Las evidencias culturales encontradas hasta
hoy en El Salvador, datan aproximadamente de hace ocho mil años.
Tales evidencias son pocas y hace falta mucha investigación sobre
dicho período. Entre los materiales recuperados se encuentran tres
puntas de lanzas, que fueron localizadas en el lecho del río San
Esteban, cerca de las ruinas de Quelepa, en el departamento de San Miguel.
Durante este periodo (Arcaico), se da una diversificación
de las actividades de subsistencia tales como la caza de animales pequeños
(venados, conejos, topos, ratas) y aves, y la explotación de una
gran variedad de plantas, entre las cuales están aquellas que hacia
el final del período se convierten en cultivos (la calabaza, el
fríjol, el maíz y el chile). Los grupos humanos se adaptan
a la explotación de otros recursos naturales que requieren una tecnología
ligeramente diferente a la anterior; aparecen trampas, redes, canastas,
utensilios de madera y hueso, así como una nueva microtecnología
en piedra trabajada a percusión o golpes. Hay una creciente explotación
de los recursos vegetales y hacen su aparición los utensilios de
piedra pulida usados para procesarlos: el mortero con su majador y la piedra
de moler con su mano.
Se pone de manifiesto un aumento en la población
y el agrupamiento de bandas mayores y semisedentarias durante las épocas
de abundancia (generalmente el período de lluvias). La complejidad
social también se refleja en las prácticas religiosas: aparecen
entierros elaborados con ofrendas y sacrificios.
Para el año 2000 a.C., algunos grupos
comenzaban a asentarse en el sureste de Mesoamérica, relacionados
más bien con Centro y Suramérica, de donde partió
la tradición cerámica "sureña-costeña"; y estos
grupos fueron formando las primeras aldeas rurales y pescadoras, que se
situaron por las costas, los valles intermontanos, los lagos, etc., hasta
alcanzar otros sitios favorables, tierra adentro.
Desde estos tiempos se advierte una gran movilidad
de los grupos; hacia la costa del Pacífico de El Salvador, Guatemala
y la costa de Chiapas; hacia Honduras y tierras bajas del Petén
guatemalteco y campechano, a la Península de Yucatán; hacia
las tierras altas de Guatemala y Chiapas, y aún hacia Oaxaca y la
Costa del Golfo de México, vía Istmo de Tehuantepec.
En la costa del Departamento de Usulután,
hay un sitio denominado La Rama, con huellas humanas y animales, pero,
de acuerdo con el material cultural, cerámica específicamente,
que aparece en capas superiores de un sitio estratigráficamente
correlacionable con La Rama, se considera que estas huellas no son anteriores
a 1750-1150 años a.C., y por tanto, muy posteriores a la aparición
de la cerámica en el área, que puede fecharse hacia 3200
a.C.
En general, esta parte de Mesoamérica
estaba poblada por una serie de grupos agrícolas y pescadores, cuya
economía autosuficiente les permitía la subsistencia de una
población todavía reducida; y estos comenzaron a desarrollar
un orden social interno, que no rebasaba el plano de la comunidad aldeana
y que tampoco requería de especialistas.
Pero el paulatino desarrollo de la vida aldeana
condujo a un período más avanzado, durante el cual se intensifica
la ocupación de ríos y las costas, de los lugares elevados
y de los valles, en donde existían condiciones favorables para la
agricultura, la caza, pesca y recolección.
Los primeros pobladores de el área de
Morazán, se establecieron hace aproximadamente unos 8000 a 7000
años, según Wolfgang Haberland, se ha propuesto que un ejemplo
vivo de el arte rupestre encontrado en las cavernas de Corinto es resultado
de los primeros pobladores de el área, que en definitiva habían
llegado desde el norte lejano a asentarse a este pequeño valle,
posiblemente por algún efecto “Pull” decidieron establecerse ahí
y comenzar a fundar los primeros asentamientos preindigenas en el área.
Aun esta en discusión si fueron varias olas migratorias las que
poblaron el área de corinto, lo que es interesante es que los dibujos
rupestres presentan cierta inclinación a que un mismo pueblo estuvo
poblando por un tiempo indeterminado dentro de el área. Los responsables
de los dibujos rupestres son los primeros ejemplos de población
humana que prácticamente llegaron desde la lejanía en una
franca migración.
La
“cueva del Espíritu Santo” o “gruta de Corinto”. Es un abrigo
rocoso que contiene pinturas rupestres. Los terrenos inmediatos a la cueva
declinan hacia el este, desde la entrada de la cueva hasta la planicie
de Sabana Grande. Dicha declinación a veces es pronunciada, especialmente
en la parte occidental -la más cercana a la cueva- alcanzando alrededor
de 20º de inclinación. Cerca de la entrada se encuentran unos
bloques rocosos, que posiblemente formaban parte del techo de la cueva,
la cual fue, indudablemente, más grande en la antigüedad.
El estilo de las pinturas de Corinto se parece
mucho al del paleolítico de sudamericano, fechadas de hace varios
miles de años. Algunas de las figuras son de gran tamaño,
y otras no más grandes que la palma de la mano, se encuentran a
veces a varios metros de altura. En su gran mayoría son representaciones
humanas, algunas de ellas llevan grandes penachos en la cabeza. También
hay manos dibujadas casi siempre de adultos, probablemente masculinos.
