DIA DE LA MADRE, SUELDO DE UNA MADRE
Alguna madres suelen quejarse, más o menos en broma, de que es malo que sólo tengan un día: que se acuerden más de ellas. Otras, como una que escribió en cartas a los lectores, se quejaba, también más o menos en serio, que todos los regalos que les hacían eran para que trabajaran más en la casa: electrodomésticos, etc. Con pretensiones de seriedad, un despacho de France Presse nos informaba recientemente que un estudio del Edelman Financial Service, de Fairfax, Virginia, que estableció que las diversas ocupaciones cotidianas de una mamá la obligan a ejercer alrededor de 17 oficios combinados en una sola jornada. Después, en base a los datos de la Oficina de Estadísticas del Trabajo, calculaba que una madre podría reclamar el pago de unos 42 mil dólares mensuales. Terminaba, para ser justos, que además nadie puede cuantificar el valor del amor que una madre concede a su familia.
Es ya tema conocido en la opinión pública, como muchas madres se sienten frustradas por tener que elegir, cuando necesitan trabajar fuera del hogar, entre trabajar muchas horas o no hacerlo en absoluto: preferirían un trabajo parcial para poder dedicar más tiempo a su familia y a sus hijos. El resultado de últimos estudios en los Estados Unidos, muestran que a un tercio de las mujeres casadas norteamericanas les gustaría trabajar a jornada parcial. Sin embargo, muchas escogen el empleo a tiempo completo porque el parcial no les permite las mismas oportunidades de trabajo. Las mujeres se sienten frustradas ante la actitud de "todo o nada" de las empresas. Este puede ser el motivo de que haya un 25% de mujeres casadas que no trabajan, aunque les gustaría hacerlo, y que un 75% de las que se ven obligadas a hacerlo tiempo completo se sientan frustradas por su deficiente atención a la propia familia.
La temática y los problemas parece trascender las fronteras. En Gran Bretaña, donde es una conquista laboral la semana de 35 horas, una reciente publicación de la Oficina de Estadísticas Nacionales de Gran Bretaña (Social Focus on Women and Men) revela que la mayoría de las mujeres que trabajan fuera del hogar trabajan 54 horas y media a la semana, cerca de la mitad de ellas en su propia casa (25 horas). Por otra parte, las amas de casa que se dedican tiempo completo al hogar, siempre según las referidas estadísticas, dedican un total de 40 horas a la semana al trabajo doméstico.
En muchas sociedades las madres de familia no tiene otra salida que la de trabajar fuera de sus hogares. Las políticas gubernamentales equivocadas y las consideraciones sociales privan a la mujer de la libertad de escoger de trabajar en casa o no. Este problema se intensifica por la erosión del respeto a la maternidad, así como a la falta de corresponsabilidad paterna. Son ilustrativas algunas de las Recomendaciones del pasado Encuentro Familia y EconomRa realizado en Roma, en el que el conferencista principal fue el Premio Nobel, Profesor Gary Becker de la Universidad de Chicago. Pueden servirnos par a concluir estas consideraciones sobre los pretendidos sueldos de las amas de casa.
--A las mujeres se les debería ofrecer condiciones económicas que les permita escoger libremente cómo quiere pasar su tiempo entre el trabajo y el cuidado de sus hijos y miembros mayores de la familia.
--El valor incalculable de madres como las principales desarrolladoras del capital humano deberían ser reconocidas y favorecidas en la ley y en las políticas, tanto por el sector público como privado.
--Los ingresos de las madres que trabajan en la casa pueden y deberían estar incluidos en las estadísticas nacionales de ingresos, aunque no sea sino para demostrar la contribución masiva hecha a la economía especialmente por madres y amas de casa.