EL HOMENAJE
EN BARCELONA
Ficha técnica:
Día:
Miércoles, 10 de Marzo de 1999
Goles: 1
– 0, Kluivert (min. 44); 2 – 0 , Giovanni (min. 67)
Árbitro:
López Nieto
Campo: Camp Nou. Lleno, 98.198 espectadores.
Barça, 2: Hesp, Abelardo, F. De Boer, Reizeger, Xavi, Sergi, Luis Enrique, Cocu, Figo, Kluivert, Rivaldo.También jugaron: Busquets, Arnau, Okunowo, Pellegrino, Roger, Celades, Giovanni, Óscar, Ciric, Anderson, Zenden.
Dream Team, 0: Zubizarreta, Juan Carlos, Koeman, Soler, Goikoetxea, Wistgche, Bakero, Txiki, Salinas, Laudrup, Stoichkov. También jugaron: De la Peña, Alexanco, Aloisio, Serna, Joao Pinto, Jardel, Nilis, Campos, Cantona, Blind, Carreras, Robert.
Días antes del partido no se hablaba
de otra cosa en Barcelona. En parte, debido a las diversas
polémicas en torno al encuentro. La primera fue que la directiva
(en aquel entonces con Núñez como presidente) no reconocía el
encuentro como "oficial" del club, por lo que no estaba
anunciado dentro de los actos del Centenari. Había falta de
información sobre cómo adquirir las entradas y el club parecía
molesto al ver que la demanda superaba sus propias expectativas.
La Junta quería llevarse el beneficio de la recaudación,
mientras que Johan pensaba en destinar el dinero para La
Fundación Johan Cruyff. La directiva también vetó la idea de
Johan de que su homenaje fuese un 3 por 1. El Míster quería un
partido a tres entre el Barça, el Dream Team y una selección
FIFA. Finalmente no pudo ser así. En segundo lugar, el
entrenador del Barcelona, Van Gaal, avivó las rencillas que
existían entre él y Johan, diciendo que no tenía por qué
saludarle, y se negó a darle la mano. Van Gaal dudaba incluso en
presentarse él como entrenador en ese partido y dejaba entrever
que su sustituto podría ser Mourinho (el segundo entrenador).
Van Gaal no le daba importancia al encuentro y lo tildó como un
partido amistoso más. El entrenador del Barça volvió a
demostrar su ignorancia del fútbol español, no tenía ni idea
de la dimensión que el Dream Team tuvo en Catalunya y en
España.
Dos días antes del encuentro,
Johan Cruyff convocó a sus ex- pupilos e hicieron una especie de
"concentración", como en los mejores tiempos. Incluso
dirigió varias sesiones de entrenamiento con camisetas y
uniformes especialmente fabricados para la ocasión. El público
demandó las camisetas que luciría el Dream Team en el partido,
y se hizo una especial con el apellido Cruyff en la espalda y el
número 14. La venta de esta camiseta superó las 4.000 unidades
en apenas 4 días, e incluso se recibieron peticiones a cobro
revertido desde sitios tan dispares como Santander, Mallorca,
Murcia, Zaragoza o Alcalá de Henares. Dicha camiseta era más o
menos una réplica de la zamarra que lució el Equipo de Ensueño
en la final de Wembley.
El día del encuentro se celebró un
almuerzo con toda la plantilla del Dream Team en el hotel
Majestic. Los más ovacionados fueron De la Peña, Eusebio (con
muletas) y Laudrup, al que nadie recordó su fichaje por el
Madrid. En la cabecera, y presidiendo la mesa se encontraban
Johan y Joan Patsy, y en el otro extremo Koeman y Bakero. A un
lado estaban Nadal, Goiko, Rexach, Witschge, Guardiola, Zubi,
Salinas, Juan Carlos y Eusebio. Al otro lado almorzaron Hristo,
Serna, Laudrup, Alexanco, Txiki, Angoy, Iván Iglesias, Jordi y
De la Peña. Por la tarde partieron juntos, por última vez, en
autocar hacia el Camp Nou para vivir su último partido juntos.
Pese a los inconvenientes anteriormente mencionados, el Camp Nou se llenó hasta la bandera y se agotaron las entradas, que llegaron a quintuplicar su precio en la reventa. El partido registró la mayor entrada en toda la temporada. Más asistencia que el derbi R. Madrid-Barça, más que cualquier encuentro de la Copa de Europa. También batió récords de audiencia en TV, siendo el partido más visto de toda la temporada con más de 2.000.000 espectadores sólo en Catalunya. Hubo momentos que consiguió un 77% de cuota de pantalla.
Aquella noche del 10 de Marzo de 1999 el Camp Nou nos transportó en el túnel del tiempo y nos devolvió, aunque sólo fuese unos minutos, a la época más gloriosa de la historia del Barça. La más memorable y la más añorada. Unos años marcados por una manera muy especial de ver el fútbol y por la personalidad del artífice del Equipo de Ensueño, Johan Cruyff.
Justo antes del partido se vieron por
los marcadores las mejores épocas de aquel Barça, como el gol
de Wembley o el gol de Bakero contra el Kaiserslautern. Después,
Johan Cruyff (al lado de los jugadores del Dream Team) cogió el
micrófono y, visiblemente emocionado articuló unas palabras que
reflejaban cuánto le costó ponerse de acuerdo con Núñez
para la celebración del partido: "Sólo Dios sabe cuánto
hemos estado esperando este momento fantástico." Y a
continuación añadió "En nombre de los jugadores y en el
mío (...) disfrútate (sic) y hasta después del partido".
