OLFATO ANTE LAS NOTICIAS
Así como el periodista debe tener olfato para detectar la noticia, el lector necesita desarrollar el suyo para deslindar la verdad de la desinformación. Es bueno desarrollar el juicio crítico, porque es de todos conocido -aunque no se diga mucho- que unas pocas agencias de prensa pueden manipular la opinión pública. Una técnica es la del "uso de estímulos": para provocar la reacción a la que ya ha sido acostumbrado el lector. Se utilizan así términos a los que el lector asociará siempre un valor negativo. Por ejemplo, "integrista", "extremista", "ultra", "secreto"..., nos predisponen antes de leer la noticia.
Está técnica se detecta en muchas de las noticias sobre la actitud la Iglesia Católica ante el genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial. Desde el año pasado estaban preparándonos, sobre todo las agencias de prensa europeas, para un "mea culpa" del Vaticano, reconocer "sus culpas históricas". Todo apuntaba a que había algo podrido, que mejor se aireaba para que no oliera tan mal. Pero es otra la realidad histórica.
Veamos sólo un punto: la acusación de que Pío XII no protestó públicamente durante el exterminio de judíos. Las verdad es que esta acusación surge hasta 1963 en una obra de teatro, El Vicario, del alemán Rolf Hochhuth. En algunas noticias de prensa recientes se afirma que fue el primero que se atrevió a decir la verdad, que ante sus acusaciones su sucesor Paulo VI se vio obligado a abrir los archivos secretos. La realidad es otra, basándonos en las declaraciones de alguien tan poco sospechoso de parcialidad como es el historiador judío Pincas Lapide. En la revista alemana PUR-Magazin (mayo 1997) declaraba: "El autor de El Vicario no disponía de nuevas fuentes que no que no fuesen ya conocidas. Con su mezcla de verdad y ficción confundió a la gente y creó prejuicios injustos contra el Papa". Textualmente afirma que los reproches contra Pío XII son simplificaciones y "calumnias". Señala que detrás del pensamiento de Hochhuth -protestante alemán- "hay más de 500 años de antipapismo", y que la obra "El Vicario es una especie de caricatura hecha por un protestante, más o menos practicante, a partir de lo que siempre le han contado de lo que son los Papas".
Cómo nos engañan algunos titulares de prensa... A la pregunta de si Pío XII hizo mucho por lo judíos, responde Lapide: "Si. En cualquier caso, mucho más que cualquier otra iglesia cristiana o institución de la Europa de entonces. Las iglesias evangélicas, el Comité Internacional de la Cruz Roja, hicieron infinitamente menos de lo que hizo Roma para salvar judíos". Así lo reconocieron los judíos nada más acabar la guerra y después. Hay infinitos testimonios de víctimas que se salvaron, de los que sufrieron, que están por encima de cualquier sospecha. Las críticas comenzaron después de 1963, por la publicación de la obra irresponsable de El Vicario.
Otra muestra de manipulaciones de prensa, lo aporta Pierre Blet, en La Civiltá (21 marzo 1998). Algunos medios de prensa habían alegado que en los últimas publicaciones históricas no figura la correspondencia entre Pío XII y Hitler. La verdad es que sólo existe una carta -publicada- en que Pío XII comunica su nombramiento; el resto, sólo existe en la fantasía del periodista.
Un último testimonio, para fortalecer un buen juicio crítico ante algunos mitos de la prensa. Es de Albert Einstein en The Tablet de Londres: "Sólo la Iglesia se pronunció claramente contra la campaña hitleriana que suprimía la libertad. Expreso mi admiración por esta Iglesia que, sola, tuvo el valor de luchar por las libertades morales y espirituales".