LAS TORRES GEMELAS Y NUESTRA SOCIEDAD
Francis Fukuyama, Profesor de economía política internacional en la Universidad Johns-Hopkins (Maryland USA), a raíz de la caída del Muro de Berlín, en 1992, proclamaba el dominio de la democracia y la economía de mercado en todo el mundo. Fue su libro «Fin de la Historia». Ahora se ha visto obligado a revisar sus tesis después del 11 de septiembre. En una reciente entrevista analiza la actual situación. Al hablar de la profunda diversidad que se manifiesta entre la concepción de la guerra contra el terrorismo por parte de los Estados Unidos y de Europa, su respuesta es que Occidente es todo uno. Tenemos profundos valores compartidos. Por eso tenemos que estar atentos a no exasperar este conflicto. Los puntos de desacuerdo no deben oscurecer los valores comunes.
El punto clave es éste y a ello quiero referirme. En mi opinión no estamos ante un problema exclusivamente político o de lucha contra unos terroristas desalmados. El que occidente sea uno, que podamos sobrevivir, es sólo posible si mantenemos los valores comunes, que son universales. A veces se llaman cristianos porque realmente se manifiestan en todo su esplendor en una recta civilización cristiana, pero son comunes y "vendibles" a cualquier ser humano. Cuando se atacan, se ataca a nuestra civilización, se le "serrucha el piso", como dicen gráficamente los ticos.
Precisamente a un tico quiero referirme, un hombre valiente, que sabe donde está. Recojo datos de una entrevista publicada el pasado día 4 de septiembre (Al Día, Costa Rica). Se trata del Presidente costarricense, Abel Pacheco, quien sorprendió al continente al revelar como rechazó enérgicamente las presiones de la pro abortista Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Mary Robinson, con ocasión de la Cumbre de la Tierra en Johannesburg. "Ella pretendía que Costa Rica firmara una enmienda que creemos algunos sería un portillo para el aborto", explicó el mandatario y agregó que el texto "habla de garantizar el derecho a la salud de las mujeres del mundo, con lo cual estoy de acuerdo. Pero ya en reuniones previas habían determinado que uno de los derechos de la salud de la mujer era el aborto y ahí sí que no".
"Le dije que Costa Rica es un país católico, que yo soy católico, que como médico he jurado defender la vida por encima de todas las cosas y que si eso podía ser un portillo para legalizar el aborto, yo no podía estar de acuerdo y Costa Rica no lo apoyaría", recordó. Pacheco explicó que quedó sorprendido e indignado por la reacción de la funcionaria, porque en cuanto le negó el apoyo solicitado, Robinson abandonó "muy molesta" la reunión. "ˇNo veo cómo puede pensar que soy el presidente de una ‘Banana Republic’ y que va a llegar a imponerse y hacer que Costa Rica haga lo que ella le parece bien!", enfatizó el mandatario.
Caso contrario es lo que sucedió en Perú, hace relativamente poco, según Noticias Globales (1 agosto 02). A fines de junio se conoció el Informe Parlamentario sobre los abusos cometidos por el gobierno de Fujimori con los programas de salud reproductiva, de los que fueron víctimas cerca de 350.000 peruanas y peruanos. Las políticas de población seguidas por el gobierno peruano -señala el informe- fueron inducidas y financiadas por organismos internacionales, especialmente la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (AID), y el Fondo de las Naciones Unidas para Actividades de Población (FNUAP o UNFPA por sus iniciales en inglés). El Informe Parlamentario comprobó que, durante el gobierno de Fugimori, la puesta en marcha del Programa de Planificación Familiar y las esterilizaciones masivas, compulsivas y violatorias a los derechos fundamentales de la persona humana habrían sido impuestas y financiada por organismos internacionales, valiéndose de la mediación de ONG´s nacionales, pública y notoriamente financiadas por la AIDy la FNUAP.
Ante todo esto muchos se preguntan si, ante tales presiones, en Guatemala nuestros gobernantes serán capaces de responder como el presidente de Costa Rica, o les seguirán el juego como Fujimori. Nos jugamos la entera sociedad.