BUENAS NOTICIAS...MENOS CONOCIDAS
Por segunda vez, en menos de un año, el Parlamento español
rechazó la ampliación del aborto propuesta por el ahora minoritario Partido Socialista. La propuesta quería permitir el aborto también a casos de conflicto personal, familiar o social... Son buenas noticias que afectan a los españoles -entre otras cosas, porque muchos de ellos ya podrán nacer-, pero nos importan a todos. Quizás sólo para aprender hacia donde no hay que ir, porque regresar es muy, pero que muy difícil. Aunque sí es posible cambiar el rumbo de este mundo nuestro.
Es el caso triste de los Estados Unidos. Lo narra un interesantísimo escrito (The America We Seek: A Statement of Pro-Life Principle and Concern) firmado entre otros por Robert Casey, ex gobernador de Pensilvania; Mary Ann Glendon, profesora de Harvard y primera mujer en encabezar una delegación de la Santa Sede (ante la Conferencia de Pekín); Bernard Nathanson destacado abortista convertido en militante pro-vida; Richard John Neuhaus, ex pastor protestante y ahora sacerdote católico, que edita la revista First Things, de gran influencia en los Estados Unidos; Michael Novak, del American Enterprise Institute, etc.
En este Manifiesto buscan que se reconsidere la ley de liberalización del aborto. Esa ley, vigente desde 1973, es la causante, en la actualidad, de la muerte de un millón y medio de norteamericanos al año. El resumen de la propuesta es razonable: ayudar a las embarazadas en situaciones difíciles y emplear la persuasión en el debate público.
Algunos de los argumentos del escrito son impactantes. La
mujer paga un precio enorme por causa del aborto. Al facilitar el supuesto remedio 'tecnológico', la permisividad ha estimulado un comportamiento sexual irresponsable y destructor por parte de los hombres. El aborto libre ha proporcionado una excusa a los hombres que eluden su responsabilidad, alegando que el niño que ellos han contribuido a engendrar habría debido ser abortado, o que si la mujer no quiso abortar, no puede imponerles ninguna responsabilidad por el estilo de vida que ha elegido.
El aborto es una de las principales causas de la alarmante desintegración familiar que padece Estados Unidos. Allí, el niño no nacido disfruta hoy de menos protección legal que las especies de aves en peligro de extinción que habitan en sus reservar naturales. Buscando remedio a la terrible relación que existe entre el aborto libre y la crisis familiar del país, llegan a pedir que las penas, cualesquiera que fuesen, previstas en la ley, caigan sobre los que practican abortos, no sobre las mujeres en crisis.
El documento hace una advertencia, actual para cualquier país. Los problemas que en su día los promotores del aborto dijeron que se atenuarían con su liberalización -la pobreza infantil, los nacimientos ilegítimos, los malos tratos a niños, etc.-, en realidad han empeorado en todos los estratos sociales después de su liberalización. Hay que restablecer, por medios legítimos de persuasión democrática, lo que es una verdad de orden natural: la vinculación moral entre sexualidad y matrimonio, y entre matrimonio y procreación.
Son noticias y nuevos aires que nos conviene mucho conocer. Para aprender a no caer en esos desastres ni dejar que nos los impongan.