GRANDES TEMAS AUSENTES EN LOS PLANES DE LOS CANDIDATOS
Leí hace poco una cita: Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de una cacería. Es de alguien de experiencia: Otto Eduard Von Bismarck, gran político de fines del siglo pasado, artífice de la unificación alemana.
Si se miente o no antes de las elecciones, lo estamos viendo. Ahora, con los planes de gobierno publicados, se puede juzgar de que pretenden los candidatos. Hay que valorarlos según cubran lo básico del bien común: respeto a la persona, buscar el bienestar social y el desarrollo, y promover la paz. Cosas elementales, que todos ansiamos y que a su manera todos intentan hacer. El problema es quien puede: por eso las elecciones…
Hay que ver como se pronuncian sobre los grandes temas que definen la sociedad. En los planes publicados abordan con más o menos profundidad algunos de esos temas y los colocan como pilares -o no, según cada caso-: defensa de la mujer, medio ambiente, pueblos indígenas, seguridad social, combate a la pobreza, salud, educación, administración de la justicia, Relaciones exteriores, capacitación laboral, etc., etc. Es lógico que sean temas prioritarios.
Pero es vital también saber que piensan sobre otros grandes temas candentes para la entera sociedad. A algunos puede parecerles no definitivos para el país, pero son temas que inciden dramáticamente en el progreso o el ocaso de las sociedades. Me refiero al tema de proteger valores y de atacar males morales de la sociedad. Quizá aparente que no son temas sobre de los que sea prudente políticamente definirse, pero en el fondo son los que definen a un candidato o lo descalifican, sólo con que sepan detectarlos.
Hay muchas manera de afrontar esos temas, pero en primera aproximación hay que saber del futuro gobernante, que piensa sobre la familia, célula y salvaguarda de la sociedad. Que piensa sobre la importancia de la moralidad pública: por ejemplo, como afrontar la ola de pornografía que puede ahogar una entera juventud… y niñez. O sobre la droga, que vemos como corrompe silenciosamente a sociedades poderosas económicamente. Hay que opinar -y planear para el futuro gobierno- sobre temas tan específicamente nuestros, como es el de la capacitación par a el trabajo, base de nuestro desarrollo sostenible. Un gobierno con visión tiene que tener resortes -incluso de protección financiera- para favorecer la estabilidad del matrimonio y disuadir de la lacra Seamus Grimes, profesor de Geografía en la Universidad Nacional de Irlanda (Galway)que significa el divorcio -respetando a las personas- para la sociedad como tal. Un gobierno -una municipalidad- debiera plantearse, por ejemplo, el problema que significa madres con hijos pequeños, sin guarderías donde dejarlos mientras tiene que ir a trabajar. Esto si es una real ayuda para los niños. O tener unos impuestos sabiamente planeados, de modo que una familia numerosa sea realmente favorecida por el fisco.
Aquí entraríamos al tema de población, sobre el que deben ser claros los candidatos. Ahora baste señalar, un reciente comentario de Seamus Grimes, profesor de Geografía en la Universidad de Galway, que señala que tras muchas de las campañas de control de la natalidad hacia nuestros países están los intereses de una "poderosa burocracia estatal (...) para la que controlar la expansión del Tercer Mundo se ha convertido en un aspecto principal de su política exterior". Pero esta burocracia ha buscado legitimar sus programas dejando que llevasen la voz cantante diversos organismos de la ONU, "en especial el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP), cuyos orígenes y desarrollo están estrechamente relacionados con importantes dotaciones económicas de Estados Unidos". En otra ocasión se podría desarrollar este tema tan actual.