| Una vez m�s y como ocurre en forma consuetudinaria, la Naturaleza ha vuelto a poner en su sitio a los "jaguares", record�ndonos que, al fin y al cabo, Chile es un pa�s con graves limitaciones. Las mentales van mutando, desaparecen, se ocultan o cambian seg�n las fobias o filias de los l�deres de opini�n, pero las econ�micas se mantienen ah�. En sucesivos momentos, Chile, con su car�cter isle�o, alienta el sue�o de evadirse de su entorno, de su realidad inmediata. As�, muchos piensan que por la v�a de los acuerdos comerciales con Europa y EEUU, el pa�s acabar� saliendo por arte de magia de este barrio empobrecido, sucio e inestable que es Latinoam�rica. Y entonces sacamos conclusiones r�pidas: la crisis argentina no nos afectar�, no tenemos nada que ver con Per�, Colombia est� muy lejos y Brasil tambi�n. Nosotros seguimos creciendo (poco), pero seguimos. Somos una isla ejemplar en este aporreado continente. Del mismo modo, en la Regi�n Metropolitana se suele pensar que Santiago se sale de Chile y que esa ciudad�estado poblada de multinacionales con hermosas sedes de cristal, con juniors que manejan tel�fonos m�viles y llevan maletines ejecutivos, no tiene nada que ver con los habitantes de las poblaciones de provincias, con las mediaguas pasadas de humedad, con los juniors con los zapatos mojados, con los lecheros cabreados y con los remolacheros asustados. Las inundaciones y su secuela de muertes, destrucci�n y enfermedades han llevado a la gran masa poblacional que habita en Santiago a compartir la misma sensaci�n de fragilidad que se vive sempiternamente en las provincias. Y han aflorado unas cuantas limitaciones mentales y muchas econ�micas. "Chile clausurado" era el machac�n mensaje de los medios de comunicaci�n masivos de Santiago. Y no era cierto. En el sur, pese a que llov�a mucho, las ciudades aguantaron relativamente bien. Punta Arenas volvi� a la normalidad r�pidamente pese a que durante tres d�as pareci� ser Murmansk. En Arica o Iquique segu�an con sus 18 a 20 grados. Pero como Santiago es el canasto donde se han puesto casi todos los huevos del pa�s (esta vez pasados por agua), una vez neutralizado por la climatolog�a los �nicos que segu�an funcionando eran los peque�os canastos de provincias. Durante varios d�as, el 50% (�o el 60%? o el �70%?) del PIB chileno se paraliz�. Y pudimos ver otro pa�s, el del resto del PIB, que es mucho menos "jaguar", que es la trastienda del escaparate gubernamental santiaguino, que es en verdad mucho m�s pobre. Y entonces llegaron los colectores y las maratones solidarias. Resulta que Santiago tiene metro pero no tiene colectores. Resulta que Osorno tiene colectores, pero no tiene varios puentes y mucho menos metro. Que Valdivia tiene colectores, pero no tiene ferrocarril. Que Puerto Montt tiene colectores, pero no tiene puente con la isla Tenglo. �Qui�n, llevado por su idea de que Santiago es Chile pero no est� en Chile, hizo desaparecer los colectores? �C�mo se puede tener metro, aeropuerto y autopistas y no tener colectores? �C�mo se puede ofrecer una comilona sin nada que echarle a la olla? El Presidente Ricardo Lagos ha dicho que si los santiaguinos quieren colectores habr� que subir los impuestos porque cuestan varios cientos de millones de d�lares. Y todos se rinden ante este nuevo espejismo que no es m�s que esa capacidad que tiene Santiago de convertir en problemas nacionales sus problemas locales. La plata para esos colectores debe salir de un impuesto municipal y no deben pagarlo los habitantes de las regiones. Vamos, que el colector para el que se lo trabaja. Pero el Presidente tiene raz�n en una cosa: si queremos m�s servicios e infraestructuras p�blicas, si queremos que est�n bien conservadas, hay que recaudar m�s impuestos. No hay acto de magia que permita que aparezcan colectores gratis. Este es otro s�ntoma de nuestra capacidad de evasi�n mental: ir tomando experiencia for�neas sin someterlas al cedazo de la realidad. Manhattan es precioso y est� lleno de torres de cristal, pero, claro, tiene colectores y muchos impuestos locales; la alta tecnolog�a finlandesa es muy buena, pero s�lo surgi� tras las fuertes inversiones p�blicas financiadas con impuestos; las universidades inglesas son excelentes, pero cuestan un ri��n; los F�16 son magn�ficos aviones, pero los impuestos federales en EEUU a veces llegan al 50% de las rentas; la agricultura europea est� muy protegida por subsidios y controles, la sanidad p�blica espa�ola es muy buena, las autopistas francesas son superiores, pero las empresas pagan por lo menos el 35% de impuestos en Europa y no un 15% como en Chile. Hace poco tiempo, el gobierno espa�ol aprob� una nueva exenci�n fiscal de 100 euros en la renta personal de cada mujer que trabaje y tenga un hijo menor de 3 a�os con el fin de fomentar la natalidad. "Me gustar�a que fuera m�s dinero, m�s de 100 euros, pero nuestra riqueza, de momento, s�lo nos da para esto", dijo el presidente espa�ol Aznar a sus ciudadanos. Todos lo entendieron, fue un reconocimiento expreso de los l�mites de la riqueza de un pa�s, lo que no significa que esta no se pueda aumentar o distribuir mejor. Pero, sobre todo, fue un s�ntoma de que el gobierno tiene los pies en la Tierra y que esto son habas contadas. Aqu� lo �nico que nos recuerda que pese a lo mucho que trabajamos y a lo mucho que crecen nuestras exportaciones, seguimos siendo un pa�s esencialmente pobre con sus prioridades alteradas, es la Naturaleza. Y de ella no nos podemos evadir. |
| Colector para el que se lo trabaja |