3338 CONFERENCIA DE ESTAMBUL: ENFRENTAMIENTO NORTE vrs. SUR
El enfrentamiento entre países del Norte (desarrollados) y los del Sur (en vías de desarrollo) es proverbial. En Latinoamérica, lo detectamos sobre todo con los Estados Unidos: es raro el país que no tiene quejas y a veces muy profundas. Basta el reciente caso de Colombia: con razón o sin razón , se trata de un país que está siendo presionado más allá de lo que es propio, de un país soberano.
En la Conferencia de Estambul (3-14 junio 96) sobre asentamientos humanos, este enfrentamiento ocurrió de nuevo, como ya había sucedido en pasadas Conferencias. Por ejemplo, tuve la oportunidad de leer el Testimonio para el Congreso de los Estados Unidos que da Marta Lorena de Casco, Jefe de la delegación de Honduras ante la Tercera Conferencia sobre Población y Desarrollo. Los Estados Unidos presionaron descaradamente a los países latinoamericanos para que se plegaran a su postura sobre el aborto. Relata una reunión (ella sola ante siete de la delegación norteamericana) donde, ante su afirmación "Honduras mantiene una posición forme en defensa de la vida", Mr. Wirth, Jefe de la Delegación USA contestó: "Pero usted sabe que Estados Unidos tiene mucha influencia en lo países donantes y ayuda mucho a su país". Sin comentarios.
La Conferencia de Estambul plantea que la rápida urbanización del mundo - en el 2025 tres de cada cinco habitantes vivirán en ciudades- podrá ser encauzada si se aplican directrices sensatas. Hasta aquí todos de acuerdo. Pero el tema es que, en todas las culturas, la vivienda está ligada a un modo de convivencia familiar basado en el matrimonio y en los hijos. Aquí comenzaron las pugnas. Cosa que intensan a todos, porque está en juego qué cultura queremos para este tercer milenio que se nos acerca.
Un primer tema es el del desarrollo sostenible. Los países del Norte lo usan en el sentido de controlar los recursos naturales de los países en desarrollo, para preservar el medio ambiente. Luego justifican el control de población con la idea de que a menos gente (de los países en desarrollo, es claro), menos daño a la naturaleza. Los países del Sur, están de acuerdo en preservar la naturaleza, pero lo entienden dentro de un desarrollo económico en el que es prioritaria la subsistencia de la persona.
El tema de la diversidad cultural y a los valores espirituales, el Norte no quería incluirlo. Pero esta vez pudo más el Sur: se incluyó en el document que deben tenerse en cuenta el significado "de las diversas formas religiosas, culturales e históricas".
El debate sobre salud reproductiva fue agrio. Porque con este término -en sí inocuo- obedece al interés del mundo desarrollado (se entiende que desarrollado económicamente, no necesariamente en otros aspectos humanos) en implantar desde el Norte el control de natalidad a los países del Sur. Una de las delegadas de los Estados Unidos afirmó rotundamente que traía instrucciones precisas para mantener este concepto en el documento, como uno de los objetivos fundamentales.
Otro punto fue la pretensión de introducir el término "familias" en lugar de familia. Para una mentalidad basada en el sentido común: familia es de uno para una y para siempre. Y cuando se experimentan otras familias (por ejemplo, de homosexuales) se acaba en la corrupción de las sociedades, como sucede en muchos países desarrollados: hijos sin padres, sociedades sin amor porque no hay familia.
La sorpresa final la dio China: afirmó que no podía haber desarrollo sostenible si no había control de natalidad. Todos sabían que esto para China significa política del hijo único, con consecuencias de abortos forzados, asesinato de niñas y un largo etcétera de violaciones de derechos humanos. Pero como China tiene derecho a veto, todos se plegaron a sus deseos. Se trataba obviamente de una asamblea democrática...a su modo. Con unos países del Norte que pretenden imponernos políticas destructoras de la sociedad... si nos dejamos. Estambul fue un botón de muestra.