EXPLOSIÓN DEMOGRÁFICA, ALIMENTACIÓN... Y JULIÁN SIMON

Julián Simon es un economista de reconocido prestigio. Experto en población y problemas de migraciones humanas. Autor de The State of Humanity, The Ultimate Resorce y Population Matters, entre otras obras de resonancia mundial. Es profesor de Administración de Empresas en la Universidad de Maryland, USA, y miembro de la Heritage Foundation. Colaborador habitual de The Wall Street Journal, New York Times, Reader's Digest. La revista Fortune lo nombró entre las 150 mentes más grandes de los años 90.

En una entrevista reciente, al preguntarle sobre si era verdad que "los niños vienen con un pan bajo el brazo", comentaba: Sí, aprendí eso de mis amigos católicos; pero los niños traen algo mucho más importante: traen su mente. Allí es donde está todo el valor, porque la riqueza está en su mente. Usted ya desayunó y estamos disfrutando de un ambiente cómodo con aire acondicionado y computadoras, porque hay gente que las ha creado. Todos los recursos se han inventado o descubierto con la mente. De modo que los niños traen sus manos para amasar el pan, y sus mentes para hacer mejor pan. Una respuesta que va al fondo del asunto, ya que muestra con una imagen sencilla lo trasnochado de la tesis neomaltusianista. Aquella tesis de los profetas de desgracia que a principios de los años '60 presagiaban que la humanidad moriría de inanición no más allá de los años '80. Otras dos noticias confirman estos nuevos aires.

La primera nos viene de Roma, donde a fines del pasado año se celebró la Cumbre Mundial de la Alimentación. La conclusión podría resumirse así: "Es posible alimentar a la población mundial".

Viniendo de donde viene, es muy significativo que no haga ya referencia a alarmismos demográficos, uno de los puntos en que siempre incidía la FAO antiguamente. Por el contrario, se reafirma "la disponibilidad de alimentos suficientes para todos es un objetivo alcanzable". A este respecto informa que en los últimos veinte años la media de alimentos por cápita ha crecido en un 20% a pesar de que en ese mismo período la población se incrementó en 1,800 millones.

Sobre este punto parece comprobado por los hechos que el problema del hambre no puede achacarse sin más al exceso de población. Mientras países con una elevada población, como Indonesia, han logrado ser autosuficientes; otros poco poblados del Africa subsahariana, pasan hambre. El hambre, según los expertos de población, se relaciona directamente no con la población, sino con tres parámetros: la guerra (Bosnia, antes autosuficiente, requiere ayuda alimentaria en la actualidad), las catástrofes naturales (sequías en países africanos) y la socialización de la tierra (China comenzó a tener excedentes de granos al cambiar las granjas colectivas por la propiedad familiar de la tierra).

La segunda noticia a que me refería viene de Le Monde, y podría resumirse así: hace pocos años se decía que la población mundial se duplicaría para el año 2,000, llegando a los 12,000 millones de personas. Hoy, sin embargo, se estima que va camino de estabilizarse en torno a los 8,000 millones y podría luego decrecer, según explica el demógrafo Jean-Claude Chesnais, investigador del Instituto Nacional (francés) de Estudios Demográficos.

Y es también una advertencia, señala Le Monde, para los naciones industrializadas: en lugar de estabilizarse la población en el índice 2.1 que permite la mera sustitución de generaciones, en ciertas regiones el umbral fatídico del 2.1 ha sido ampliamente traspasado hacia abajo, y continúa descendiendo. Son las naciones que se están muriendo de viejas...

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