SALUD REPRODUCTIVA Y ESTADO LAICO
Nadie duda de que el Estado en Guatemala es laico. Pero algunos, como un columnista de otro diario, recurría a la laicidad del Estado, para defender la salud reproductiva y, concretamente, la educación sexual dada por el Estado. Venía a decir que los que se oponen a esa educación, lo hacen por razones religiosas; y que esa oposición es imposición confesional en un Estado que se precia de ser laico. Frase confusa, que quisiera analizar.
El Estado es laico, quiere decir que no es confesional, es decir, que no tiene una confesión religiosa en cuanto tal Estado. Pero otra cosa es que no reconozca a Dios –lo hace en el preámbulo de nuestra Constitución política- y que no reconozca –como consecuencia de lo anterior- unos valores que son la base de una sociedad bien constituida. Valores que, además son los profesados por la mayoría de sus ciudadanos; y que por ello, sabiamente, la misma Constitución reconoce los "valores espirituales y morales de la sociedad".
Para formarse opinión sobre este tema, no hace falta grandes disquisiciones, basta tomarse la molestia de hojear un lamentable folleto que me aseguran están utilizando para "educación" sexual en 1º. y 2º. básico. Cuando una persona se opone a este programa de "salud" reproductiva, no necesita apelar a indicaciones de tipo religioso, en el sentido usual del término, que lo identifica con indicaciones de una iglesia. Basta considerar el bien de la sociedad. Cuando el Estado promociona el aborto, la eutanasia, o, en el caso que nos ocupa, el control natal no natural, estamos ante la corrupción del mismo Estado, lo que facilita la consiguiente corrupción de los individuos. Cuando el hombre se opone a la Ley natural -que es ley de Dios-, está, como dicen los ticos en una afortunada frase, serruchándose el piso.
Recientemente recordaba el caso del gobierno inglés, que se decidió a defender los valores para defensa de la misma sociedad. En nuestro caso, una educación sexual desorientada, socavará el matrimonio y la familia. Es una ilusión imaginar que se puede tener una educación sexual neutra en valores. Tal postura neutral
–desvalorizada- es un asalto directo a los valores de la sociedad.
El asalto es mundial. Ayuda ver que pasa en otros lugares.
BUENOS AIRES, 22/01/01 (ACI).- "Un grupo de asociaciones que defienden los valores familiares rechazó públicamente el proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, sobre los derechos de menores y adolescentes que, como en la Alemania nazi, ignora a los padres y pone a los chicos en manos del Estado. Señala que el tratamiento del proyecto de ley llamado de "salud sexual y procreación responsable (salud reproductiva) es inminente, porque si bien logramos posponerlo, en breve intentarán sancionarlo". "Existen también –agregan– proyectos de educación sexual obligatoria, destinados a pervertir a los menores de edad, ignorando totalitariamente los deberes-derechos de los padres de educar a sus hijos.
WASHINGTON DC, 22/01/01 – "Un vigoroso movimiento de Padres de Familia en California está impulsando una legislación que permitiría a los padres decidir si sus hijos reciben o no los controvertidos programas de "educación sexual"... Una coalición de grupos profamilia anunció un formulario que tendría validez en las escuelas públicas y que dejaría en los padres la decisión sobre la materia..."
SANTO DOMINGO, 15/01/01 – "Diferentes organizaciones provida han manifestado su preocupación por las recientes declaraciones de la Vicepresidenta de la República y Secretaria de Educación quien señaló que la enseñanza de educación sexual en las escuelas se basará específicamente en evitar el embarazo prematuro y en la trasmisión de enfermedades".
Todo esto suena a música conocida en Guatemala. Está claro: este programa de educación sexual tenemos que rechazarlo; como simples ciudadanos de un Estado laico.