NAVIDAD: SÍMBOLOS Y REALIDADES
Ya se nos acerca la Navidad, como de costumbre con abundancia de slogans comerciales y frases publicitarias más o menos acertadas. Muchas llenas de contenido: Que la paz les acompañe en estos días... Que el Niño Dios les llene de felicidad...... y muchos añaden: En unión de su familia. Son grandes verdades y valores que forman parte de nuestra cultura compartida por cristianos y no cristianos. Son valores universales, compartidos por cualquier persona de buena voluntad.
Esto lo tenemos bien claro. Pero hay sociedades donde han ido perdiendo estas ideas tan claras. En un país europeo recientemente entrevistaron a niños sobre el tema. El 67% identificó el 25 de diciembre con Papá Noel, personaje en quien el 77% de los niños creían en su existencia: un viejecito vestido de rojo y con barba blanca; que, según algunos, se pasa el resto del año bebiendo té y preparando juguetes con la ayuda de gnomos y renos voladores.
Es claro que en amplios sectores de la sociedad, en Navidad falta el gran festejado, que ha sido sustituido por Papá Noel, una figura básicamente vacía de contenido. Es razonable que los niños asocien la Navidad con quien lleva los regalos. Pero la culpa es de que en muchas familias no se habla del Niño Jesús, no se hace el Belén, y entre los miles de tarjetas de felicitación navideña falta un motivo religioso que recuerde el nacimiento de Cristo. Para algunos la Navidad sólo recuerda comercio, negocio.
Sobre el tema de las compras para regalos, en un reportaje sobre compras navideñas, en Estados Unidos, contaba una tendencia que se está dando -según el reportaje- elocuente: hay quien compran 13 regalos, dos para su novio y el resto, para ella, con una tarjeta a su nombre. Las "razones" también son elocuentes: me lo merezco... Yo trabajo y estudio muy duro... ˇFeliz Navidad para mí!. Obviamente, un planteamiento falso, especialmente en regalos de Navidad. Decir que eso es un regalo, es forzar el lenguaje y la realidad. Un regalo es dar algo a alguien como muestra de afecto. Lo otro, legítimo, se llama comprarse algo.
En Guatemala afortunadamente hay muchas costumbres que reflejan una cultura popular cristiana, y que si se mantienen, la fortalecen. El mismo árbol de Navidad, puede servir como complemento del portal de Belén, para crear «el clima típico» de esta fiesta y ayudar a comprender mejor el sentido de lo que estamos celebrando. En Roma todos los años desde 1982,un árbol es ofrecido por un país diferente para embellecer la Plaza de San Pedro del Vaticano durante las festividades navideñas. El del año pasado era un abeto de 70 años, de 25 metros de altura y proviene de las montañas de la región Ostrava-Opava (República Checa). Por su puesto, este árbol es un complemento a un nacimiento monumental, al estilo tradicional, colocado en la Plaza de San Pedro.
Hay otros muchos detalles, que hay que procurar mantener en las familias: la Corona de Adviento, las posadas, que en muchos barrios se van incrementándo a partir del 15 de diciembre. La misma quema del diablo, tiene el sentido de recordar la Fiesta de la Inmaculada y marca de alguna manera, el inicio de la Navidad. Igualmente hay que procurar que las felicitaciones de Navidad tengan un tema cristiano: no tiene sentido un simple abeto y un reno.... Recordaba a este respecto una tarjeta de Páiz del año pasado, con un Niño Dios y una leyenda clara: Existen muchas forma de ver la Navidad, pero sólo uno es el significado: en un día como éste, nació en Belén Jesús, el Cristo, Salvador del mundo
Las fiestas de Navidad deben ser -para los cristianos, particularmente, aunque no en exclusiva- ocasión de fortalecer nuestros valores. Precisamente la celebración de este día concreto fue una inteligente iniciativa de los cristianos del siglo IV: una fiesta pagana dedicada al 'sol invicto' romano empezó a presentarse como signo del nacimiento de Cristo. Y se ha hecho una fiesta popular, llena de sentido. Esto último es lo que debemos preocuparnos de mantener. Los 'nacimientos', tan propios de nuestro país, comenzaron en la Edad Media por iniciativa de San Francisco de Asís. Hay que procurar que no falten en nuestro hogares. También esto ayuda en la sociedad en que vivimos a tener presente el sentido de la Navidad: días de alegría , de paz, de fortalecer los vínculos familiares cristianos.