MANIPULAR PALABRAS Y MANIPULAR VIDAS
El doctor Justo Aznar, sabe de que habla. Es Jefe de Biopatología del Hospital de Valencia, España. Dice que hay actualmente una tendencia a tratar de esconder palabras que son chocantes al gran público, cambiándolas por otras que oscurecen lo que realmente se está haciendo, y así se evitan críticas.
Lo que motiva el comentario del Dr. Aznar es que, recientemente, con motivo de las recomendaciones de la comisión Donaldson al gobierno británico para que permitiera la clonación terapéutica, se esconde la naturaleza del embrión humano y lo que se intenta hacer con él. Así, el punto tercero de ese informe afirma: "Las personas cuyos óvulos o espermatozoides estén implicados en la creación del embrión destinado a experimentación deberán prestar su consentimiento firmado por escrito, autorizando a que se utilicen los hemocitoblastos con fines de investigación". En realidad lo que se hace es destruir una vida humana en sus etapas más tempranas al embrión; sólo que se le denomina aquí hemocitoblasto, nombre técnico de un embrión en sus etapas iniciales. Sin duda –comenta el Dr. Aznar-, para el gran público no es lo mismo actuar sobre un embrión humano que sobre un hemocitoblasto. Sobre éste la gente no se plantea problemas éticos, por la sencilla razón de que no se sabe bien lo que significa su nombre y, sobre todo, porque no se le relaciona con un ser humano vivo. De todas formas, finaliza el Dr. Aznar, no es este el único campo donde con palabras se trata de ocultar un hecho médico concreto. Así, al aborto se lo ha denominado interrupción voluntaria del embarazo; a la píldora abortiva RU-486, reguladora de la menstruación, etc., casos todos en que se están destruyendo vidas humanas.
Pero no hace falta ir tan lejos para ver manipulación de palabras. En un reciente escrito en este mismo diario, alguien clamaba por la necesidad de luchar contra el Sida, y que el mejor camino es la divulgación del preservativo y las instrucciones correctas para que se aprenda a tener sexo seguro desde temprana edad. La realidad es que intentar prevenir el sida con una campaña basada en los preservativos, es engañar y favorecer la irresponsabilidad. No hay ningún país en el que el fomento del preservativo haya disminuido el número de embarazos no deseados ni de sida. Por el contrario, aumentan. Hay que tener el coraje de decir claramente que la única manera de evitar el contagio y erradicarlo es tener comportamientos sexuales correctos: ser fieles a la única pareja elegida. Por eso otra manipulación de palabras es el slogan "Todos somos iguales ante el sida"; cuando no se trata de una enfermedad que se contagie como la gripe. Es verdad que prevenirse del sida interesa a todos; pero también lo es que, a diferencia del virus de la gripe, si se evitan ciertas conductas, el riesgo desaparece.
Un médico me comentaba otra caso. Un colega de un país caribeño que presume de adelanto en la medicina preventiva le decía que ya habían solucionado el problema de síndrome de Down (mongolismo): ya no había en su país. Manipulación: no los había porque los habían matado antes de que los dieran a luz.
Con la reciente aprobación de la eutanasia en Holanda, se daba otra típica manipulación de palabras: algunos la llaman "la muerte dulce", para ocultar que se está matando a enfermos o ancianos. Ejemplo de lo contrario, y de la claridad con que debemos afrontar todos estos temas son declaraciones ofrecidas a la prensa, del portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls «Es la aprobación de una ley que viola la dignidad de la persona humana y que pone a los legisladores en contra de la opinión pública, es un triste récord para Holanda».