CLONACIÓN HUMANA, ¿ES PROBLEMA AQUÍ?
www.geocities.com/joaquincamacho/
El pensamiento de un filósofo de la antigüedad "he encontrado muchos que querían engañar, pero ninguno que quisiera dejarse engañar", parece que hoy falla. Basta cambiar el significado de las palabras, es decir, manipularlas, y entonces es fácil dejarse engañar.
Me enviaron recientemente un comentario acerca de las contorsiones lingüísticas que hay que hacer cuando uno consiente en la falsedad de negar que el aborto provocado es: un crimen. Se refiere a un artículo del New York Times Magazine, titulado "La tarjeta de información genética que te dirá si tu embrión tendrá cáncer de próstata". Hace notar que habla no de "un embrión", sino "tu embrión". Continúa: "Imagina a una amiga tuya que anuncia, toda feliz: ‘Jim y yo vamos a tener un embrión’. El "vamos a tener" no acaba de funcionar, pues apunta al futuro, y así sugiere que el embrión podría convertirse en otra cosa... un niño, tal vez. Tu amiga podría probar esto: ‘Tenemos un embrión, y esperamos un feto para el mes que viene’...
Con el tema de la clonación humana hay informaciones que llevan consigo una terrible desvalorización de la persona. Y esto sí nos importa mucho, a todos. Es el caso de una información de CNN reciente. Señala que hoy la pregunta es: ¿cuándo nacerá el primer ser humano clonado? Reproduce una frase de Pablo Argibay, del Hospital Italiano de Buenos Aires: "Existen el conocimiento y la tecnología para efectuar la clonación humana. Sin embargo, las posibilidades de éxito hasta llegar al nacimiento de un clon son estadísticamente bajas, por lo cual sería necesario utilizar un elevado número de embriones y sus correspondientes úteros de albergue". ¿Cómo se responde a esto?
Veamos la respuesta del catedrático de Filosofía Robert Spaemann en Die Zeit. "Se habla de la ‘clonación terapéutica’. Este término es un fraude terminológico; lo que sucede con los embriones humanos no es terapia –curación-: se les mata, se mata a determinados embriones existentes, en aras de desarrollar métodos científicos que quizá en el futuro puedan ayudar a un número indeterminado de personas. Y esto, aunque la ciencia ya se encuentra en vías de conseguir ese mismo objetivo con células madre extraídas a personas adultas. La objeción ética es clara: se trata de una violación de la dignidad humana, que prohibe considerar a personas humanas como medios al servicio de los fines de otras personas".
Otro prodigio de incoherencia es otra frase del mencionado artículo de CNN, de Panayotis Zavos, que quiere obtener el primer clon humano para el 2003. "El dado está tirado. Si no lo hacemos nosotros lo hará algún otro, pues la técnica está perfectamente a punto. Es sólo cuestión de tiempo que sea aplicada al hombre y pensamos que será mejor que lo hagamos nosotros, con una guía ética y un estándar de calidad". La respuesta viene también en Die Zeit: "Para la personalidad humana solo existe un criterio aceptable: el formar parte biológicamente de la familia humana. El óvulo fecundado posee el programa completo del ADN. Lo que, habiendo sido engendrado por el hombre, se desarrolla autónomamente hasta tomar una figura humana ha de ser considerado, en todo momento, como ‘alguien’ y no como ‘algo’ que pueda servir, por ejemplo, como almacén de órganos de repuesto, para remediar el mal de otras personas, por mucho que estas sufran. El argumento muy extendido, según el cual ‘si no lo hacemos nosotros, serán otros los que se dediquen a ese lucrativo negocio’ marca el final de la moral. También en la naturaleza mueren personas violentamente. Y, en definitiva, todos hemos de morir. Pero, ¿por eso tenemos que matar o podemos hacerlo? Nadie es responsable de todo lo que sucede. De lo que sí somos responsables es de lo que nosotros hacemos".
No podemos dejar que nos invada una visión del hombre saturada de categorías tecnológicas. Este es el momento de tener –y promover- una visión más perfecta de la dignidad de la persona humana.