Me ha escrito Fernando Becker Melo una carta con seis puntos que doy por entendido que es conocida por los lectores. De los seis puntos de Becker, no puedo responder por los cuatro primeros ya que nunca he dicho que los productores pidan subsidios, ni tampoco he defendido la globalizaci�n o los convenios puntuales (que son un dato de la realidad), ni pregono el unilateralismo en el libre comercio (que empez� con el desarme arancelario durante el r�gimen militar ante el cual muchos que hoy protestan se callaron) y no conozco nada de la pol�tica de fosfataci�n del suelo neozeland�s.

Pero hay dos puntos que s� me ata�en, en concreto uno, el que se refiere a la rima "�Becker y Mar�n, unidos hasta el fin!", que parece ser lo que m�s le molest� de mi art�culo. La verdad es que el p�rrafo original era m�s largo y en �l explicaba que la iron�a de mi verso no iba tanto por la actitud del Partido Comunista (la que me parece respetable porque al menos dentro de su inconsistencia pol�tica demuestra una gran consecuencia), sino por el evidente oportunismo de un dirigente gremial que a esas alturas se agarraba hasta de un salvavidas de plomo para ocultar sus errores.

Pens� que estaba claro que en esta rima que �l quiere que aplique en Espa�a (donde no conocen a Mar�n y menos a Becker), ni me he re�do de los productores ni de los cesantes como �l plantea demag�gicamente, y ni siquiera del Partido Comunista, sino que he ironizado exclusivamente sobre su liderazgo. El verso iba por �l y pens�, ingenuamente, que lo iba a hacer reflexionar.

En todo caso, me alegro de que Becker haya redescubierto la mesa de negociaci�n con las autoridades y con los dem�s sectores afectados, y abandone la estrategia de permitir que sus seguidores se tomen centrales lecheras, corten los caminos o quemen neum�ticos. Eso que hemos ganado.

Por �ltimo, en su punto sexto, me invita a Osorno (no s� por qu� me invita al lugar donde todav�a est� mi casa, puesto que pese a vivir 13 a�os en Espa�a mi pasaporte sigue siendo �nica y exclusivamente chileno), pero creo que despu�s de lo que le sucedi� a los visitantes neozelandeses no aceptar� su invitaci�n. Prefiero ir cuando me apetezca.

Lo que no s� es si en mi pr�xima visita me encontrar� a Becker "de la mano junto a productores y trabajadores luchando por la misma causa" o lo ver� apoltronado en un esca�o en la C�mara de Diputados.

Y es que aqu� radica uno de los grandes problemas que se puso de manifiesto la semana antepasada: tenemos un liderazgo gremial coartado y ensombrecido porque el dirigente lechero que m�s apoyos concit� en la zona ha preferido incursionar en pol�tica, opci�n leg�tima donde las haya, pero que no puede lastrar a una organizaci�n gremial.

Por una cuesti�n de higiene social, Becker y sus colaboradores en la campa�a electoral deben abandonar ya (el jueves no lo hab�an hecho) la organizaci�n gremial que dirigen. No pueden vincular el destino de un gremio a su aventura pol�tica personal. Y mucho menos andar maniobrando para dejar un "ahijado" que les cuide el puesto. De lo contrario, que env�e su renuncia a la candidatura a diputado por RN si no lo ve claro y se dedique en cuerpo y alma a su sector.

Yo pensaba que si Becker abr�a la boca esta semana ser�a para dimitir p�blicamente de una cosa o de la otra y no para quejarse de una rima socarrona. Me equivoqu�.

El refr�n afirma que no se puede estar en misa y repicando. Y dig�moslo con todas sus letras: las protestas violentas del sector lechero se han zanjado sin ning�n resultado concreto que vaya m�s all� del aire  ennegrecido por el humo de los neum�ticos que se quemaron en Loncoleche. Ni el gobierno se ha sentido motivado a intervenir a alto nivel, ni las centrales lecheras han dado marcha atr�s y hasta se nota cierta fractura entre los productores de Osorno y los de otras zonas que prefieren adoptar una actitud m�s prudente y menos incendiaria.

Algunos dirigentes han intentado reconducir la situaci�n, buscando apoyos y dialogando, pero se ven obligados a hacerlo desde la debilidad provocada por la "semana mechona" de los productores osorninos. Mientras, el tiempo pasa y la lista de precios de primavera se va convirtiendo en una realidad consolidada. Balance de la situaci�n: objetivo cumplido para las centrales con la ayuda inesperada del exceso de testosterona de algunos productores.

Adem�s, los neozelandeses, tras probar la hospitalidad osornina, andan buscando socios en cualquier otra zona productora de Chile menos aqu�. Y un peque�o detalle, el embajador de Nueva Zelandia se siente injustamente maltratado sobre todo despu�s de haber invitado a varios dirigentes, a los que trataron a cuerpo de rey, a visitar su pa�s. �Eso es reciprocidad!

No me apetece nada seguir fustigando a Becker y a los productores exaltados. Cuando los poderosos abusan, la raz�n y el coraz�n hacen que sean pocas las l�neas de este art�culo; pero cuando otros m�s
d�biles meten la pata, cre�nme, me tengo que agarrar de la pura raz�n.

Esta crisis pasar�, vendr�n mejores o peores tiempos para los lecheros, pero si no toman consciencia de que es preciso poner en marcha iniciativas de envergadura que est�n en sus manos, nuestro futuro seguir� estando empa�ado por los neum�ticos quemados.

