LA ONU, O DAR GATO POR LIEBRE
Recientemente han venido noticias sobre la ONU. También sobre superpoblación. Y sobre el papel de la Santa Sede en la reciente sesión especial de la Asamblea General de la ONU, llamada El Cairo+5. Recojo datos de "Noticias de la ONU", Boletín n. 132. Nos interesa mucho, particularmente en Guatemala.
La asamblea había sido convocada sólo para "la revisión y valoración de la ejecución del Programa de Acción de la Conferencia Internacional de El Cairo sobre Población y Desarrollo". Pero la insistencia de los países del Norte ha llevado a que se acepte en este nuevo documento que los llamados derechos reproductivos y sexuales de las mujeres y las niñas, que incluyen el "derecho" aborto "seguro y accesible", sean derechos humanos. También, siguiendo la línea del Plan de Acción de Beijing, el documento cuestiona el derecho de los padres a la educación de sus hijos en materias sexuales y reproductivas, al consagrar el derecho a la confidencialidad de los menores que acuden a servicios de salud reproductiva, que incluyen el aborto. En la práctica niega también el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud; e incluye en los servicios de planificación familiar la llamada contracepción de emergencia, imponiendo de este modo un nuevo nombre oficial para el aborto químico.
El plan exige a los padres y educadores de todos los niveles, la educación en la perspectiva de género. Esta educación, que se presenta como defensa contra diversos tipos de violencia inaceptable contra las mujeres y las niñas, se basa en que la sexualidad se origina en base a influencias culturales, negando las diferencias naturales.
Hubo muchas reservas. No sólo de Nicaragua y Argentina, sino de otros muchos países, incluida Guatemala. Según el citado Boletín, Australia hizo una declaración, que
se incluye en el documento final, diciendo que sus políticas no son las de proveer asistencia o apoyo a los servicios de aborto o a las drogas abortivas. China insistió en la defensa de su soberanía en general. La misma advertencia, salvaguardando especialmente su soberanía respecto a los valores éticos y religiosos, hicieron Quatar, Kuwait, Sudán, Jordania y Marruecos. Quatar y Guatemala hicieron reservas generales al documento; Kuwait, Yemen y los Emiratos Arabes Unidos, reiteraron las reservas hechas en El Cairo (1994); Jordania, Malta, Irán, Argentina, Nicaragua, Libia, Marruecos y Sudán hicieron también reservas. De este modo no se consiguió la pretensión del Fondo para la Población de la ONU de conseguir un acuerdo sin reservas.
Señalaba que el tema nos interesa mucho a nosotros. Primero, porque muchas veces miramos a los países opulentos sin discernir que -junto a logros positivos- reflejan una auténtica crisis de civilización. Lo que comentamos aquí es un gigantesco botón de muestra.
Y porque, junto las ayudas de países poderosos -gracias, de veras, por lo mucho bueno que nos viene-, puede llegarnos mucha ideología contraria a nuestros valores y cultura. Baste considerar que, según en diario Avvenire de Milán, la IPPF (Federación Internacional de Planificación de la Familia) corrió con los gastos de muchas delegaciones de países pobres, con la condición de dar su apoyo a los propósitos del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP)y de la misma IPPF. Igualmente, que, el mismo Fondo de las Naciones Unidas para la Población se convierten por este documento, no sólo en los impulsores y promotores del plan, sino en vigilantes universales de su cumplimiento.