Existen escasas representaciones de animales esencialmente de aves y dos
figuras serpentinas. También algunas figuras que podrían
representar unas plantas. La mayoría de representaciones son pintadas
en rojo. Algunas están pintadas en amarillo o negro, otras están
grabadas y unas pocas combinan las dos técnicas: grabado y pintura.
Los colorantes utilizados son probablemente de origen mineral: ocres rojos
y amarillos, o vegetal: madera carbonizada para el color negro y Cinabrio
(sulfuro de mercurio) y en menor proporción óxidos ferrosos
para el color rojo.
En las cercanías de Corinto, incluye varios
sitios con importantes petrograbados o sitios de muy antiguo establecimiento
(cuevas de la Labranza, cuevas de el Duende) , por toda la región
Wolfgang Haberland encontró elementos de técnica lítica
no muy desarrollada, puntas de proyectil, objetos bifaciales en todo lo
que se denominó el Complejo Zuncuyo. Debido a las lomas de Zuncuyo
que así se les llama a las lomas que rodean a las cuevas de el Espíritu
Santo.
Morazán presenta asentamientos desde aproximadamente
unos 8000 a 7000 años, según Wolfgang Haberland (Museo Etnologico
de Hamburgo 1976), la evidencia arqueológica puede máxima
son las cavernas de Corinto y otras cuevas al norte de Morazán
de las cuales hace referencia Miguel Ángel Amaya.
Según refiere Miguel Ángel
Amaya en su libro Historia de cacaopera, sobre los orígenes de su
poblado dice que vivió en su origen (1599 d,c,) una época
de nomadismo; pero con tendencia a volverse sedentarios (1,600 d.c.
aunque tuvo que ubicarse en distintos lugares . Paso “el pescado” (agua
blanca), Calihuate (Sunsulaca; situándose en 1721 en el lugar que
hoy ocupa. Dejando huellas en los lugares antes establecidos como son los
petrograbados en la cueva de Koquinca, y los muros de agua blanca.
Cacaopera tiene una gran riqueza arqueológica,
relacionadas a cuevas que evidenciaron la época de nomadismo de
estos pobladores de paso, así lo podemos evidenciar en los escritos
de Miguel Amaya en los que hace referencia a evidencia arqueológica
que pudo haber albergado a estos nómada
Las pinturas rupestres están ejecutadas
en color rojo oscuro las mas frecuentes, el segundo tipo es de un color
que va del café al amarillo oliváceo y es menos visible que
el primero. El tercer tipo, técnicamente no es una pintura, sino
un método pictográfico, encontrado con frecuencia en El Salvador
y en otras partes de Centroamérica. La técnica del tercer
tipo implica horadar la figura en la superficie de la roca, hasta que la
imagen queda de un color blanquecino en contraste con el fondo oscurecido.
En los dibujos las figuras humanas comprenden
cerca de la tercera parte de todas la imágenes que son claramente
visibles. A primera vista estas figuras humanas parecen diferentes
unas de otras, pero con alguna inspección más cuidadosa revela
ciertos detalles muy comunes entre ellas, todas la imágenes aparecen
rellenadas de pintura y les falta rasgos faciales, con una sola excepción
de una figura donde está la boca claramente indicada.
Además de figuras humanas hay por lo menos
otras cinco que combinan cuerpos humanos con adornos en sus cabezas, José
Roberto Cea afirma que puede tratarse de personas disfrazadas de venados
o de pájaros. Las figuras con cuernos siempre han desatado polémica,
el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, escribió
" ... en sus pinturas usan pintar al diablo, que es tan feo o tan lleno
de colas e cuerpos e bocas y otros visajes, como nuestros pintores lo suelen
pintar a los pies del Arcángel Sant Miguel o del Apóstol
Sant Bartolomé". Obviamente los prehispánicos no conocían
el concepto del diablo tal y como lo relata Oviedo y Valdés.
Hay también un signo que posiblemente
represente a El Sol, aunque en los últimos años (después
del Huracán Mitch) a perdido mucho detalle, este "Signo del Sol"
esta pintado en rojo oscuro, sobre el techo de la cueva, a unos siete metros
del piso. En El Salvador este signo es común (según José
Roberto Cea) pero podría señalarse que esta pictografía
es única en Mesoamerica. En la Cueva de Corinto el Sol aparece como
un circulo individual donde parten una serie de rayos hacia afuera.
La Cueva contiene algunas manos pintadas, tales
impresiones de manos son comunes en el mundo. Los seres humanos de el Paleolítico
las hicieron en las cuevas de Europa y los aborígenes australianos
aun las hacen hoy en dia.
El tema básico de los dibujos de Corinto
parece referirse a la cacería, esto por algunos dibujos de una persona
usando cerbatana, palos para tirar, disfraces zoomorfos y animales diversos.
Es muy posible que la cueva sirviera como un lugar donde se realizaban
ritos mágicos de cacería, con el propósito de asegurar
provisiones para el grupo local.
