ucranianos, otro 10% son b�lgaros y tan s�lo un 4% son moldavos", explica Maria Vasiliovna Marunevic, profesora de historia y diputada del Parlamento de Gagausia.

La rep�blica, que agrupa a unos 140.000 gagauses, una etnia de origen turco, comenz� a gestarse en 1988, al amparo de las libertades que concedi� la Perestroika de Gorbachov.  El movimiento autonomista cogi� velocidad tras la ca�da del comunismo en los pa�ses del Este y se ha consolidado despu�s del golpe de estado de agosto de 1991.

Para hacer honor a la verdad, la rep�blica de Gagausia no es m�s grande que un ayuntamiento espa�ol de tama�o medio en el que los milicianos locales han instalado barricadas en las dos entradas de la carretera nacional que permiten el acceso a la ciudad.
De hecho, Gagausia, que reclama a Komrat como capital y a otras 25 aldeas que la circundan como "territorio nacional", apenas tiene 2.000 kil�metros cuadrados de superficie y 201.000 habitantes en total.

La rep�blica cuenta tambi�n con tres gasolineras, un hostal, varias panader�as y comercios de ultramarinos. En cambio, no tiene ning�n restaurante y tampoco cuenta con piscina p�blica.  Ayer, por ejemplo, las numerosas panader�as no sirvieron de nada porque, por una inexplicable raz�n, no hubo pan en el pueblo.  El poco que lleg� lo hizo desde el �extranjero�, la vecina localidad moldava de Smilciani, situada a s�lo 10 kil�metros.

Pero nada de renuncios.  En Gagausia puede no haber pan, pero no faltan el escudo y la bandera del pa�s que ondean sobre el edificio del ex Soviet Supremo local, ahora convertidos en sede del Parlamento y de la Presidencia.  La bandera, que consta de una franja anaranjada en su parte inferior y tres estrellas plateadas en su lado izquierdo, resulta absolutamente original.  El escudo a�n lo es m�s. Entre una franja azul y otra blanca aparece dibujada, con trazos casi infantiles, la cabeza de un lobo.  "Las estrellas representan el pasado, el presente y el futuro de nuestro pueblo", explica el presidente de la rep�blica y jefe del Estado gagaus, Stepan Topal.  "El lobo se debe a que hace cientos de a�os, cuando nuestros antepasados llegaron hasta aqu�, fueron guiados por los lobos que les ense�aron el camino correcto".

La oficina del presidente de la rep�blica es decepcionante. Junto a una biblioteca desnuda hay una mesa de trabajo con doce sillas.  La mesa del presidente -color madera natural- tiene dos tel�fonos rojos y uno blanco, adem�s de un list�n telef�nico de Komrat y sus alrededores. El jefe de estado tambi�n utiliza una agenda azul, impresa por un comercio local, y varios bol�grafos. A su derecha hay un calendario de 1992 del Instituto de Cultura turco y m�s all� un mueble sobre el cual reposa el trofeo m�s querido de toda la ciudad:  la copa del campeonato de f�btol de Moldova ganada por el equipo de Gagausia-Komrat hace unos a�os.
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En el verano boreal de 1992, una corta pero sangrienta guerra azot� Moldavia. Esta peque�a rep�blica del C�ucaso se hab�a independizado de la URSS el 27 de agosto de 1991. Sin embargo, la minor�a rusa, agrupada en torno a la capital de Cisdniestria, Tiraspol, reclam� la presencia del Ej�rcito Rojo al sentirse amenazada por los independentistas moldavos. Las provocaciones acabaron en cruentos combates, sobre todo en torno a la ciudad de Bendery donde se calcula que fallecieron unas 500 personas.
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KOMRAT (GAGAUSIA).- Cuatro mozos, vestidos con los trajes negros t�picos de los tanquistas sovi�ticos que estuvieron en Afganist�n y armados con sus repectivos kalashnikovs, son los encargados de defender la frontera norte de la rep�blica auton�ma de Gagausia.
Aqu� en Komrat, la capital de Gagausia, a tan s�lo 90 kil�metros de Chisinau el centro pol!tico de Moldova, se ha plasmado hasta extremos incre!bles el auge de los nacionalismos que ha precedido a la desaparici�n de la Uni�n Sovi�tica.

"Los gagauses somos aproximadamente el 78% de la poblaci�n aqu� en Komrat. Del resto, un 10% son rusos o
la agr�cola; la de administraci�n estatal, privada y "mecanizada"; la de construcci�n; la de caminos, trenes y telecomunicaciones; educaci�n, autom�viles, salud y econom�a y finanzas.

Gagausia es una regi�n pobre, incluso comparada con sus "hermanos" de Azerbaiy�n o Uzbekist�n.  Komrat bien puede equipararse con los suburbios de Buenos Aires o con Tegucigalpa.  El destino de la rep�blica se basa, seg�n el presidente, en un programa de intercambio estudiantil pactado con Turqu�a -la "madre patria", seg�n Topal- que permite enviar 100 j�venes cada a�o a Ankara y Estambul.

Pese a las dimensiones liliputienses de Gagausia, el esp�ritu autonomista no es espurio.  Maria Vasiliovna Marunevic recuerda con dolor la �poca de la dominaci�n rumana, entre 1918, fin de la I Guerra Mundial, y el 28 de junio de 1940, cuando entr� en vigor aqu� el pacto entre Hitler y Stalin, y el territorio gagaus qued� del lado del dictador sovi�tico.

"Nuestro pueblo lleg� aqu� hace cientos de a�os, durante el avance de los turcos otomanos sobre Europa", cuenta Maria. "Nosotros nos sentimos orgullosos de ello.  Y como los otomanos, resistiremos a los intentos de otros pueblos, ya sean rumanos o rusos, por asimilarnos y borrar nuestra identidad."

Komrat debe ser una de las pocas localidades de la ex URSS donde el pueblo no se ha echado a las calles para saquear los s�mbolos del antiguo r�gimen.  La estatua de Lenin -un Lenin casi "angelical", con sus zapatones, su abrigo y sus folios bajo el brazo derecho- en actitud de avanzar sin transigir, todav�a permanece frente al Parlamento y la Presidencia local.

Topal justifica su decisi�n de mantener la estatua de Lenin. "El es parte de nuestra historia.  Hay que dejar que los ni�os la conozcan.  Otras rep�blicas han quitado los monumentos porque cren que as! van a borrar los errores hist�ricos que han cometido.  Los gagauses creemos que quitando las estatuas no se borran esos errores.  El error no es de quienes quieren mantener los monumentos, sino de quienes lo pusieron en ese sitio".
















Komrat, julio de 1992
"Gagausia ha crecido tanto que ya tiene su propio banco: el Gagauscombank (Banco comercial de Gagausia).  Y dentro de dos o tres semanas exigiremos a Moldova que nos entregue nuestra parte del presupuesto nacional", se�ala el presidente Topal.  "Si no quieren d�rnosla, el pr�ximo a�o no pagaremos la parte que nos correponde contribuir y ese dinero se quedar� aqu�, para que los usen los gagauses en su beneficio".

La rep�blica cuenta con una Parlamento de 50 diputados.  El Gobierno lo encabeza un primer ministro, pero en vez de ministerios -porque simplemente no hay edificios para albergarlos- hay ocho direcciones de departamento:
La rep�blica de Gagausia
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