CORRUPCIÓN O DEGENERACIÓN
Mi amigo hondureño estaba desolado: -somos el país americano más corrupto, es terrible... Intenté consolarlo:-no es para tanto, le comenté, conozco el país, hay mucha gente buena... El problema comenzó realmente cuando le dije que había cosas peores para un país: -mira lo que le está pasando a Estados Unidos, con los líos de Clinton... Aquí me dijo tajantemente: -en esos países lo que hay es degeneración, no corrupción; esta es mucho peor que cualquier cosa. La corrupción es culpable de la pobreza y de todos los males de nuestros países. Aquí entramos en un callejón sin salida: que era peor, lo que llamaba degeneración de esos países -no sólo de los Estados Unidos-; o la situación de los países corruptos latinos.
Recordé últimas noticias de prensa en que se veía a unos individuos -de países europeos- que venían a ver un determinado proceso judicial. Prescindiendo del caso en sí, que no es el tema ahora, estos señores se permitían declarar que, aunque no disponían de la información adecuada, todo apuntaba a que había prolongación del clima de impunidad que era propio de nuestro país. Y hablaban, evidentemente sin haber podido estudiar el caso, de "su preocupación" porque no se habían hecho pesquisas suficientes. Independientemente del caso en si, es claro que más vale que se preocupen por su país, antes de venir a arreglar el nuestro. Veamos por qué.
Por poner algunos ejemplos de la situación de países desarrollados, si mal no recuerdo los Dinamarca fue pionera en permisivismo sexual. Aprobaron el "matrimonio" de homosexuales, parece que con la "bendición" de la iglesia luterana; incluso pretendían que pudieran adoptar niños. Las mujeres danesas son las más liberadas de la "carga del trabajo en el hogar". Dedican el menor numero de horas semanales a esto, entre los países europeos. Consecuencia: el Estado que tuvo dedi
car una entidad a atender hogares, incluida la atención de niños y ancianos. Cabe imaginar en que situación está en mucho países europeos la familia, célula de la sociedad. Por esto, deben arreglar sus sociedades, antes de venir a pontificar sobre las nuestras.
Del caso Clinton ya estamos algo aburridos. Sólo quisiera hacer notar un punto. Deshace más a una sociedad la inversión de valores que todos los errores cometidos. Inversión de valores es cuando se dice que es peor mentir que romper la fidelidad conyugal. Inversión de valores es cuando unos senadores, con la excusa hipócrita de moralidad, van a escuelas primarias a mostrar a los niños qué está haciendo su presidente. Esto si es un daño a los niños, a su formación moral. Peor si les enseñan que dentro de la mentira, no se incluye y supera en inmoral, el engañar a la esposa. Se multiplican artículos sobre relaciones adúlteras de personajes públicos, se hace una torpe publicidad a relaciones y situaciones grotescas, ignorando -queriendo ignorar- el poder de ejemplaridad que tienen estas historias para jóvenes... y para viejos. Estas si son sociedades -como las calificaba mi amigo hondureño- degeneradas.
Volviendo al tema de inicio: por supuesto que la corrupción debe erradicarse. Pero no se puede ver la paja en el ojo ajeno y no ver la gran viga en el propio. Eso hacen los países desarrollados pretendiendo que estamos peores que ellos. Sus problemas son más hondos, más difíciles de erradicar. La pobreza, incluso la corrupción podemos arreglarla con nuestro esfuerzo. Lo de ellos, su pobreza provocada en valores, eso si es un horrible problema. Pienso que son más infelices que nosotros. Por supuesto también sus niños: y que no nos vengan a imponer sus códigos...