HISTORIAS PARA CONOCERLAS ANTES: LA PILDORA RU 486
Tengo un amigo que dice que da gracias a Dios por no haber nacido alemán ni pastor alemán. Pero no tiene razón: los alemanes tienen muchas cosa buenas. Uno de ellos es el Cardenalk Arzobispor de Colonia, Joachim Meisner, quien explica valiente y claramente, como la píldora abortiva RU 486 no es un medicamento, y por tanto, el Instituto alemán de Medicamentos y Productos Médicos, no es competente para decidir sobre su introducción en Alemania. La entrevista fue publicada en Frankfurter Allgemeine Zeitung, el pasado 16 de enero.
La agitada historia de la píldora abortiva RU 486 había entrado en una nueva etapa ya en 1997. El 8 de abril la compañía farmacéutica francesa Roussel-Uclaf, filial del grupo alemán Hoechst, anunciaba que iba a cesar de producir la píldora y que cedía gratuitamente sus derechos sobre el producto al doctor Edouard Sakiz, que fue uno de los descubridores. Desde hace tiempo Hoechst deseaba desentenderse de la RU 486, que había provocado múltiples controversias y amenazas de boicot sobre todo en Estados Unidos. La nueva estrategia declarada de Sakiz consistirá en tratar de separar la RU 486 de la polémica sobre el aborto.
Hasta entonces había sido utilizada sólo en Francia, China, Gran Bretaña y Suecia. Las grandes firmas farmacéuticas internacionales no quieren comercializar el producto. También se le ofreció a la Organización Mundial de la Salud, que declinó la oferta. En Estados Unidos, ante el temor de boicot a sus productos, Roussel-Uclaf cedió en 1993 sus derechos de explotación sobre la píldora al Population Council, fundación dedicada a la promoción de métodos anticonceptivos. La idea, era que una sociedad constituida por el Population Council se encargará de su comercialización. La Administración Clinton es favorable a la RU 486.
Posteriormente se presentó a aprobación en España. El interés de introducir esta píldora, dijo la diputada Ángeles Maestro, era eludir "el alto nivel de objeción de conciencia existente entre los médicos de la sanidad pública a la hora de practicar un aborto". En España hubo 49.367 abortos legales en 1995.
Las informaciones publicadas en la prensa española sobre este tema no hacen referencia a las dudas de los especialistas y los efectos colaterales de la RU 486: dolor, que exige analgesia, durante la expulsión del feto; náuseas y vómitos; hemorragia importante en el 10% de las mujeres tratadas; entre el 5 y el 20% de los casos se produce retención del feto y es necesaria la intervención quirúrgica. Por estas complicaciones se excluye la libre comercialización y se administra bajo control médico y supone al menos tres visitas a una clínica.