Hay dos terrenos que cualquier sector productivo sometido a tensiones debe explorar sin falta: el de la competitividad y el de la calidad.

Veamos el primero. �Cu�l puede ser el secreto de los neozelandeses para producir mejor y sin subsidios? �Ser�n distintas sus vacas lecheras? �La calidad de sus pastos? �El clima? �El sistema de distribuci�n y comercializaci�n? �Ser� verdad que son tan neoliberales y no tienen subsidios encubiertos?

El ministro de Agricultura de Nueva Zelandia, como si fuera una premonici�n de lo que pasar�a por la tarde, afirm� en la ma�ana del lunes 30 de julio que uno de los elementos que m�s facilit� la modernizaci�n del sector en su pa�s fue el elevado nivel de educaci�n de sus agricultores. Quiz�s �se sea el verdadero "subsidio" neozeland�s: un s�lido sistema educativo p�blico.

Durante muchos a�os hemos estado apegados a la idea de que las ventajas comparativas est�n en la naturaleza sin considerar que �stas se pueden crear. Una de las herramientas que crea ventajas es la educaci�n y la capacitaci�n. Y si continuamos en esta l�nea de an�lisis descubriremos que en Nueva Zelandia y en otras latitudes existen fuertes "subsidios" de este tipo: educaci�n barata, buenas carreteras que reducen el coste del transporte por la v�a de menor gasto y mantenimiento, servicios de seguridad p�blica y de justicia eficientes, sanidad generalizada y accesible, etc.

He aqu� una de las pifias de nuestro ingenuo neoliberalismo que arrincon� al Estado hasta casi echarlo del pa�s. El "Estado de bienestar" europeo y el m�s peque�o "Welfare State" norteamericano son hoy los mayores "subsidios" del comercio mundial. Son la contrapartida de lo que en Europa llaman "el dumping social del Tercer Mundo", el fen�meno que hace que un productor europeo quiebre ante la ofensiva de bienes y servicios m�s baratos que se originan en lugares donde no existen costes laborales de sanidad o de pensiones para los empresarios, ni fuertes impuestos para mantener infraestructuras o servicios p�blicos.

Volvamos a la educaci�n. Antes de formular cualquier soluci�n hay que tener un diagn�stico. Y yo echo de menos uno potente y detallado de nuestro sector lechero, ojal� s�lo de Osorno porque en las realidades regionales desaparecemos. �Qu� estudios tienen nuestros productores? �Cu�ntos cursos de capacitaci�n reciben al a�o? �Cu�ntos utilizan tecnolog�a avanzada? �Cu�ntos tienen ayuda de computadores para su control de producci�n? �Cu�ntas vacas hay en la provincia?

Est� claro que ya no vale producir al tunt�n. La experiencia, sin pasar por el cedazo de la ciencia y la t�cnica, es an�cdota. Y esta recopilaci�n de informaci�n es la primera tarea de las organizaciones gremiales con el fin de idear mejoras en la competitividad y establecer baremos de eficiencia.

El segundo punto es la calidad. Una etapa que hay transitar ya. La calidad como valor a�adido no es m�s que hacer conocida una verdad. Pero otra vez nos faltan datos. �Alguien sabe si la leche de la zona de Osorno tiene caracter�sticas preferidas por el consumidor? �Y entre esas caracter�sticas, hay alguna que haga que nuestra leche le permita obtener un mejor rendimiento al industrial?

Seguro que este conocimiento, si existe, anda disperso por all�. Es preciso reunirlo y hacerlo p�blico. Una cosa es echarle la culpa a la fosfataci�n del suelo neozeland�s y otra plantear soluciones constructivas.

La difusi�n de estos par�metros deber�a hacer surgir ventajas comparativas naturales entre la leche de nuestra regi�n y la de otras partes. Es el primer paso para una campa�a de fidelizaci�n de los consumidores.

Un segundo aspecto es la necesidad de formalizar las denominaciones de origen. Estas han existido de manera natural en el inconsciente colectivo. Son marcas inveteradas. El queso de Chanco, la carne y la leche de Osorno, las sustancias de Chill�n, por ejemplo. Una denominaci�n formal garantiza que un determinado producto procede de una zona y ofrece est�ndares de calidad por los que responde un consejo de la denominaci�n de origen.

Para que el establecimiento de una denominaci�n de origen tenga �xito, es preciso contar con normas estrictas de etiquetado y con una normativa con rango de ley que obligue a respetarlas. Quiz�s para esto �ltimo sea preciso un lobby pol�tico, pero para establecer una denominaci�n de origen basta con que se re�nan los productores de una determinada zona, creen un consejo y establezcan unas normas obligatorias. Si la ley se atrasa, pues que nos siga.

Pero antes de entrar a considerar estas propuestas hechas por un lego en la materia hay muchas acciones que debe acometer el propio gremio lechero, el cual debe pasar a tener un car�cter m�s proactivo que uno quejoso y agresivo. Todas ellas pasan, sin embargo, por una clarificaci�n de la dirigencia gremial en Osorno.

Un renovado liderazgo gremial, que equilibre los criterios t�cnicos con los pol�ticos (no me refiero a criterios pol�ticos en sentido estrecho), que act�e con prudencia, que no se deje arrastrar por los agitadores, deber�a permitir que los productores de leche recobraran algo de fuerza para negociar ante las centrales, proyectaran soluciones locales ingeniosas e hicieran olvidar los estragos de su fallida "fiesta de la primavera".
La clarificaci�n del
liderazgo gremial
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