles son las necesidades hídricas en cada momento del cultivo así como las exigencias de fertilización, dos elementos que combinados permiten una adecuada fertirrigación. |
| La mayor demanda de nutrientes minerales se produce tanto durante el período de crecimiento vegetativo como en el período de crecimiento de los racimos. La máxima acumulación de nutrientes en las estructuras permanentes tiene lugar en la etapa de crecimiento. El período después de vendimia es también importante desde el punto de vista nutricional ya que se reponen las reservas en las raíces y tronco ya agotadas. La aplicación de nitrógeno durante el período de reposo invernal es ineficiente, ya que la mayoría del nitrógeno es lixiviado por las lluvias invernales antes que el crecimiento vegetativo comience. Una vez que comienza el crecimiento en primavera, la mayoría del nitrógeno empleado por la planta procede de la utilización de las reservas acumuladas en el período anterior en raíces y troncos. La aplicación del nitrógeno tras la vendimia sólo es beneficiosa si se efectúa mientras la planta conserva las hojas. La aplicación de potasio es efectiva durante toda la etapa de crecimiento. El potasio se puede aplicar de una sola vez o en pequeñas cantidades mediante un sistema de riego por goteo. Las deficiencias en viña de fósforo son raras y solamente se han detectado en zonas con suelos muy ácidos. Las carencias de hierro y zinc pueden ser corregidas mediante la aplicación foliar o directamente al suelo. Ver |