EDUCACION SEXUAL HOY EN GUATEMALA
(25 noviembre 2000)
En una publicación de The Globe de Canadá, acerca de los diez principales problemas de disciplina en las escuelas, se comparaban los de los años cuarenta con los actuales. Cuando un investigador de la Universidad de Yale interrogó acerca de las fuentes de su estudio a su autor, éste confesó: "¿Cómo he sabido cuáles eran los problemas en los 40? -dijo aquel hombre al investigador-. Porque los vi cuando iba a la escuela. ¿Y cómo sé los de hoy? Los he leído en la prensa". En muchos temas que saltan a la opinión pública, se procede a veces con semejante superficialidad.
Uno de ellos es la educación sexual. Actualmente es tema que preocupa en Guatemala. Recientemente en un semáforo me entregaron un folleto que debe estarse repartiendo masivamente y me hace tratar este tema. Pero quizá vale la pena ver que pasa fuera, para saber por donde se debe ir... o por donde se va al barranco.
En un estudio difundido en agosto de este año por la revista médica, British Medical Journal, se señala que la mitad de las jóvenes adolescentes en Inglaterra que están tomando la píldora contraceptiva, terminan embarazadas. Fuentes autorizadas están concluyendo en lo que es obvio: el sistema de educación sexual utilizado en Inglaterra ha sido muy efectivo en enseñarle a los jóvenes que la contracepción y el aborto son la solución para seguir en la promiscuidad sexual.
Nadie niega hoy día la necesidad de la educación de la sexualidad. Pero el modo de entenderla depende de la antropología que se defienda. No es lo mismo, por ejemplo, una educación sexual dirigida a la promoción del llamado "sexo seguro", que la que se imparte dentro de un contexto de amor limpio dentro del matrimonio. Al ver que está aumentando el número de embarazos entre jóvenes adolescentes, algunas personas piensan que la solución está en aumentar la distribución de contraceptivos y en intensificar la educación sexual entre los adolescentes. Pero no es así: la solución consiste en enseñar a los jóvenes que la sexualidad no es algo puramente biológico sino que se refiere al núcleo íntimo de la persona. El uso de la sexualidad tiene su verdad y alcanza su pleno significado cuando es expresión de la donación personal del hombre y de la mujer hasta la muerte, es decir, en el matrimonio. "Es obvio que los adolescentes no están sufriendo por falta de educación sexual, sino por el énfasis en la educación sexual escolar", concluía un vocero de Human Life International, refiriéndose a Inglaterra.
De los folletos que reparten en Guatemala, uno al menos se dedica exclusivamente a la promoción de los métodos de control artificial, omitiendo todo el contexto humano que tiene una adecuada educación para el amor. Por eso en los últimos tiempos han surgido protestas de padres ante algunos programas de educación sexual impartidos a sus hijos en la escuela. La mayor parte de esos programas contiene un visión obsesionada en los aspectos físico y biológico del sexo, y han sido un fracaso colosal, pues ha tenido en todo el mundo como resultado un aumento de las enfermedades venéreas, embarazos fuera del matrimonio, abortos, familias sin padre, y excesos de índole sexual de todo tipo. No permitamos que se de este abuso entre nosotros.
Al hablar de educación sexual, lo primero a tener en cuenta es que intervenga quien debe hacerlo: los padres. La educación sexual es algo muy íntimo de la persona, y consiguientemente debe tratarse "en familia". Cada niño es una persona única e irrepetible, y debe recibir una información individualizada. No permitamos una educación sexual con una visión pobre, masificada y antinatalista. Ni que pretendiendo promover el "sexo seguro", sobre todo con excusa de la prevención del SIDA, se cometa el abuso de ofrecer a los niños, incluso gráficamente, los detalles más íntimos de las relaciones genitales.