| SIN MIRAMIENTOS |
 ran los d�as de la mirada clara, de la llamada alegre, de los chisporrotazos... y luego, muchas, demasiadas miradas despu�s, despu�s quiero decir, de muchos otros paisajes...y ahora, te lo quiero decir, en una estaci�n de tren en cualquier parte, las llamadas cruzadas, pero todav�a con ese destello preciso en esa parte de nuestras ni�as.

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