GENOMA Y DIGNIDAD HUMANA DESDE LA CONCEPCION
El mapa del genoma humano, abre una puerta de esperanza para la medicina y la biología aún difícil de cuantificar.
El haber descifrado el genoma humano, supone conocer el orden o secuencia de todos los elementos que constituyen nuestra herencia genética. Este manual de instrucciones para el funcionamiento del organismo está compuesto por 3.120 millones de "letras", escritas en el lenguaje químico del ADN. Se ha "deletreado" el 97% del genoma y se espera que en los próximos dos años se completen los espacios que faltan. Con la información ahora obtenida se acelerarán las investigaciones que clarifiquen el origen genético de las enfermedades.
Como todo avance científico referido al ser humano, enfrenta al hombre a una serie de nuevas interrogantes y desafíos, no sólo de carácter científico, sino que muy especialmente de naturaleza ética, jurídica y social, que deberá abordar de la mano de las nuevas investigaciones sobre el tema.
Quizá la primera consecuencia, la señaló el presidente de la Sociedad Valenciana de Bioética, José Hernández Yago, quien ha participado recientemente en descubrimientos genéticos sobre proteínas relacionadas con el Parkinson y otras enfermedades neurodegenerativas. Asegura que el reciente descubrimiento del mapa genético humano «ha demostrado inequívocamente que en el momento de la fecundación del óvulo por el espermatozoide, surge un ser humano con todo el genoma completo». La razón es clara: la primera célula del ser humano «contiene ya completo el genoma que informará su desarrollo posterior y nada más se añadirá a la cadena genética durante el resto de su vida». El hallazgo invita "a asumir que si hemos de respetar al ser humano, hemos de hacerlo desde el primer momento porque la vida humana empieza desde la fecundación y no hay después sino un proceso del mismo ser».
El desafío ético más importantes que tanto científicos como médicos y legisladores deben resolver, es evitar que este conocimiento que se tendrá de las características genéticas de una persona pueda significar discriminaciones (laborales o de seguridad social). Concretamente se ha señalado como, con la información genética de un individuo, la humanidad puede llegar a crear mecanismos de selección artificial, de manera tal que sólo se permita vivir a aquellas personas sanas o con menores posibilidades de enfermarse; por supuesto eliminando –asesinando- los embriones defectuosos o menos perfectos..
De todas formas, según investigación publicada en The New England Journal of Medicine (13-VII-2000), los pocos genes de los que se sabe que tienen relación clara con algún tipo de cáncer, son responsables en solo un 20% de que la enfermedad efectivamente se desarrolle. El estudio muestra que la mayoría de las enfermedades cancerosas no están causadas por defectos heredados a través de los genes, sino por factores ambientales como la contaminación y los modos de vida insanos. Ante el temor de muchas personas con antecedentes familiares de cáncer, los investigadores aseguran que un gemelo idéntico tiene sólo una probabilidad del 10% de contraer el mismo tipo de cáncer que su hermano.
Aunque la persona humana es irrepetible y libre. Como señala el Dr. Hernández, es cierto que «estamos ante una revolución en la medicina preventiva», porque se puede prever hasta la longevidad de una persona. Sin embargo, «la personalidad se hace a base de respuestas y decisiones» como lo prueba el hecho de que «los gemelos que tienen el mismo genoma, pero cada uno tiene su propia personalidad».
Es claro que este grandioso logro tecnológico ha sido posible gracias a potentes computadoras y robots, aunque no han hecho más que descubrir algo que ni ellas ni el hombre hicieron: la maravillosa secuencia del genoma humano.