En medio de una nube de cámaras y de fotógrafos, Johan hizo el
saque de honor junto con Eusebio, otro grande del Dream Team, que
aquella noche, muy a su pesar, estaba lesionado. Cuando Johan ya
se dirigía al banquillo le esperaba otra sorpresa más: sus
nietos, Joshua y Gianluca, le entregaron un ramo de flores y
posaron con él vestidos de balugrana y con la camiseta del
Centenari.
Durante el parido se vivieron
momentos emocionantes, como las ovaciones a Laudrup o a Iván de
la Peña. Hubo toques geniales de ambos jugadores, como en sus
mejores tiempos, que hicieron que la grada explotase de júbilo.
La anécdota simpática la puso Busquets, que jugó unos minutos,
los primeros que le daba Van Gaal en toda la temporada. Fue uno
de los más aplaudidos de la noche. Lo de menos fue el resultado
(2-0 a favor del Barça).
Al terminar el partido todos los jugadores se fueron al círculo central y rodearon a Johan Cruyff que volvió a tomar el micrófono pidiendo al público que cantase el Himno del Barça: "(gritos atronadores de 'Jooohan, Jooohan') Muchas gracias. En nombre de mis compañeros, todos hemos pasado una noche fantástica. Y para demostrar que estamos todos unidos, que somos un club fantástico, que todo el mundo se levante y cante el Himno del Fútbol Club Barcelona". Este fue el momento más emocionante. El Camp nou, 100.000 gargantas estallaba al oír las palabras de Johan. Johan Cruyff cantaba ( un poco a trancas y barrancas) el himno... mientras, Van Gaal, tan descortés como siempre, abandonaba el banquillo con la cabeza gacha y se atrincheraba en los vestuarios. Parecía molesto por la entrega del público con Johan, y comprendió que el Camp Nou nunca le trataría a él con el mismo cariño.
Después de cantar el himno, todos
los jugadores del Dream Team dieron la vuelta de honor, a la que
se sumó Busquets, único jugador del Barça que se unió a la
fiesta del Equipo de Ensueño.
Tras el partido, todos los jugadores expresaron lo que sintieron al ver a toda una ciudad entregada a ellos. "La gallina de piel", como diría Johan, asi lo vivieron todos y cada uno de los jugadores. Los hombres del Dream Team dieron rienda suelta a sus sentimientos, contagiados por un público entregado y caluroso. Fue la noche del perdón para Laudrup, que recibió el reconocimiento tras su paso por el Real Madrid. Laudrup declaraba, casi entre sollozos, "me he emocionado muchísimo porque el estadio estaba lleno y he recordado los mejores momentos que he vivido en este club. He quedado en paz con todo el mundo. No soy rencoroso y sólo me acuerdo de lo bueno. He tenido la mejor despedida que soñaba, muchas gracias".
Hristo declaró que "ha
sido un partido tan importante como el de Wembley. He
llorado". Eusebio, por su parte, resaltó el lleno absoluto
y la buena respuesta del público hacia sus compañeros: "Lo
que más me sorprendió fue ver el campo tan lleno. Nunca había
visto un campo así. Éramos una piña especial, por eso
solamente vemos caras de alegría y emoción."
La rueda de prensa de los entrenadores del encuentro fue bastante distinta. Por un lado, Van Gaal estaba a la defensiva, enfadado, casi molesto con el ambiente de cordialidad hacia Cruyff. El técnico del Barça se empeñaba en recordar una y otra vez que el partido era simplemente un amistoso como consecuencia de un contrato. "Para un entrenador del Barça lo más importante es el presente", declaró. Sin embargo, Johan desveló los sentimientos de los jugadores en el vestuario y los suyos propios: "Estuve a punto de llorar, no me reconocía ni mi propia voz con el micro en la mano. Tras el partido, en el vestuario, todos lloraban. Nadie quería dejar su camiseta. Zubi me pedía autógrafos, los de la Quinta se hacían fotos conmigo... Fue único. Nos dijimos cosas que nunca nos habíamos dicho. Soltamos lo que llevábamos dentro."
Johan le regaló a cada jugador un reloj Cartier como muestra de agradecimiento a la asistencia al partido.
El ambiente se pudo
palpar en la grada leyendo las numerosas pancartas que poblaban
en el Camp Nou. Estas son algunas de ellas:
"Gràcies 'Maestro', Bedankt, Meester"
- "Cruyff es mi padre. Cruyff es mi Dios. Cruyff es el síbmolo de mi corazón"
- "Que es el futbol? Nomes Cruyff sap la resposta. Torna aviat"
"(foto del Dream Team) Volem una clonació"
"Lo
que Johan me dio, Van Gaal me lo quitó"
- "En un momento dado, el campo se ha llenado"
"Johan Cruyff, visca la mare que et va parir"
- "Núñez y Van Gaal= NO; Johan Cruyff y Dream Team= SÍ"
- " Cruyff, gracias por existir"
- "Johan, torna aviat"
- "Amor y Ferrer, no us oblidem"
- "Cruyff ilusión, Núñez frustración"
- "El mejor: Johan"
- "Cruyff, t'estimem"
- "Benvingut a casa, Cruyff"
- "Grácies, Johan"
- "Cruyff, como tú, nadie"
- "Van Gaal, aprende del Dream Team para siempre"
-
"Cruyff for president"
- "Johan, gracias por existir, eres irrepetible"
- Y una dedicada a Laudrup: "Silencio en la clase. Comienza la última clase del maestro Michael Laudrup."
Las pancartas son el mejor reflejo de la emoción del público del Barcelona. Y es que como decía el anuncio conmemorativo del homenaje "sólo un equipo ha ganado cuatro Ligas. Sólo un equipo ha enamorado". El 10 de Marzo del 1999 volvió el espectáculo, volvió el Dream Team.