CLONACION

Siglo 21, 1 diciembre 2001

Cuando se dio la noticia de que la empresa norteamericana Advanced Cell Technology había logrado la clonación de un embrión humano, algunos medios la calificaron "logro científico sin precedentes". El problema no es que se haya hecho algo malo: se ha hecho algo muy malo y, en muchos ambientes esto se ha glorificado. Julián Marías afirma que lo más grave del siglo XX no fue el aborto, sino la aceptación social del aborto.

El tema es conocido. El anuncio especificaba que se había logrado la clonación de embriones humanos, aunque todos habian muerto. El proyecto es que los embriones humanos clonados sean usados para extraerle sus células madres, proceso que se conoce como 'clonación terapéutica'. Es decir, están produciendo artificialmente nuevas vidas, para usarlas, trágicamente se podría decir, como autopartes. Un desatino. Un asesinato.

Pero afortunadamente ha habido rechazo. Y nos importa que esto se difunda, no sólo en ambientes científicos, sino integralmente, para que haya un rechazo social de esta aberración.

En el campo religios, representantes de las diversas religiones se han expresado claramente. «La destrucción de un embrión equivale a un aborto, es decir un homicidio», afirmó el padre Antoni Ilin, portavoz del Patriarcado de Moscú y de todas las Rusias.

«Condenamos la clonación humana, tanto con fines terapéuticos como reproductivos. El embrión, desde el momento de su concepción está revestido de la dignidad humana y bendecido con el don de la vida. La llamada clonación terapéutica no es otra cosa sino la peor instrumentalización de un ser humano, sacrificado en provecho de otros». Por su parte la Unión de las Comunidades Islámicas en Italia ha dicho: «Condenamos de modo neto y absoluto cualquier intento de modificar o imitar la creación». «Incluso si dicen que no pretenden la clonación reproductiva sino la terapéutica --ha dicho el secretario, Roberto Hamza-- son aprendices de brujo que no saben donde irán a parar: es un desafío contra Dios que llevará a desastres graves». La Sala de Prensa de la Santa Sede destacó desde el mismo día, "la gravedad moral de este proyecto" y llamó a "una condena inequívoca" de este "proyecto inhumano".

En el campo político, el Presidente norteamericano George W. Bush, entre otros, señaló casi inmediatamente que "en mi opinión es moralmente equivocado"; y solicitó al Senado sancionar el proyecto de ley prohibe el uso de la clonación en humanos, y fija multas de un millón de dólares y penas de hasta 10 años de cárcel a los que violen la ley. En los jardines de la Casa Blanca, Bush señaló que "el uso de embriones para clonarlos está mal. Como sociedad no debemos crear vida para luego destruirla.

Para concluir, la palabra de la ciencia es también acorde. El presidente de la Sociedad Valenciana de Bioética, José Hernández Yago, ha mostrado su rechazo a la clonación de embriones humanos para conseguir células madre, y ha subrayado que «hay técnicas alternativas para obtener las mismas células respetando la dignidad humana, es decir, sin necesidad de clonar embriones humanos que luego son destruidos». En este caso, además, «están olvidando que el embrión es un ser humano»

Algunos científicos se han convertido en algo peor que el nazismo de Hitler. Los tanques de Hitler eran bien visibles: los laboratorios de Advanced, con sus tubos de ensayo, no lo son. Frente a ellos, Osama Ben Laden parece al menos sincero en sus pretensiones. El terrorista saudí "sólo" pretende aniquilar a sus oponentes occidentales en nombre de Dios: los científicos de Advanced parecen querer destrozar al género humano. La capacidad destructora de Advanced es muy superior a la de Al Qaida. El desastre no llegó el 11 de septiembre, sino el 25 de noviembre.

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