TODOS SANTOS, CUCHUMATAN, HUEHUETENANGO

A todos nos consternó el sábado pasado la terrible noticia del asesinato de dos personas a manos de una turba enloquecida. Porque no se puede calificar de otra forma esos tristes sucesos.

Consternó y avergonzó porque nos llovió sobre mojado después de la ola de saqueos de maras. Aunque estos saqueos tienen un diagnóstico más claro: tuvieron una ocasión de oro dada por unos manifestantes pacíficos -e ilegales, hay que añadir- y una invitación al saqueo dada irresponsablemente a esas maras. Porque no otra cosa hizo quien aseguró que la fuerza pública no iba a intervenir. Hizo lo que existió hace ya siglos: dar una patente de corso a los delincuentes. Patente de corso fue una figura inventada por los ingleses: una real cédula con que el gobierno inglés autorizaba a hacer todo tipo de saqueos contra sus enemigos. Basta recordar a Sir (¿¡) Francis Drake, el famoso –tristemente famoso- corsario...

Comentábamos, en un desayuno, este hecho, y alguien adelantó una solución. La detallo por si sirve... Hagamos, vino a decir, lo que ya es uso para los partidos de fut, cuando turbas descontroladas hacen desastres: se suspende a ese estadio por meses, años... y el sistema funciona. Hagamos lo mismo: un Travel Warning interno, advirtiendo a las agencias de turismo –y a los particulares- que no vayan a ese lugar, Todos Santos en este caso. Por un tiempo que se determine de acuerdo con los desordenes que hayan ocasionado. A casi todos les pareció bien: sólo se veían ventajas. Y el lógico inconveniente: pagan justos por pecadores. Pero los justos (en este caso los comerciantes, los que se benefician del turismo en general) cuidarían que los pecadores (los bochincheros) se controlaran. Algunos alegaron que con esto no se iba a la raíz del problema; otros contestaron, de acuerdo, pero, por lo menos, se arreglan los efectos más deprimentes. Sirve.

Lo que definitivamente es engañarse –y engañar a los habitantes de ese pueblo- es

intentar buscar causas: que estaba tensos, que había rumores de que iba a haber una reunión de sectas satánicas, que habían actuado por impulso, por provocación... Desde luego, habrá que hacer investigaciones, parece razonable, sobre si ha habido robo de niños, qué problemas específicos existen. Los genéricos ya los conocemos, hay que atajarlos, y rápido. Son la falta de cultura, de formación en valores.

Evidentemente todas las circunstancias atenuantes se deberán tener en cuenta a la hora de juzgar a los instigadores y a los hechores. Lo que no se puede hacer es dar atenuantes por adelantado, como sistema. Es como decir al resto de la población: sigan, no pasa nada, están justificados. En lo personal no dudo que hubo instigadores, pues la gente de esas poblaciones me consta que son pacíficas. Y tampoco es correcto, en mi opinión, achacar esas violencias a la pasada confrontación armada, a las violaciones de los derechos humanos, etc. Cuando hay una cultura verdaderamente fuerte en valores, la historia demuestra que la gente

-las sociedades-, cuando quiere, no reacciona con violencia injusta ante la violencia.

También algo por lo que todo el mundo clama es porque se haga justicia con rapidez. Ya fue muy positiva la reacción del gobierno al detener a los presuntos culpables. Ahora lo que se requiere es que el sistema judicial funcione eficientemente. Que los juicios se haga, y en un plazo razonablemente muy breve; lo que no puede ocurrir es que en el 2005 estemos solventando estos problemas. Esto si es verdaderamente vital para la sociedad, porque es dejar claro que nunca el principio de autoridad, la legalidad, puede conculcarse impunemente en un estado de derecho.

Hosted by www.Geocities.ws

1