NOTICIAS ENGAŇOSAS, NOTICIAS VENENOSAS
Hay noticias que parecen veraces, pero que están en realidad basadas en manipulación de datos. Un ejemplo es un reciente despacho de France Press, que venía a decir que la familia biparental –la de siempre, con padre y madre- "pierde terreno", y que se va a llegar a la familia monoparental, con sólo padre o madre.
Hoy en día se publican gran cantidad de datos, con los que se pretende retratar la realidad. Pero a veces los números son falsos, otros esconcen trampas. Hace poco The Wall Street Journal comentaba, refiriéndose a los Estados Unidos, como sólo por el hecho de haber subido –arbitrariamente- la oficina del censo de Estados Unidos la cuota de ingresos límite en $3,000, habían crecido de la noche a la mañana en doce millones de pobres.
Hace unos años Time reconocía que lanzan continuamente sobre el público incauto asombrosas estadísticas, como si tuviesen toda la autoridad de la verdad científica. "El hecho es que en Estados Unidos gran parte de los programas políticos y sociales se basan en cifras no confirmadas. Muchas estadísticas son escandalosamente sospechosas. A veces, se utilizan cifras erróneas sin demasiada mala intención. Pero, con mucha frecuencia, se emplean deliberadamente cifras exageradas para engañar, recaudar fondos o sacar adelante un determinado proyecto".
El artículo a que me refiero al comienzo deforma la realidad. En primer lugar porque la sociedad se basa sobre el único modelos de familia: la basada en el matrimonio de uno con una y para siempre. Lo otro, lo que llaman familia monoparental, son situaciones anómalas, dignas de todo el respeto y la ayuda que la sociedad pueda darle, pero pretender basar la sociedad sobre situaciones anómalas, es un daño a la sociedad.
El tema de la familia y el matrimonio no es asunto simplemente "privado". En Estados Unidos últimamente algunos Estados empiezan a replantearse esa tendencia a facilitar el divorcio. En Michigan se está tramitando una ley para poner barreras al divorcio de matrimonios con hijos y cuando lo solicita sólo una parte. En Iowa se prepara un proyecto similar, y hay planes para hacer lo mismo en Idaho, Georgia y Pensilvania. Estas iniciativas cuentan con apoyo popular: según una encuesta realizada por el Family Research Council, el 55% de los norteamericanos son partidarios de ellas.
La diputada Jessie F. Dalman, promotora del proyecto de Michigan, dice que "tenemos que empezar a ver la relación entre el divorcio y otros problemas", especialmente la pobreza familiar y la delincuencia juvenil. Algo parecido declaraba a la revista Newsweek William Galston, ex consejero del presidente Clinton: "Hemos hecho un gran experimento social en los últimos 40 años, en favor de la autonomía individual, la capacidad de elección, la felicidad y la realización personales, y en detrimento de la responsabilidad y del sacrificio. Ahora nos preguntamos si el experimento ha sido un éxito o un fracaso".
Sobre el matrimonio y la familia está basada la salud de la entera sociedad. Indudablemente hay problemas: pero la actitud sensata es reconocerlos y poner medidas para solucionarlos, no aceptarlos como una tendencia irreversible. No se puede ceder ante el desaliento que parecen propugnar los planteamientos a que me refería al comienzo. Podemos hacer y mucho. Hay que servirse de todos los medios que ofrece la civilización actual para propagar los verdaderos valores de la sociedad, valerse de los cauces asociativos que potencian la voz que, aislada, no se deja escuchar. Se puede y mucho, sobre todo, porque este es el planteamiento verdadero.