NO ESTAMOS SOLOS
El titular lo utilizó ya un editorial para agradecerle a Bush su empeño en erradicar la corrupción de nuestros países. Ahora quiero referirme a una corrupción invisible, mucho peor. Es la corrupción de los valores en una sociedad. Cuando se destruyen, el daño es tremendo –nos hace infelices- y, además, el retorno es muy dificultoso. Quizá se podría comparar con borrarle todos los programas a una computadora, o meterle un virus...
Poco a poco se ha ido preparando –manipulando- a la opinión pública. Por ejemplo, hoy en día, ya han convencido a bastante gente de que mantener a más de dos hijos es casi imposible. Mary Walsh, estadounidense, madre de familia, explica que tener hoy día una familia numerosa no es imposible, aunque algunos piensen lo contrario (Perspective, Sydney). Walsh señala una paradoja: "Cuando una mujer decide abortar, tanto el embarazo como la muerte del feto son un asunto privado entre la mujer y el médico. Pero resulta que cuando la mujer decide tener al niño, aquello se convierte en un problema de interés público". En efecto, algunos –la "policía de la fecundidad", como los llama la autora– reaccionan con asombro o aun disgusto cuando ven que tiene seis hijos. A continuación, Walsh va dando réplica a las ideas equivocadas más difundidas sobre las familias numerosas.
Pero volvamos a Bush. Ha sido valiente y ha dicho cosas políticamente incorrectas, pero eficaces para la sociedad y hay que agradecérselo. Así lo han hecho varios grupos pro vida centroamericanos, 35 para ser más exactos, entre ellos CODEDENA de Guatemala. Le entregarob un mensaje del que resumo algunas ideas. Aprovecharon su reciente visita a El Salvador para agradecerle públicamente su firme apoyo y reconocimiento del derecho a la vida que posee todo ser humano desde el momento de la concepción hasta su muerte natural.
Aplauden su declaración de que el llamado "sexo seguro", considerado por algunos como el único camino "realista", ha sido un fracaso. Le agradecemos la aplicación de su política que evita la exportación del aborto a países como los nuestros con los impuestos de muchísimos de sus ciudadanos que se oponen a esa práctica. Terminan con una denuncia clara: en las últimas décadas se ha presionado a nuestros países por motivo de nuestra pobreza a reducir peligrosamente el tamaño de nuestras poblaciones, en base a cuotas, patrones y parámetros inventados e impuestos por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en contubernio con países europeos y asiáticos, algunas agencias de las Naciones Unidas (ONU) y con ONGs nacionales y extranjeras. Señala que con el pretexto de combatir el sida, la AID ha financiado y promovido, en contra de principios legales vigentes y de la experiencia desastrosa de otros países desarrollados, programas y material de educación sexual, tendientes a pervertir la mentalidad y el comportamiento sexual de la población centroamericana, especialmente de nuestra juventud. Estos programas, atentan gravemente contra nuestra identidad cultural y nuestros principios morales y espirituales, a la vez que promueven, especialmente en los niños y adolescentes, la adicción al sexo, la homosexualidad, la prostitución, la promiscuidad, el uso engañoso e irresponsable de inmorales métodos, como el preservativo y los contraceptivos, entre otros.
La petición que hacen está en la mente de muchos: que la ayuda de los Estados Unidos se oriente al desarrollo económico, social y moral y no a promover conductas irresponsables, que generan un deterioro moral, espiritual e intelectual cada vez más costoso y doloroso.
El punto es claro: la dignidad de la persona encuentra su primera y fundamental expresión en la inviolabilidad de la vida humana. De hecho, se puede afirmar que la mayor lacra mundial es la incoherencia a la hora de reconocer, respetar y promover el derecho a la vida desde la concepción. En esta línea, el presidente Bush dio un importante paso en defensa de la vida, al declarar el 20 de enero de 2002 Día Nacional de la Santidad de la Vida Humana.
Y gracias por ayudarnos, Mr. Bush...