DOGMATISMO... ¿O VALORES?
Cuentan de alguien que cruzando en carro el
Golden Gate se pasó al carril de dirección contraria. Al poco oyó por radio un
aviso de la policía: atención, un loco va en contravía. Sólo se rió y comentó:
qué va a ser sólo un loco, son cientos de locos.
Hay que percibir la realidad y no
"pensar al revés", como el de la historia. Hay que ver los
problemas de la sociedad. Ignorarlos o dar soluciones falsas es suicida y
criminal para todos.
Ignorar problemas reales es no darse cuenta
de que muchos paí-ses económicamente desarrollados están en mucha peor
situación humana -como personas- que nosotros. Y junto al desarrollo económico
y político pueden querer traernos también su vacio moral.
Ignorar los problemas es no saber que en esos
países -no todos- entre las bases de la familia tienen aprobadas las uniones
de homosexuales o que éstos puedan adoptar niños. O son sociedades en donde
los niños crecen sabiendo que a los ancianos o enfermos terminales se les
debe eliminar -la tristemente famosa eutanasia- en vez de cuidarlos con más
cariño... Hay países que han destruído los valores familiares y después han
tenido que crear entidades promovidas por el Estado... para el servicio doméstico,
incluido el cuidado de los niños. Así crecerán...
No podemos permitir que personas con esas
ideas, nos vengan a enseñar como debe ser nuestra sociedad y cuál es el
verdadero valor de una persona. Quizá algunos testimonios que han venido
sucediéndose en estos tiempos, nos ayuden a ver más claro.
William Rasberry en International Herrald
Tribune escribía: "En Estados Unidos, las iglesias están ocupadas en
cosas que otras instituciones podrían hacer igualmente bien, pero descuidan la
misión para la que están cualificadas mejor que nadie: ser punto de referencia
moral... Puede parecer extraño que diga estas cosas un escritor como yo, no muy
religioso; pero estoy cada vez más convencido de que las mayores carencias que
tenemos no son políticas ni económicas, sino morales. Y que los programas
sociales de más éxito son los que impulsan valores morales... Hemos estado
buscando soluciones donde no podíamos encontrarlas."
Lance Morrow en Time. "¿Como evitar que
la juventud norteamericana caiga en la espiral descendente, que es el conocido
problema de los embarazos de adolescentes y la desintegración familiar, el
Sida, y la general degradación sexual norteamerica...?" Se refiere después
a un tema de actualidad para nosotros. "... recomendar la continencia,
para reducir el número de embarazos entre adolescentes... Eso -dicen- no logrará
nada. Los adolescentes no se abstendrán del sexo, como no lo harán los
juguetones perros callejeros... Está mentalidad adopta un idea despiada de
la naturaleza humana. Los jóvenes suelen cumplir las expectativas que se
tiene de ellos. El reparto de preservativos patrocinado por el gobierno
proclama que la sociedad espera oficialmente que se comporten como
perros". Es necesario basar cualquier actuación en la sociedad en valores.
Si no, es peor a la larga.
Una campaña de prevención del Sida basada en
el preservativo, aún prescidiendo de su eficacia -los datos muestran que
precisamente favorecen la difusión del Sida, al favorecer la promiscuidad
sexual-, constituye una verdadera demolición de los valores básicos de la
sexualidad humana, una agresión a la conciencia de los ciudadanos y un abuso
muy grave del poder.
Podríamos terminar con palabras de Ronald
Reagan: "La medicina y la moral enseñan lo mismo sobre la prevención
del Sida. El mejor modo de evitar el Sida
es abtenerse de actividad sexual hasta la edad adulta. Y, después,
limitar el sexo un relación fiel y monogámica. Este consejo y el de rechazar
la droga, pueden evitar de modo natural la difusión del Sida. Millones de
personas siguen ya este sabio y válido consejo".