¿APOYO A LA DELEGACION A PEKIN?
Alguien comentaba que somos un país de 'pochos', de inconformes a quienes todo lo que viene de fuera parece mejor, sobre todo si viene de los Estados Unidos.
Y pensaba que quizá ayude a estar orgullosos de la postura de Guatemala ante la conferencia de Pekín, recordar la declaración de un numeroso grupo de Senadores de los Estados Unidos, donde nos animaban a no caer en su 'desarrollo'. Está hecha con ocasión de la reciente conferencia de El Cairo, y todo sigue vigente para la de Pekín. Dice así en algunos párrafos conducentes.
"Nos hemos enterado de que algunos funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos están promoviendo agresivamente la aceptación a nivel mundial del aborto a petición (pro choice), como parte de un nuevo Programa de Acción de las Naciones Unidas para controlar la población". "Nosotros, Miembros del Congreso de los Estados Unidos, quienes expresamos el sentir de millones de ciudadanos de nuestro país, respetuosamente les animamos a que resistan cualquier presión para abandonar la protección a la vida de los niños de su país"
"Urgimos a la delegación de su país a que rechace cualquier propuesta o forma de expresión en el documento final, que tenga el propósito de debilitar o anular las leyes antiaborto de su país que actualmente protejen a sus niños del aborto"."Creemos firmemente que los niños -nacidos o por nacer- valen muchísimo y que el gobierno tiene el altísimo deber moral de proteger de todo daño a niños indefensos".
Pasan después a analizar brevemente la situacipón de su país (USA): "Tristemente y como resultado de una decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, el niño por nacer en nuestro país no goza de ninguna protección y el número de niños muertos por el aborto ha aumentado drásticamente a más de un millón y medio por año". "Les urgimos a que excluyan el aborto de las definiciones de los muchos términos ambiguos que forman parte del documento propuesto, y que rechacen por completo la promoción del 'aborto seguro'. El aborto es intrínsecamente incompatible con la 'salud reproductiva', 'los derechos reproductivos', 'la planificación familiar, 'la regulación de la fertilidad', 'la maternidad sin riesgos'".
Curiosamente coinciden todas estas afirmaciones -que no vienen de ningún 'sector religioso' precisamente-, con unas declaraciones que también se dieron en el ambito norteamericano, algunos meses atrás. Se trata de lo que un periodista calificó de 'la más valiente y poderosa proclamación de la verdad que he escuchado en más de 30 años como profesional en Washington'.
Ante una audiencia de 3,000 personas -incluyendo al Presidente, Vicepresidente y sus respectiva esposas-, la Madre Teresa afirmó: "Si aceptamos que una madre mate hasta a su propio hijo, ¿como podremos decirle a otros que no se maten los unos a los otros...Cualquier país que acepte el aborto, no enseña a su pueblo a amar, sino a usar cualquier medio de violencia para lograr lo que ellos quieren". En este momento, comenta el periodista, el Presidente alcanzó un vaso de agua con rapidez, mientras la Señora Clinton, el Vicepresidente y la señora Gore miraban -inexpresivamente- a Madre Teresa. Se vió claro que, mientras los demas estallaban en una ovación de pié, para estos personajes era un momento incómodo.
Y concluyó así la Madre Teresa esta fase de su razonamiento: "Muchas personas están sumamente preocupadas por los niños de la India y de Africa, donde algunos mueren de hambre. Muchas personas están también inquietas por la violencia que hay en este gran país de los Estados Unidos. Interesarse por estas cosas es bueno, pero son a menudo a estas mismas personas a quienes no interesan los millones de niños que están siendo asesinados por la libre decisión de sus propias madres. Y este es el principal destructor de la paz: el aborto, que lleva al pueblo a tal ceguera. ¿Porque las naciones y los pueblos dicen estimar la nobleza y la dignidad de la vida humana mientras permiten que florezca el aborto? ¿Por qué sufren horrores por las muertes indiscriminadas en Bosnia, cuando sus bebes están siendo asesinados con mayor eficiencia y fuera de las cámaras de telecvisión?"
Estas consideraciones nos sirven para no caer en el defecto que indicaba al principio: estemos orgullosos de que la postura oficial de Guatemala en la conferencia de Pekín sea de defensa de la humanidad. Tenemos la suerte de que el gobierno mantenga una postura firme en esta línea, cosa que, por lo demás, no es más que lo que tiene que hacer. No se trata, sabemos muy bien y lo atestiguan los razonamientos transcritos anteriormente, de 'fanatismo religioso' ni 'moralista', ni mucho menos, de 'oscuros compromisos'. Se trata básicamente de ir de acuerdo con las normas contitucionales y, sobre todo, de no ir a negociar fuera de casa con los valores morales, éticos y religioso de todo un pueblo.