No pude cumplir mi deseo de preguntarle al presidente Lagos qu� tal iban las cosas por Osorno. No pude porque el presidente ven�a cabreado de Roma, con cara de pocos amigos, por culpa de los desplantes vaticanos de monse�or Jorge Medina. Medina se hizo el encontradizo con la prensa en la plaza de San Pedro, pese a que hab�a jurado que no iba a hablar con ellos. Pero justo cuando Lagos ten�a que hacer una breve declaraci�n, en el mismo sitio se present� Medina y les solt� la lindeza de que las relaciones de Chile con el Vaticano no van a mejorar porque el gobierno promueve esterilizaciones gratuitas, defiende la p�ldora del d�a despu�s y el divorcio.

Medina cada vez que puede muestra la hilacha, sea en Chile o en el Vaticano. Mezcla lo divino con lo humano y quiere que todos marchemos al ritmo del tambor que �l toca. Su �bestia negra� es la esposa del presidente, que le parece comunista y atea, y por eso ella no fue a la audiencia con el Papa, aunque a la primera dama quiz�s le pareciera un personaje digno de ser visitado.

Cabreado y todo, vino Lagos a Madrid y firm� el protocolo que pone fin a las negociaciones del Acuerdo de Asociaci�n de Chile con la Uni�n Europea. All� se le pas� el enfado porque no hab�a sotanas ni capelos cardenalicios cerca; s�lo presidentes latinoamericanos m�s o menos golpeados, m�s o menos arruinados, m�s o menos cuestionados que se mor�an de envidia porque Chile ha conseguido un acuerdo que, excepto por M�xico, nadie en esta abrumada regi�n tiene.

Lagos era el m�s alto, el m�s r�pido y el m�s fuerte de entre todos los gobernantes de Latinoam�rica porque puede exhibir un pa�s ordenado, que ha hecho los deberes y que respeta sus tratados. El acuerdo con la Uni�n Europea es muy bueno. El sector pesquero se queja, pero lo cierto es en ese rubro estuvimos a punto de perder pan y pedazo. La Uni�n Europea no cree en las famosas 200 millas. Pero la ministra Soledad Alvear consigui� salvar la situaci�n y llegar a un acuerdo que, de no haberse obtenido, hubiera supuesto un grave quebranto para la doctrina de las 200 millas que Chile viene defendiendo desde 1947.

Digo que el acuerdo es bueno porque hay concesiones europeas que no se entienden, que son �emblem�ticas� como dicen los negociadores chilenos. Con lo delicada que es la cuesti�n de la pol�tica agr�cola de la Uni�n Europea, resulta que Chile consigue una cuota de 1.000 toneladas de carnes rojas con arancel cero cuando las exportaciones de nuestro pa�s en esa materia son insignificantes. No se entiende tampoco que admitan arancel cero para 1.500 toneladas de queso y un escalonamiento a cuatro a�os para los jugos, pulpas y pur�s de frutas y hortalizas.

La �nica explicaci�n es que la UE hizo estas concesiones porque quer�a un acuerdo. Chile es el mejor alumno en Am�rica Latina y el acuerdo era la �nica forma de dar una clara se�al de que quien hace las tareas recibe premio.

Pero si negociar el acuerdo ha sido duro, m�s dif�cil ser� ponerlo en pr�ctica. Se estima que el tratado entrar� en vigor el 1 de enero de 2003. Pr�cticamente no hay tiempo para adaptar las l�neas productivas. Respecto de las carnes rojas, por ejemplo, en Chile s�lo existe un matadero cuyos est�ndares son reconocidos y homologados por la Uni�n Europea: el matadero que Carnes �uble tiene cerca de Chill�n. Si un productor de Osorno quiere exportar carne, tendr� que ir a hablar con Carnes �uble, a 500 kil�metros de aqu�.

Por eso es fundamental que la Feria Osorno adapte sus instalaciones a los requisitos de la UE, estrategia que seg�n anunciaba Harry J�rgensen en este diario, ya est� en marcha. Ahora se inicia un complejo proceso en el que toda la cadena productiva nacional tendr� que estar muy atenta a las normas para poder aprovechar las nuevas oportunidades de comercio.

El trabajo es �mprobo porque la Uni�n Europea que es una zona de comercio administrado, muy parecida a un sistema de planificaci�n central, tiene millares de normas, est�ndares y clasificaciones que garantizan la calidad de los productos. Pero ante estas barreras hay una contrapartida muy interesante que otros bloques comerciales no ofrecen: la UE tiene programas de ayudas para todos aquellos que deseen producir bajo sus est�ndares. Hay criterios de transferencia tecnol�gica y ayudas econ�micas. De eso podemos aprovecharnos para mejorar la calidad de nuestras cosas.

A simple vista, lo que se va a producir en Chile con este acuerdo ser� una demanda de informaci�n gigantesca. Los ministerios implicados se van a ver desbordados y quiz�s ser�a bueno que el presidente Lagos vaya pensando en establecer un organismo de rango ministerial  espec�fico para comercio y cooperaci�n, porque lo va a necesitar.

Si a los mismos ciudadanos europeos les cuesta estar al d�a de los miles de programas comerciales, cient�ficos o sociales que la Uni�n Europea tiene en marcha, no puedo imaginarme la dificultad que puede representar para la poblaci�n chilena obtener informaci�n sobre los mismos y saber a ciencia cierta a cu�les de ellos puede postular. Si la informaci�n fluye con rapidez, los chilenos podremos rentabilizar este acuerdo y aprovecharlo en todos sus extremos. Si nos estancamos en la ignorancia, el pa�s se ver� inundado por productos europeos.

Hace m�s de un a�o escrib� en este diario un art�culo que se titulaba ��Carne de Osorno en Madrid?�. Hoy, con el acuerdo alcanzado con la Uni�n Europea, esa pregunta est� a punto de tener respuesta.
Un acuerdo que cambiar� a Chile
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