OTRAS CUEVAS EN EL AREA
La zona de Corinto no se trata de una sola cueva,
sino de un complejo de cuevas esparcidas en un area de mas o menos 5 Km,
a continuacion se presenta una lista de algunas de esas cuevas:
* Cueva de koquinca, en el Caserío la labranza, cantón Sunsulaca, al sur del río Torola, mide 30 mts, de profundidad y 25 mts, de alto. En una roca en cuyas paredes hay una escritura en colores verde, rojo y morado. Allí mismo fue encontrada una casa antigua.
* Cueva el conde, al noreste del pueblo entre el valle de ocote seco y catancha consta de varias cavidades
* Cueva el muerto, Está en el Caserío Guachipilin. Consta de 2 orificios separados por una escalinata, mide 3 mts. De alto y 4 ,ts de ancho.
* Cueva el flor, situada en el caserío guachipilin a orillas del río Torola, por la poza el paradero. Es subterránea, de 48 mts, de largo, 2 de ancho y 2 de alto. Al final de la cueva hay un nacimiento de agua, tiene escritura.
* Poza la cueva en el caserío guachipilin a orillas del río torola, es un callejón de 2 mts., 4 de ancho y 3 de alto. Su entrada mide medio Metro de ancho y de alto. Dentro de la cueva hay una pila y hornillas.
* Cueva el Brasil Cantón Agua Blanca a orillas del río Torola. Su techo es una laja grande y mide 5 mts, de largo y 1 de alto.
* Cueva la Escoba Caserío La crucita, canton Estancia al sur del río Torola. Mide 10 mts. De ancho, 6 mts de alto y 8 mts. De largo. Dentro de la cueva hay un horno de laja
* La Cueva de La Labranza, es una formación
natural situada a 3 km al Noroeste de Cacaopera. El trayecto hacia la cueva
tarda cerca de una hora y media; y se puede llegar a ella atravesando cerros
de hasta 300 m de altura o por el río. La cueva se ubica en la base
de un farallón de la Loma El Gallinero, aproximadamente a 150 m
al Oeste del río Torola, a una altura de entre 50 m y 60 m sobre
el nivel del río. (380m s.n.m)
La abertura de la Cueva mide 18 m de largo. Su
forma es elipsoidal; el extremo Este tiene una altura de 5 m, en el centro
alcanza 2 m, y en el extremo Oeste llega a medir únicamente 0.50
m de altura. En realidad, es un abrigo rocoso que pudo haber sido un lugar
religioso-habitacional.
La pared interior Este del abrigo mide 15 m y
la pared Oeste, 10 m. El fondo es semicircular, debido a la acumulación
de tierra, y de las piedras que se han desprendido del techo.
Debido a la erosión y los desprendimientos
de grandes bloques de piedra, se ha conformado en el techo una especie
gradería invertida de diferentes alturas, que van desde 3 m en su
exterior,
hasta casi 25 cm en la parte más interna. En el fondo se encuentran
unos bloques de piedra que posiblemente formaban parte del techo del abrigo,
el cual fue, indudablemente, más grande en la antigüedad. El
terreno inmediato, frente a la entrada del abrigo, es más alto,
unos 2 m arriba del piso del mismo. Cerca de la entrada se encuentran unos
bloques rocosos que casi cubren la entrada.
Fuera del abrigo, al extremo Oeste y muy cerca
de la entrada, se encontraron fragmentos de objetos de cerámica,
que probablemente fueron trasladados desde su posición original
debido a la erosión.
Al Oeste del abrigo el farallón continúa
en forma vertical, con una altura de aproximadamente 30 m, en donde se
encuentran Petrograbados. Algunos de ellos están ubicados a una
altura de 3 m de la base del farallón, y otros a sólo 50
cm de la base, todos distribuidos en una superficie de 45 metros cuadrados.
Los Petrograbados tienen diversos tamaños
con diseños irregulares, en su mayoría muchos de ellos geométricos.
La mayor parte consiste de líneas irregulares, algunas veces curvas
o circulares, otras veces rectangulares, o una mezcla de ambos tipos. Como
en muchísimos otros petrograbados de América, también
es difícil, o aun imposible en estas formas entender el sentido
de los signos, y se puede pensar que el origen de ellos tiene su motivo,
en la mayoría de los casos, en una especie de juego. Aunque puede
que después que alguien hubiera comenzado con los dibujos, otros
de los antiguos habitantes hayan continuado grabando signos, de tal manera
que se puedan haber mezclado con los motivos originales.
Los Petrograbados se encuentran muy deteriorados,
debido a los efectos de la intemperie y la falta de cuido. Además,
han pintado de color rojo con el propósito de hacer resaltar las
figuras, situación que los daña aún más. (Bello
suazo, 1998).
Lecturas Consultadas:
Imagenes
de el Pueblo y sus alrededores
Imagenes
de las Pinturas Rupestres
LINKS
Informacion
sobre Departamento de Morazan, El Salvador
Red
Centroamericana de Antropologia
Estudiante de Antropología Universidad
Tecnologica de El Salvador
El Salvador Enero 2003