ESCARMENTAR EN CABEZA AJENA
Un amigo mío, embajador de un país del Norte muy influyente, me comentaba hace años: realmente nosotros lo sabemos todo, no hay nada que nos tome por sorpresa, lo malo es que no ponemos remedio...
Algo de verdad hay en ello. Por ejemplo, pasando a los Estados Unidos: es un país con grandes problemas. Y los conocen.
En una investigación de la Fundación Carnegie, trabajada durante casi diez años, se juzga que el tiempo que dedican los padres a sus hijos de 10 a 14 años es una importante clave para el futuro de los adolescentes norteamericanos.
Los investigadores del estudio anteriormente citado (titulado "Grandes transiciones: La preparación de los adolescentes para un nuevo siglo") consideran la adolescencia tan importante como la infancia para el desarrollo de la persona, aunque hasta ahora, dicen, ha sido infravalorada. El informe llama la atención sobre el tiempo, cada vez mas corto, que los padres están con sus hijos, justo a una edad en que necesitan más de personas adultas para tomar decisiones o para reflexionar. En los últimos treinta años ese tiempo ha disminuido en un tercio. Por el contrario, la televisión está cada vez mas presente y, dice la investigación, "puede limitar la reflexión crítica de los niños y estimular los comportamientos negativos". Otro problema mencionado es que más de la mitad de los adolescentes han pasado al menos parte de su vida en familias en las que falta uno de los padres (el padre, de ordinario).
Los datos del informe reflejan una situación de emergencia entre los adolescentes norteamericanos. De 1985 a 1995 se ha duplicado el índice de homicidios entre los 10 y los 14 años, al igual que el índice de suicidios juveniles. La tercera parte de los niños de 13 a 14 años ha consumido algún tipo de droga, y antes de los 15 años, un tercio de adolescentes ha tenido alguna relación sexual. Igualmente, el índice de embarazos no deseados entre las jóvenes de menos de quince años es el que más ha crecido (precisamente a este respecto The Economist recientemente señalaba que esperaban este año medio millón de niños de madres adolescentes, no casadas).
Por todo esto, el informe recomienda una política laboral privada y pública que permita a los padres tener horarios de trabajo más flexibles.
Conocer todo esto puede sernos de gran utilidad. En primer lugar, para ver qué tamaño de problemas tienen y estar alertas. Estamos viendo una sociedad (para ser justos no sólo la norteamericana, sino que esto es común en muchos países 'desarrollados') que se tambalea sin recursos morales, sin los valores cristianos de siempre. Se dan cuenta -al menos en sectores pensantes, y esto es muy valioso-, pero no parecen llegar a una solución consistente.
El punto concreto es que si han deshecho la familia no pueden maravillarse de lo que está sucediendo. Si se han olvidado de verdades tan simples como que el matrimonio es de uno con una y para siempre, lo que está ocurriendo es razonable. Son situaciones cultivadas con legislaciones torpes sobre el matrimonio, el aborto, que facilitan un permisivismo de costumbres que no debe tolerar
-sin atropellar a nadie- ninguna sociedad que realmente quiera desarrollarse. Ver esto ya es de una gran utilidad: para apreciar nuestros valores ético, para protegerlos.
Por supuesto, que todo recae en lo mismo: lo que cada uno de nosotros, sin quejas estériles, estemos dispuesto a hacer por la
sociedad: ésa será la civilización del tercer milenio.