ESTADOS UNIDOS SIENTE NECESIDAD DE FORTALECER LA FAMILIA
Estados Unidos inició hace treinta años la llamada "revolución sexual", y ahora cuenta las bajas. Se descubre un panorama de desintegración familiar que ha dado lugar a todo un Cuarto Mundo en el seno de la nación más rica de la Tierra. La situación de millones de niños -víctimas del divorcio, de la falta de padres responsables, de la violencia urbana- preocupa cada vez más. Pero aún con una cierta sensación de impotencia, la sociedad empieza a reaccionar.
En Estados Unidos existe una viva conciencia de que la familia atraviesa una grave crisis, cuyas primeras víctimas son los niños. Desde que la Comisión Nacional de la Infancia se han multiplicado las voces de alarma. Diversos estudios han dibujado el preocupante retrato de la infancia y juventud norteamericana actual.
* El 20,3% de los menores viven bajo el límite oficial de pobreza. * El 22% están a cargo de uno solo de los padres y el 3% viven sin ninguno. * Al ritmo actual, más de la mitad de los niños blancos y tres cuartas partes de los negros pasarán parte de su vida en familias de un solo padre. * En 1990 hubo un récord de 407.000 niños bajo tutela pública (66% de incremento respecto a 1983). * En una jornada escolar media, miles de alumnos de enseñanza obligatoria abandonan los estudios. Estos muchachos presentan una probabilidad tres veces y media mayor que los demás de cometer delitos y seis veces mayor de tener hijos sin casarse. * El 6,4% de los chicos de 12 a 17 años consumen marihuana; el 1,1%, cocaína. * Anualmente, cerca de 350.000 adolescentes solteras tienen hijos.* Entre los jóvenes blancos de 15 a 19 años, el homicidio es la segunda causa de muerte, después de los accidentes de automóvil y antes del suicidio; para los negros, el homicidio es la primera causa. En conjunto, los homicidios de jóvenes experimentaron un aumento del 48%.
Los norteamericanos se percatan de que muchos niños viven en hogares de atmósfera irrespirable, en barrios de ambiente violento y degradante. El diagnóstico unánime señala que la desintegración familiar priva a tantos niños de los resortes morales y materiales necesarios para su adecuado desarrollo. El principal origen de este deterioro de la familia se encuentra en la explosión del divorcio y de los nacimientos extramatrimoniales, formidables productores de familias de un solo padre, la anomalía que ha llegado a ocupar un lugar destacado en la sociología norteamericana. Como se ve, la penuria material no es lo más grave. La circunstancia más común entre los delincuentes juveniles es pertenecer a una familia de un solo padre. Estos chicos, además, presentan con más frecuencia problemas como trastornos psíquicos, bajo rendimiento escolar, abandono de los estudios, etc.
Esto explica que The Economist, una revista ajena a planteamientos religiosos, subrayaba que los gobiernos no pueden ya ignorar las consecuencias negativas del divorcio. El semanario recomienda usar con el divorcio la misma táctica que con el tabaco: "Primero, comprender y explicar el daño que hace; después, intentar cambiar la opinión pública; luego, tal vez, cambiar la legislación".
Un motivo de optimismo en medio de este panorama desolador es que está difundiéndose la convicción de que es preciso fortalecer la familia, volviendo a valores desacreditados por la "revolución sexual" y desalentando el individualismo. Los medios de comunicación, en numerosos reportajes y comentarios que dedican a este tema, empiezan a transmitir explícitamente este mensaje.