GUATEMALA, PIONERA
El titular hay que completarlo: y pionera de cosas buenas, muy buenas. Hay que hacer esta aclaración, porque actualmente se acepta con dificultad esta posibilidad. Le contaba a un amigo que hace ya años, en un país actualmente a nivel de primer mundo, su situación socio económica era, sin duda, peor que la que se mira actualmente en Guatemala, y me sorprendió la pregunta: ¿entonces, nosotros si tenemos esperanza...?
Recordaba esto ante las noticias internacionales cada vez más abundantes sobre la celebración del Día del Niño No Nacido. Esta historia, no muy conocida, comenzó con unos jóvenes guatemaltecos que iban a un Congreso de jóvenes pro vida en Costa Rica. Elaboraron una propuesta, que allí aceptaron por unanimidad los centenares de jóvenes. Decía: Considerando que es frecuente actualmente dedicar un día para fortalecer una idea, un ser desvalido, alguien que necesita apoyo por parte de la humanidad, y considerando que una de las criaturas más indefensas es el niño, específicamente el niño aún no nacido, creemos que valdría la pena dedicarle un día a nivel mundial que nos sirviera a todos para hacer conciencia de que es nuestro deber protegerlo. Tomando en cuenta también que el nacimiento que se celebra más en todo el mundo es el de Cristo, tanto por cristianos como por no cristianos, el 25 de diciembre, podemos razonablemente situar su concepción nueve meses antes: el 25 de marzo. Por lo anterior, proponemos se celebre el 25 de marzo como el DÍA NTERNACIONAL DEL NIÑO NO NACIDO. Era un 24 de junio de 1997.
Los jóvenes regresaron felices. Empezaba la ola. Ya se movió más gente y se enviaron masivos email a grupos pro-vida de todo el mundo. En Argentina acogieron con gran entusiasmo la iniciativa. El Presidente Menem firmó el 7 de diciembre de 1998 el decreto que declaraba el Día del Niño por Nacer. En los considerandos de dicho decreto afirma : "que se estima conveniente que el Día del Niño por Nacer se celebre el 25 de marzo de cada año, fecha en que la Cristiandad celebra la Anunciación a la Virgen María, en virtud de que el nacimiento mas celebrado en el mundo por cristianos y no cristianos es el del Niño Jesús, cuyo momento de concepción coincide con dicha fecha...". Nótese la frase en cursiva, coincidente con la declaración del grupo de Guatemala, de seis meses antes.
Guatemala hizo algo también muy valioso: fue el primer Parlamento que acogió la idea. Fue el Acuerdo número 21-99. En su primer considerando hace constar "que el Estado garantiza la vida humana desde su concepción, en congruencia con la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de cual la República de Guatemala es signataria, que establece en su artículo 4.1, que toda persona tiene derecho que se respete su vida desde el momento de la concepción". En el siguiente considerando, ya para la historia, asienta "que el Congreso de ‘Jóvenes por la Vida de América Latina’ realizado el año próximo pasado, en San José de Costa Rica, [la delegación guatemalteca] acordó solicitar a los diferentes países que se declare el veinticinco de marzo como el Día Internacional del NIÑO NO NACIDO, con objeto de fomentar la cultura por la vida que tanta falta en la sociedad actualmente, y que se encuentra en concordancia con los acuerdos de paz". Y concluye POR TANTO ACUERDA: PRIMERO: Declarar el día veinticinco de marzo como el Día del "NIÑO NO NACIDO", con el objeto de fomentar la cultura a la vida, desde su concepción. DADO EN EL PALACIO DEL ORGANISMO LEGISLATIVO, EN LA CIUDAD DE GUATEMALA, A VEINTICUATRO DÍAS DEL MES DE MARZO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y NUEVE".
Actualmente –existe a la disposición documentación abundante- está ya declarado este Día del Niño Por Nacer, entre otros, en Brasil, Costa Rica, Chile, Perú, Nicaragua, Uruguay, República Checa. Y otros muchos países están en proceso de lograrlo.
¿Pioneros? Pues si, y a mucha honra.